Kutxabank se mantiene al margen del baile

Imagen nocturna de la sede de Kutxabank en Bilbao./Luis Ángel Gómez
Imagen nocturna de la sede de Kutxabank en Bilbao. / Luis Ángel Gómez

Villalabeitia no descarta una operación si encuentran un «príncipe o princesa», pero asegura que no hay ninguna necesidad de integrarse

Ana Barandiaran
ANA BARANDIARAN

Kutxabank no parece muy interesada en participar en el baile de fusiones que se está produciendo, por mucho que pueda bajar posiciones en el ránking por tamaño. Su presidente, Gregorio Villalabeitia, aclaró recientemente a este respecto que no descarta una operación corporativa «si encontramos un príncipe o una princesa azul con una importante dote». Ahora bien, añadió, por ahora no ha surgido esa pareja ideal y, en su opinión, las fusiones que se están anunciando responden a criterios de «oportunidad, conveniencia o necesidad». En su caso, añadió, no hay ninguna necesidad. «El proceso de consolidación del sistema bancario español concluyó hace tiempo», apuntó.

Cabe recordar, en este sentido, que Villalabeitia asumió la presidencia de Kutxabank en noviembre de 2014, después de que dimitiera Mario Fernández por la falta de apoyo a su apuesta de salir a Bolsa, con el objetivo de captar recursos y poder liderar operaciones corporativas. Al PNV le entró vértigo ante esta estrategia y el nombramiento de Villalabetia supuso una vuelta a posiciones más conservadoras. Nada de asomarse al parqué ni de abrirse a inversores ajenos, aunque ello forzase a la BBK a construir un fondo de reserva. Solo así la Ley permitía que las tres fundaciones bancarias se queden como únicos accionistas del banco.

Más de cuatro años después de esa decisión, se mantiene la misma posición. «La estrategia de no sacar a Bolsa a Kutxabank ni fusionarse ha sido acertada», decía recientemente Xabier Sagredo, presidente de la Fundación BBK, en una entrevista en este periódico.

Sagredo aseguró que, gracias a los dividendos repartidos por Kutxabank, la Fundación BBK está construyendo el 'colchón' al que ha sido obligada. Calcula que, sumada la aportación de 28 millones que realizará este año, llegará a los 133 millones, cerca del 60% de lo requerido, unos 230 millones.