El catedrático Ignacio Zubiri cree que es «caro, injusto y generará fraudes»

Ignacio Zubiri./
Ignacio Zubiri.

Recuerda que el límite de 300.000 euros a las rentas irregulares se aprobó para «evitar la elusión fiscal»

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

El catedrático de Hacienda Pública de la Universidad del País Vasco, Ignacio Zubiri, se mostró ayer extraordinariamente crítico con la modificación tributaria que ha aplicado la Diputación de Bizkaia porque, en su opinión, supone el retorno a una situación que se consideraba negativa. «El límite de 300.000 euros para las rentas irregulares -recordó- se estableció como fórmula para evitar los abusos y la elusión fiscal. Ahora, al eliminarlo de nuevo, se incita a todos los expertos a que busquen fórmulas de ingeniería fiscal para poder aprovechar esa oportunidad. Es, en síntesis, una medida injusta que va en contra de la equidad del IRPF, que resulta cara y que además generará fraudes».

Ese concepto de 'rentas notoriamente irregulares' -el premio a la fidelidad que recibe por ejemplo el trabajador de una empresa cuando lleva en ella 20 años- se aplica también a los deportistas de élite en el País Vasco desde 1995. El origen, según fuentes conocedoras de este proceso, estuvo en una petición expresa del Athletic de Bilbao a la Diputación de Bizkaia, con ocasión de la renovación del jugador Julen Guerrero a principios de aquel año. Ante una consulta vinculante remitida por el club, el fisco vizcaíno aceptó que los ingreso de todos los jugadores se considerasen 'irregulares'. Con ello, tan solo se gravaba en el IRPF la mitad de sus ingresos, lo que en realidad suponía un notable ahorro para el club. En la práctica, los jugadores de Primera División negocian sus contratos en neto, de ahí que sea el club el que cubre los aumentos de presión fiscal o, como sucede ahora en Bizkaia, obtiene importantes ahorros con una rebaja.

En marzo de 2013 y después de que esta situación saltase a la opinión pública, el entonces diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, un tanto a regañadientes, anunció que se modificaría tras admitir que no resultaba «justo». Ahí nació la limitación de los 300.00 euros, de tal forma que tan solo quedaban libres de impuestos 150.000 euros por cada jugador. En la nueva situación, sin embargo, las cifras se disparan y las remuneraciones libres de impuestos pueden extenderse a unos 30 millones de euros en total y el ahorro para el Athletic, a 15. La nómina de la plantilla deportiva del club rojiblanco ascendió en la última temporada a 85 millones.

Aplicación «cuestionable»

Zubiri indicó ayer que «es cuando menos cuestionable que este criterio se aplique a deportistas de élite. No es cierto que los ingresos que tienen en activo sean los únicos en su vida. También podemos considerar que un trabajador que tiene ahora ingresos elevados puede tener periodos de paro en su vida profesional, y ello nos obligaría a promediar el tipo de gravamen». Por último, llamó la atención sobre el riesgo de que medidas de este tipo «generen desapego de los ciudadanos respecto al pago de impuestos».