Kutxabank renueva como presidente a Villalabeitia para los próximos cuatro años

El presidente de Kutxabank, Gregorio Villalabeitia, en una comparecencia pública. /EFE
El presidente de Kutxabank, Gregorio Villalabeitia, en una comparecencia pública. / EFE

El PNV opta por la estabilidad en la entidad financiera para continuar con la dotación del fondo de reserva

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

Kutxabank hizo oficial ayer lo que era un secreto a voces desde hace meses. El Partido Nacionalista Vasco, que controla de forma indirecta los designios de la entidad financiera vasca, había aceptado desde hace tiempo que su presidente, Gregorio Villalabeitia , continuase al frente del banco. Su contrato finalizaba ahora, tras haber asumido la presidencia en noviembre de 2014, y el consejo anunció ayer de forma oficial que ha sido reelegido para un nuevo mandato de cuatro años. Algunas fuentes, sin embargo, apuntan que el compromiso de Villalabeita con la formación nacionalista es para tres años, hasta finales de 2021, momento en que cumplirá los 70 años.

Aunque el partido jeltzale había evaluado la posibilidad de afrontar ahora un cambio de rumbo en el banco, se ha impuesto la tesis de no mover nada en una etapa que todavía es problemática. Aún quedan varios años de 'ahorro' para consolidar el control del banco por parte de la Fundación BBK, el socio mayoritario, obligado a dotar un fondo por valor de 235 millones de euros. Un acuerdo con el ministro de Economía del PP, Luis de Guindos, permitió extender el plazo para dotar este fondo hasta 2024. Una decisión que se interpretó como un guiño del Gobierno de Mariano Rajoy, apenas unas semanas antes de que el PNV respaldase en el Congreso de los Diputados los Presupuestos del Gabinete popular de 2017.

Evitar la privatización

Villalabeitia asumió la presidencia de la entidad en noviembre de 2014 en circunstancias excepcionales. Hasta ese momento, el máximo responsable del banco, Mario Fernández, había tratado de convencer al PNV -con escaso éxito, por cierto- de que era necesario dar entrada a nuevos socios, para preservar el control en el largo plazo. Fernández estaba convencido, y así lo expuso de forma reiterada en varias intervenciones públicas, que Kutxabank tendrá que abrir su capital en algún momento para poder subsistir, en un entorno en el que los reguladores del sistema financiero extreman las exigencias de recursos propios a los bancos. Además, defendía la idea -lógica en el mundo empresarial- de que era preferible vender una participación ya, cuando Kutxabank no estaba apretada por las urgencias, que esperar a un momento delicado en el que la entrada de capital privado fuese imperiosa. Entre una y otra opción, estimaba, podía haber una enorme diferencia de millones de euros para las fundaciones bancarias -BBK, Kutxa y Vital-, que tienen su razón de ser en la obra social que desarrollan con el dinero que obtienen del banco. Al PNV le dio vértigo esta alternativa, se cerró en banda a la apertura del capital del banco y Mario Fernández presentó su dimisión. Formalmente lo hizo en noviembre de 2014, aunque ya lo había comunicado a la dirección del partido unos meses antes, en junio.

Con la intermediación del actual presidente de Petronor, Emiliano López Atxurra -muy cercano al lehendakari Iñigo Urkullu-, la formación jeltzale recurrió a Villalabeitia para hacerse cargo del puente de mando del banco vasco. Su trayectoría era perfecta para el cargo. Razones políticas al margen -Villalabeitia nunca ha ocultado sus sentimientos nacionalistas-, había sido director general de la Caja de Ahorros Vizcaína, primer ejecutivo del Banco Cooperativo Español, más tarde director general de Argentaria y durante un breve periodo de tiempo también del BBVA. Dentro del proceso de 'limpieza acelerada' que Francisco González aplicó en la cúpula de BBVA en 2003 -con el objetivo de aupar a una nueva generación de directivos y acabar con las guerras entre los exBBV y los exArgentaria-, Villalabeita accedió a la prejubilación, aunque posteriormente se integraría en una compañía de selección de personal para la alta dirección de empresas.

LAS CLAVES

302
millones de euros de beneficio obtuvo la entidad financiera durante el pasado año.
58.141
millones de euros es el activo total que gestiona el banco vasco propiedad de BBK, Kutxa y Vital.
Reelección
Accedió a la presidencia a finales de 2014, tras la dimisión de Mario Fernández

Relaciones y resultados

Las relaciones de Villalabeita con el PNV no son del todo fluidas en la actualidad, pero la dirección del partido que preside Andoni Ortuzar estima que ha hecho un trabajo más que aceptable al frente de la entidad. Los resultados económicos así lo avalan, aunque sus críticos -que abundan, incluso dentro del propio banco-, resaltan que lo ha conseguido a fuerza de incrementar las comisiones por los servicios bancarios. En otras palabras, por acercar Kutxabank a la forma de operar de la gran banca.

En especial, ha conseguido superar el 'matchball' que había impuesto el Banco de España con la obligación de constituir un fondo de reserva. Aunque esa obligación es una responsabilidad de la Fundación BBK, el socio mayoritario, lo cierto es que el peso de la operación recaía sobre Villalabeita y su equipo, ya que son los encargados de conseguir los beneficios anuales necesarios para cubrir ese fondo. Y nadie pone en duda que ha cumplido ese objetivo.

 

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