El Gobierno central retrasa hasta el 23 de agosto la prohibición para pescar bonito

Bonito pescado en Bermeo./Borja Agudo
Bonito pescado en Bermeo. / Borja Agudo

Los pescadores han consumido ya el 87% de la cuota que la Unión Europea autoriza a España

JOSÉ DOMÍNGUEZ

El Ministerio de Agricultura y Pesca retrasará al menos unos días el cierre de la costera del bonito en España. En concreto cinco. Aunque tradicionalmente la orden que prohíbe la pesca de atún blanco del norte por parte de la flota con pabellón español se produce a finales de septiembre o ya entrado octubre, la extraordinaria campaña de esta temporada ha provocado que se rocen ya las cuotas permitidas por la Unión Europea, que este jueves se sitúan ya en el 87%. Por eso la Dirección general de Ordenación Pesquera y Acuicultura había decidido adelantar al sábado el cierre precautorio de la pesquería en las aguas nacionales aunque, una vez analizados los datos de forma exhaustiva, ha considerado factible retrasar al 23 cualquier limitación. La noticia, ya esperada por los pescadores vizcaínos, ha sido acogida con resignación por los pescadores vizcaínos, que consideran escasa la ampliación de este permiso, que insisten en la necesidad de que se amplíen las asignaciones a la flota para la captura de esta especie.

«En el departamento se están analizando día a día las capturas y se está informando al sector y las comunidades autónomas en todo momento», explican responsables ministeriales. Este recuento, insisten, es el que ha permitido prolongar cinco días más la costera, aunque las mismas fuentes insisten en que, a partir del jueves, no se podrá desembarcar ni un solo ejemplar. De este modo, a partir del jueves, las capturas quedarán en manos de otros países como Francia o Irlanda, que todavía no han superado las cantidades que se les han asignado.

El presidente de la Federación de Cofradías de Bizkaia, Iñaki Zabaleta, reconoce que los barcos se han beneficiado del incremento de la pesca de atún este verano, pero asegura que la insólita campaña de este año responde a una «evidente mejoría de la recuperación de la especie», por lo que plantea a las autoridades que afronten cuanto antes el debate sobre la ampliación de las cuotas españolas, que ahora tienen su límite en las 15.015 toneladas que se pueden capturar en el Atlántico. «El mayor consumo se centra en estas fechas y muchos pescadores, sobre todo los que no se dedican al cerco del chicharro o la sardina, se verán obligados a amarrar los barcos hasta febrero, cuando otras temporadas se suele faenar hasta noviembre», ha lamentado.

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