Laboral Kutxa mantiene sus previsiones de crecimiento para la economía vasca en 2026
Caixabank estima que el PIB de España crecerá un 2,1%, cuatro décimas más que el de Euskadi
Si hay una palabra que ha predominado durante estos últimos meses para poder definir el actual escenario económico global, la más indicada sería 'incertidumbre'. Pero ... pese a un entorno «frágil», marcado por «las tensiones geopolíticas, la guerra comercial, la sostenibilidad de las finanzas públicas en las principales economías desarrolladas o el cambio tecnológico», los indicadores «mantienen un tono dinámico a nivel global». Es la principal conclusión que ha lanzado este martes Oriol Aspachs, director de Economía Española en Caixabank Research, en el encuentro anual organizado por la Asociación de Directivos y Profesionales de Euskadi (Adype) en Bilbao.
Un foro en el que también ha estado presente Laboral Kutxa. El director de Estudios de la entidad vasca, Joseba Madariaga, se ha centrado en la situación de Euskadi, para la que mantiene unas previsiones de crecimiento del 1,7% para el 2026, el mismo que estimaba en junio. Y es que la «fortaleza del consumo, servicios y de la construcción» hace que la economía vasca muestre resiliencia. No obstante, hay sectores que muestran «un tono más débil», como es el caso de la industria. Los datos de exportaciones evidencian este hecho, ya que hasta septiembre, éstas han retrocedido un 3,6% hasta los 22.255 millones, sobre todo debido a la debilidad de los principales socios europeos, Alemania y Francia, y a los efectos de los aranceles de Estados Unidos, que «ya se hacen notar en nuestro territorio».
De tal forma, se estima que la economía vasca crezca a un menor ritmo que la española otro año más. En este caso, Aspachs prevé que el PIB nacional avanzará un 2,1% en 2026, acelerada por un dinamismo basado en cinco claves. Estas son la salud financiera, la diversificación sectorial, la base exportadora, el mix energético (con una aportación creciente de las renovables de bajo coste que suponen una ventaja energética) y un importante crecimiento demográfico. Sin embargo, ha señalado que existen retos principales en materia económica, como son «el déficit de vivienda, la salud de las finanzas públicas, las tensiones comerciales y la productividad».
Divergencias en la eurozona
Madariaga ha profundizado en la situación de la economía de los países de la eurozona. El PIB del tercer trimestre avanza un 0,2%, pero con contrastes notorios entre países. Mientras España se consolida como la locomotora europea, con un impulso del 0,6% (Francia le sigue de cerca con un 0,5%), otros países como Alemania e Italia se estancan. La actividad manufacturera da también señales de repunte este final de año, con «mejor tono en producción industrial y mercado laboral estabilizado». El desempleo se mantiene en el 6,3% y las presiones salariales tienden a moderarse.
En materia de precios, Madariaga ha destacado que la inflación general repuntó en septiembre hasta el 2,2%, aunque el núcleo se mantiene estable (2,4%), con fuerte inercia en servicios (3,2%). En este escenario, el BCE mantiene los tipos en el 2%. No obstante, el mercado anticipa los «primeros recortes en la segunda mitad de 2026».
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