Mejora el ambiente

Tapia conversa con el director general de Siemens Gamesa, Ricardo Chocarro, en un encuentro con proveedores de la eólica. /Jordi Alemany
Tapia conversa con el director general de Siemens Gamesa, Ricardo Chocarro, en un encuentro con proveedores de la eólica. / Jordi Alemany
Ignacio Marco-Gardoqui
IGNACIO MARCO-GARDOQUI

Cuando Siemens se fusionó con Gamesa, en una operación que desde un principio expelía el aroma de una absorción disimulada, se desataron los temores de los proveedores tradicionales de la empresa que, en una buena parte, estaban localizados en el País Vasco. Unos temores que se acrecentaron cuando se hicieron públicas las severas desavenencias surgidas con Iberdrola, un socio de primera relevancia. Pero desde entonces, las cosas han mejorado mucho. El desencuentro accionarial se ha transmutado en colaboración lucrativa, cuyo primer fruto ha sido la firma de un contrato de 400 millones de euros entre ambas empresas.

Antes, la compañía alemana se había esforzado mucho en presentar su cara más amable y su profundo deseo de enraizarse en el entorno, para lo que no ha ahorrado esfuerzos, entre los que destaca la colaboración, simbólica y real, con el Gobierno vasco. En esta nueva era, ayer tuvo lugar un encuentro con proveedores vascos en el que se presentó un acuerdo marco para mejorar la colaboración entre todos, y en el que participó la consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia. La intervención de la consejera me parece digna de ser resaltada y, la verdad, no puedo estar más de acuerdo con el contenido de sus palabras. Pidió a los directivos de Siemens Gamesa que tuvieran sensibilidad con los proveedores vascos, lo cual está muy bien, pero también les pidió que fueran exigentes con ellos y les ayudaran a mejorar su posición competitiva, lo cual está mucho mejor.

No es necesario irse muy lejos para encontrar magníficos ejemplos de colaboración que van más allá de lo que es la pura compraventa de productos y servicios en el corto plazo, y se adentran en campos tan relevantes como el diseño, los costes, el I+D, etc., dirigidos al largo plazo. Basta con observar cómo son las relaciones entre Iberdrola y sus proveedores principales.

En el mundo globalizado de hoy en día, ser competitivos es un valor mucho más sólido, necesario y duradero que ser amigos ocasionales. Siempre y cuando se respeten las reglas de la compra y se eviten los abusos de posición dominante, los primeros interesados en establecer relaciones de colaboración basadas en las ventajas mutuas serán las empresas proveedoras, que han demostrado en innumerables ocasiones su buen hacer y su fiabilidad.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos