Stockare, tecnología para tomar posición

Aitor Gil, Lander Unanue y Jon Clemente muestran varios de los dispositivos desarrollados en Stockare./Pedro Urresti
Aitor Gil, Lander Unanue y Jon Clemente muestran varios de los dispositivos desarrollados en Stockare. / Pedro Urresti

Los localizadores de esta 'startup' bilbaína permiten el control de almacenes y activos, además de informar sobre las condiciones de humedad y temperatura a que las están sometidos

IRATXE BERNAL

A Lander Unanue, Jon Clemente y Aitor Gil no se les escapa nada. Literalmente. Son los fundadores de Stockare, una 'startup' que desarrolla localizadores de poco consumo y reducidas dimensiones que permiten saber en todo momento dónde se encuentra la persona o el equipamiento que lo lleva.

La idea surgió a partir de una propuesta para desarrollar una solución que permitiera controlar el stock de las reposiciones en los almacenes hospitalarios a partir de tecnología RFID. Es decir, colocando en los envases de los medicamentos unas pegatinas -pequeños chips, en realidad- que emiten señales a través de radiofrecuencia y, por tanto, informan de dónde están. Pero enseguida vieron que la idea tenía mucho más recorrido. «En muchos almacenes industriales no hay un control exhaustivo de lo que entra y lo que sale, y podíamos solucionar ese problema con acciones tan sencillas como colocar etiquetas RFID en las herramientas y un lector en el armario donde se guardan. De manera que cuando un trabajador saca una herramienta, la acción queda registrada», explica Lander Unanue, director general de Stockare.

Cuatro años después, el desarrollo es mucho más completo. «Ahora, la tecnología permite además decir dónde se queda una herramienta o equipamiento que ha salido del almacén, por remoto que sea el lugar. Toda la información está disponible en tiempo real», subraya.

Unanue habla de tecnología, pero en realidad es una combinación de varias porque la radiofrecuencia no llega a tanto. «Nos presentamos a la primera convocatoria de BIND 4.0, el programa de aceleración de 'startups' de la Spri que facilita a las empresas emergentes desarrollar proyectos concretos para otras grandes, y nos dijeron que la tecnología RFID no ofrecía nada novedoso», recuerda Unanue. Un toque así en el amor propio de tres ingenieros especializados en informática, electrónica y telecomunicaciones exigía desquite. «Fue una suerte, la verdad, porque nos sirvió como acicate para buscar algo más innovador, algo que supusiera un verdadero plus para que no pudieran volver a rechazarnos», ríe.

Fue así como empezaron a interesarse por las redes de baja frecuencia (LPWA) de SigFox, compañía pionera en la instalación de conexiones inalámbricas para el internet de las cosas (IoT), un nicho de actividad en el que se ha adelantado a las operadoras tradicionales. La firma francesa ha instalado su propia red para permitir comunicaciones de largo alcance entre objetos. Como éstos mueven menos datos que las personas o las empresas, necesitan menos velocidad. De hecho, la red de SigFox está pensada para la conexión de dispositivos de bajo consumo energético -que funcionen con batería o incluso con pilas convencionales- y con transferencias de datos no superen los 12 bytes.

La empresa

Stockare
Soluciones para la gestión y seguimiento de activos a través de RFID, IoT y LPWA.
21.000
euros logrados tras una primera ampliación es su capital social.
45.000
euros facturaron en 2017. Para 2018 esperan elevar esa cifrahasta los 100.000.
250.000
euros es la financiación que necesitan para la fabricación en serie, desarrollo de prototipos y marketing.

Así, con el soporte de la red de SigFox, Stockare ha tomado posición en una tecnología novedosa. Sus localizadores no necesitan cobertura de ninguna aperadora tradicional para dar la situación geográfica del equipo al que van vinculados, y además también informan de las condiciones climáticas en la que éste se encuentra y del estado de su batería. «Tienen un botón de alerta que avisa cuando hay un cambio en las condiciones de temperatura o humedad o cuando se va agotando la batería. Toda esta información se envía a la nube cada quince minutos y está disponible una plataforma 'software' que personalizamos a la necesidades de cada cliente», explica el director general de la compañía. Por su parte, la batería del propio dispositivo localizador -bautizado como CoolFox- dura varios meses y se recarga con un cable microUSB como un móvil.

Y, efectivamente, en la siguiente convocatoria, la empresa fue seleccionada en el BIND 4.0 para adaptar sus localizadores a las necesidades de ABB. «Ellos trabajan con equipos de medición de gran valor y movilidad. Un mismo equipo puede estar una semana en Barcelona y la siguiente en Irlanda, de modo que para ellos es fundamental saber dónde están y controlar qué batería les queda», resume Unanue.

Stockare es una de las 'startup' que acudirán los días 16 y 17 a B-Venture, el mayor evento de financiación para 'startups' del norte de España. El encuentro está organizado por EL CORREO con el patrocinio del Gobierno vasco, la Diputación foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao, así como con la colaboración de Elkargi, Telefónica, BStartup de Banco Sabadell, Laboral Kutxa, CaixaBank y la Universidad de Deusto.

«El sueño de cualquier 'teleco'»

Stockare ha apostado por la combinación de la tecnología RFID, que sirve para registrar en el almacén qué trabajador ha cogido qué herramienta y cuándo, con la de las redes de baja frecuencia (LPWA) para determinar su posición una vez fuera del alcance de la radiofrecuencia. «Es el sueño de cualquier 'teleco'. Su red de estaciones receptoras y transmisoras está ya extendida por toda Europa, parte de América y Oceanía. No depende de ninguna operadora y los dispositivos conectados a ella no necesitan cobertura móvil o satélites ni tarjeta SIM», explica entusiasmado Lander Unanue, director general de la 'startup' bilbaína.

 

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