El Gobierno ejecuta por fin la rebaja eléctrica a la industria vasca

El Gobierno ejecuta por fin la rebaja eléctrica a la industria vasca
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Debido a las particularidades de la red de Euskadi, buena parte de las empresas estaban enganchadas a 30 kv, razón por la que estaban pagando una tarifa más cara

Ana Barandiaran
ANA BARANDIARAN

Por fin se ha subsanado la discriminación histórica que sufría la industria vasca por los peajes eléctricos. El Gobierno del PSOE ha recogido en el real decreto ley aprobado el viernes la modificación de tarifas que en su momento pactaron el PP y el PNV en el marco de las negociaciones para aprobar los Presupuestos del Estado de 2017, aunque la partida de 40 millones de euros para su financiación se consignó en las Cuentas de 2018. Se trata de pasar a las empresas conectadas a tensiones desde los 30 kilovoltios al tramo 6.2 de alta tensión, que es mucho más barato que el 6.1, en el que estaban metidas en el pasado.

El cambio en este sistema era una reivindicación muy antigua de la industria vasca. Debido a las particularidades de la red vasca, buena parte de las empresas estaban enganchadas a 30 kv, razón por que estaban pagando una tarifa más cara, la 6.1. En total hay unas 1.300 industrias conectadas a 30 kv en toda España, pero la mayoría, un 65%, se encuentran ubicadas en Euskadi y por eso se ha visto como una problemática de la comunidad autónoma.

Facturas empresas

El Gobierno del PP ya rebajó de facto la factura para estas empresas en 2015, al congelar los peajes y desdoblar la tarifa 6.1 (más cara) en la 6.1.a (para clientes con tensiones entre 1 y 30 kv) y la 6.1.b (entre 30 y 36 kv). Esta modificación logró un cierto abaratamiento para Euskadi, que se cifró en 50 de los 100 millones en que estimaban las firmas vascas el sobrecoste.

El acuerdo del PP y PNV consistió, básicamente, en eliminar la 6.1.b para pasar sus clientes a la 6.2., de nuevo más barata. El Gobierno de Rajoy consignó en el presupuesto de este año 40 millones de euros para compensar la reducción de ingresos en el sistema, consecuencia de eliminar el peaje 6.1.b. Aquel pacto fue asumido por el Ejecutivo de Sánchez, que acaba de materializar el cambio de tarifas en un real decreto.

Pero sigue habiendo un problema. El pacto de populares y jeltzales causó malestar a Cataluña, donde la industria tiene un peaje aún más caro. Hay casi 3.200 empresas catalanas conectadas a una tensión de 25 kv, que siguen en la tarifa cara 6.1. Algunas patronales y el Defensor del Pueblo Catalán denunciaron el pacto ante Bruselas. La plataforma energética Kv 25/30 ha demandado hoy el mismo tratamiento para las más de 4.500 empresas en 25 kv, muchas catalanas, que pagan un sobrecoste anual de 250 millones de euros.

 

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