Mercedes dejará de fabricar 3.600 vehículos durante los cinco días de parada de octubre

Operarios de Mercedes en la sección de pintura dentro de la cadena de montaje de la planta vitoriana. ./EC
Operarios de Mercedes en la sección de pintura dentro de la cadena de montaje de la planta vitoriana. . / EC

La incertidumbre en las ventas y pedidos de los coches diésel reduce ya el programa productivo de la planta de Vitoria para este año en 5.000 unidades

Juan Carlos Berdonces
JUAN CARLOS BERDONCES

Por primera vez en los últimos cinco años, la planta que Mercedes Benz tiene en la capital alavesa sufrirá un descenso en la producción que sin llegar a ser preocupante –2018 volverá a ser un ejercicio histórico– sí resulta significativa. La parada técnica de cinco días en octubre, en principio del 8 al 11 y también el 15 –aunque la actividad se suspenderá diez jornadas consecutivas, si se incluyen los dos primeros fines de semana del mes y el festivo día 12–, supondrá que de la principal industria vasca y única que se dedica a fabricar automóviles vayan a salir 3.600 vehículos menos de los modelos Vito y Clase V.

Detrás de esta caída se encuentra la incertidumbre que rodea a los vehículos diésel; las amenazas que llegan con la posible subida de impuestos anunciada por el Gobierno de Pedro Sánchez y con la prohibición en algunas ciudades –ya hay casos en Alemania– para que circulen determinados coches con este combustible; y, en definitiva, la inseguridad que existe en el mercado y que ya se está notando con la bajada en las ventas. También en Mercedes-Vitoria, que según ha podido saber EL CORREO ya ha reducido su programa de producción hasta las 155.000 furgonetas, 5.000 menos de la planificación prevista inicialmente (un 3%) –el descenso podría llegar a 7.000 en 2018–.

Pero esta parada técnica puede que no sea la única antes de finalizar el año. De hecho, la dirección trasladó ayer a los representantes sindicales durante la reunión de la comisión de ordenación de tiempos del trabajo que a partir de ahora informará mes a mes de la evolución de la producción, síntoma claro de esa incertidumbre manifiesta y de que los pedidos van a fluctuar, a priori a la baja.

Álava pide al Gobierno central que transmita seguridad a la industria automovilística

El diputado general de Álava, Ramiro González, reclamó ayer al Gobierno central que transmita «seguridad y certidumbre» a la industria automovilística sobre los impuestos que quiere aplicar a los vehículos diésel. «A nosotros todavía no se nos ha trasladado una posición concreta», dijo, y lo que necesitan las empresas y la economía es «estabilidad fiscal».

Respecto a la parada que tendrá Mercedes en la producción en octubre, cree que es una situación «coyuntural de unos pocos días y no habrá ningún ERE». Considera que la planta «sabrá afrontar la situación ya que viene demostrando en los últimos años una capacidad de crecimiento extraordinaria y un liderazgo en el mercado».

En este sentido, entre la plantilla apuntan que puede haber modificaciones en el calendario de noviembre, de entrada porque están programados para trabajar los sábados de ese mes pero si los pedidos y las ventas van a la baja quizá tampoco sea necesario.

Afección al empleo

La parada productiva de octubre no obligará a Mercedes a aplicar ningún tipo de expediente de regulación de empleo, pero la incertidumbre en el mercado de los coches diésel –en Vitoria suponen un 85% frente a un 15% de gasolina, en grandes cifras– sí puede tener ciertas consecuencias en el empleo.

Previsiblemente, admiten fuentes sindicales, en los próximos meses «haya menos incorporaciones nuevas» en una plantilla que ahora también se encuentra en sus máximos históricos con alrededor de 5.600 trabajadores. Pero «sí que existe el compromiso» de que la multinacional alemana mantenga hasta el máximo legal –habitualmente doce meses– la duración de todos contratos temporales que sean prorrogables.

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