Iberdrola inicia el relevo de las nucleares con la mayor fotovoltaica europea en Extremadura

El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán. /R. C.
El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán. / R. C.

Construirá cinco instalaciones solares en la región hasta 2022 con 2.000 Mw, los mismos que tiene la Almaraz, cuya fecha de clausura espera acordar Ignacio Galán en la reunión de mañana con sus socios en la central

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROUsagre (Badajoz)

Iberdrola va a impulsar su apuesta con las energías renovables en pleno proceso de anuncios de transición energética, como el que ha hecho el Gobierno recientemente, y en un territorio donde la compañía tiene numerosos intereses energético, como Extremadura. El presidente de la compañía, Ignacio Galán, ha anticipado que la firma irá «sustituyendo la energía que se vaya clausurando durante la próxima década» en toda España, en referencia a la nuclear fundamentalmente, con centrales renovables como la fotovoltaica que hoy ha comenzado su construcción en Usagre (Badajoz), la mayor de España y toda Europa.

Galán ha realizado estas declaraciones justo un día antes de que la junta de propietarios de Almaraz vuelva a reunirse mañana para dilucidar el futuro de la planta e intentar llegar a un pacto con sus dos socios (Endesa y Naturgy) sobre la petición de prórroga de vida útil de la planta. Endesa quiere un plazo de diez años, mientras que Iberdrola y Naturgy optan por los 7,4 años acordados inicialmente junto al Ministerio de Transición Ecológica, es decir, en 2027 el primer reactor y en 2028 el segundo. «Vamos a respetar el acuerdo que hay», ha afirmado Galán, refiriéndose al alcanzado con Enresa para el calendario de cierres de nucleares, que se prolongaría hasta 2035 con Ascó y Vandellós (Tarragona), Cofrentes (Valencia) y Trillo (Guadalajara), además del desmantelamiento de Garoña (Burgos). «Confío en que la otra parte también lo respete», ha indicado en referencia fundamentalmente a Endesa, cuya pretensión pasa por alargar la vida útil de la instalación en diez años, frente a los algo más de siete acordaros entre las tres eléctricas que se reparten el accionariado de la planta cacereña.

La apuesta de Iberdrola por las renovables se va a materializar con la puesta en marcha 2.000 nuevos megavatios (fotovoltaicas y eólicas) en Extremadura hasta el año 2022. Será la región en la que más se intensifiquen estos proyectos, de los 3.000 Mw previstos para toda España en los próximos cinco años, esto es, un 52% más que su capacidad eólica y solar actual. A día de hoy tiene 700 mw en construcción, 2.500 en desarrollo y una cartera de futuro superior a los 7.000 Mw. «Hemos decidido invertir más fuertemente en España», ha indicado Galán, quien ha valorado positivamente el 'Marco Energía y Clima' del Ejecutivo para lograr los objetivos sostenibles en la próxima década.

De cara a 2030, la compañía prevé desarrollar en todo el país al menos 10.000 nuevos megavatios solares y eólicos, lo que supone casi triplicar su potencia actual en el país con estas dos tecnologícas. En concreto, a los ocho parques previstos en Extremadura habría que añadir otros nueve en Castilla y León, siete en Castilla La Mancha, dos en Andalucía, dos en Aragón, y uno en Navarra, otro en Murcia y otro en Canarias.

De los nuevos proyectos extremeños, los más adelantados, algunos ya se encuentran en avanzado estado de desarrollo, como las plantas fotovoltaicas de Ceclavín (328 Mw), Arenales (150) y Campo Arañuelo I y II (100 entre ambas). Toda esta nueva capacidad prevista supondrá sustituir la potencia que Iberdrola tiene en la central nuclear de Almaraz (Cáceres), que se sitúa en el entorno de los 2.000 Mw.

El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, presente en el acto, ha pedido a Galán «tiempo» para «buscar alternativas a Almaraz que sean reales» ante el posible acuerdo entre sus propietarios para proponer una fecha de clausura que previsiblemente será a partir de 2027. En cualquier caso, se muestra satisfecho por proyectos como los que Iberdrola está planteando porque, ha indicado a este diario, permitirá afrontar una transición energética de la mejor forma posible en materia «de empleo y también desde el punto de vista industrial.

La planta pacense de Usagre está llamada a ser la mayor fotovoltaica de Europa, con 500 megavatios (Mw) de potencia. Galán ha indicado que «se convertirá en punta de lanza para ratificar el liderazgo de Extremadura, España y la Unión Europea en la transición hacia un sistema energético más sostenible».

La instalación cuenta con una inversión aproximada de 300 millones de euros hasta su puesta en marcha, que está prevista para el año 2020, y en su construcción llegarán a trabajar hasta 1.000 personas. Ocupará una superficie cercana a las 1.000 hectáreas y generará energía limpia como para abastecer a 250.000 personas. Además, «evitará la emisión a la atmósfera de 215.000 toneladas de dióxido de carbono al año, reforzando nuestro compromiso con la protección del entonro y la mitigación del calentamiento global», ha indicado Ignacio Galán.

En el conjunto de España, la empresa invertirá 8.000 millones de euros entre 2018 y 2022 y pondrá en marcha 10.000 nuevos megavatios hasta 2030, tal y como anunció durante la reciente actualización de Perspectivas Estratégicas en Londres.