Los ingenieros preparan el relevo

Estudiantes atentos a una exhibición de los alumnos de mecanizado y electroerosión./
Estudiantes atentos a una exhibición de los alumnos de mecanizado y electroerosión.

Estudiantes de la Escuela de Ingeniería de Bilbao muestran a los preuniversitarios cómo se trabaja en los talleres y laboratorios del centro

IRATXE BERNAL

Hoy y mañana la Escuela de Ingeniería de Bilbao parecerá más una miniferia científica, un concurso de proyectos de estudiantes con nota, que un centro académico. La institución espera la visita de 700 estudiantes (200 más que el año pasado) que dentro de unos meses realizarán la Selectividad y, por tanto, andan ya pensando qué carrera estudiar. Y para ganárselos y mostrar las posibilidades formativas y de colocación de los once grados que imparte, la Escuela ha decido echar mano de quienes mejor les podrían lanzar el cebo: sus propios alumnos.

Ellos no sólo mostrarán lo mejor de la Escuela, sino que incluso competirán un poco entre sí por despertar el interés de los preuniversitarios mostrándoles los proyectos que desarrollan en los talleres y laboratorios del centro. Así que no han dudado en montar 'stands' en los que enseñarles desde cómo se fabrica un cohete espacial, cómo se crean olas en un tanque o qué hay que hacer para extraer alquitranes del tabaco a cómo funciona una pequeña fábrica de producción automatizada, un aerogenerador o un túnel de viento. «La Escuela realiza jornadas de puertas abiertas desde hace ya doce años porque nos pareció una buena forma de que los futuros estudiantes conocieran las instalaciones y los equipos con los que podrían trabajar si entraban. Hace tres años decidimos 'rejuvenecer' la fórmula haciendo que fueran los alumnos en vez de los profesores quienes llevaran la voz cantante. Nos pareció que ellos conectarían más fácilmente con los preuniversiarios, que se animarían más a preguntar sus dudas», explica el director de la Escuela, Enrique Amezua.

Este año, como novedad, el centro ha optado por no ofrecer un recorrido concreto en el que ir mostrando todas las opciones. En su lugar, tras la presentación general, dará rienda suelta a la chavalería para recorrer la Escuela a su aire e ir descubriendo por su cuenta los distintos departamentos. Aunque para evitar que se dispersen demasiado, el centro ha dividido su oferta formativa en cuatro bloques (y edificios), lo que les permitirá dirigirse directamente a las disciplinas que, a priori, más les interesen. Así que pasen y vean.

Pasen y vean

Por un lado, quienes contemplen la posibilidad de estudiar ingeniería ambiental, eléctrica, electrónica, industrial y automática, mecánica o las especializadas en organización y tecnología industrial y se dirijan a sus respectivos talleres y laboratorios podrán ver, por ejemplo, cómo funciona un simulador de control de un helicóptero o de un coche que se mueve gracias a una pila de hidrógeno y que, por tanto, solo emite vapor de agua. También aprenderán lo que es la 'ingeniería inversa' con el uso de aparatos portátiles de escaneado en 3D y máquinas de prototipado rápido y conocerán a los estudiantes responsables del monoplaza que todos años participa en la competición de Formula Student en el circuito de Silverstone o a sus compañeros de Moto Student que corren en Alcañiz. «El monoplaza y la moto es lo que más les suele llamar la atención, porque es algo más tangible, donde mejor se aprecia el resultado del trabajo. Mientras que otros equipos o experimentos que necesitan una explicación conceptual para entenderlos pues les resultan aún un poco lejanos», explica Amezua.

En el segundo de los bloques, el dedicado a las nuevas tecnologías, incluirá las ingenierías en informática de gestión y sistemas de información y en tecnología de telecomunicación. En él estarán los desarrollos relacionados con la electrónica, la telemática y las radiocomunicaciones, que como verán los jóvenes incluso están al servicio de la conquista del espacio. Así podrán conocer a los alumnos que intentan ser los primeros universitarios en lanzar un cohete al espacio. Es decir, a cien kilómetros sobre nuestras cabezas. Tras la ingeniería industrial, «la de más tradición en la Escuela, además de la más versátil y espectro más amplio de especializaciones», los estudios que más interés despiertan entre los nuevos matriculados son los de este segundo bloque.

La Ingeniería Civil, «que se va recuperando después de perder muchas matriculaciones por la crisis de la construcción», es la protagonista del tercer bloque. En él los jóvenes podrán ver, por ejemplo, cómo se realizan las pruebas que determinan la resistencia tanto del hormigón y acero como de los terrenos donde se edifica

En el cuarto, el de las titulaciones de Marina y Náutica y Transporte Marítimo, en las instalaciones de la Escuela en Portugalete, se podrá visitar el taller de seguridad donde se imparten las prácticas relacionadas con la supervivencia en la mar, contra incendios o manejo de embarcaciones de salvamento. También tendrán ocasión de ver en pleno rendimiento el taller de máquinas donde se aprende cómo gestionar la totalidad de instalaciones de generación de energía de un buque o el simulador de navegación de última generación que ofrece la posibilidad de gobernar hasta cinco barcos simultáneamente. «Estas son titulaciones con una demanda muy estabilizada aunque muy pequeña pese a que hay mucho trabajo para sus titulados. Ahora mismo hay trabajo para cualquier titulación de Ingeniería aunque de las que más se hable sea de las relacionadas con la industria 4.0 y las nuevas tecnologías», subraya Amezua.

«La verdad es que luego es muy difícil saber por qué stand en concreto deciden matricularse porque muchos de los trabajos que se muestran son interdisciplinares. En la fabricación del coche o la moto, por ejemplo, hay ingenieros industriales de varias especialidades junto a los de telecomunicaciones u organización. Son actividades que reciben muchas visitas pero que no determinan qué especialidad van a coger después los nuevos alumnos que hayan sentido interés por los proyectos. Por eso lo suyo es que vengan, se den una vuelta y pregunten, para que cuando elijan tenga un poco más de conocimiento», insiste el director de la Escuela.