Las arcas de las autonomías también sufren la desaceleración económica

Billetes apilados en fajos. /Archivo
Billetes apilados en fajos. / Archivo

El alza en sus ingresos por el sistema de financiación territorial que se viene registrando los últimos años reduce su ritmo casi a la mitad

A. BOTIJA

La desaceleración económica no parece preocupar en exceso por ahora, sobre todo al Gobierno, que por boca de la ministra de Economía, Nadia Calviño, le ha restado importancia calificándola solo de una «ligera» ralentización -el Producto Interior Bruto aumentó un 0,7% el segundo trimestre y una décima menos el tercero-. Sin embargo, y no entrando en «los mensajes alarmistas sobre un cambio de tendencia» -como los tachó semanas atrás el Ejecutivo-, sus efectos se están notando en muchos ámbitos, más allá de «todos los componentes» del PIB como ya ha advertido el Banco de España pese a afirmar que aún existe «cierto margen adicional para prolongar» la recuperación.

Por ejemplo, en algunos aspectos de la recaudación impositiva de las administraciones públicas ya ha empezado a acusarse un descenso del ritmo. Y ello, a su vez, se ha trasladado a los recursos que las comunidades autónomas vienen recibiendo del sistema de financiación, puesto que aunque siguen al alza crecerán este año casi la mitad de lo que lo hicieron el último ejercicio. Así lo estima, al menos, la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) en un estudio de su director, Ángel de la Fuente, uno de los miembros de la comisión de expertos que con el anterior Gobierno elaboró un informe con propuestas para reformar ese mismo sistema.

Según sus conclusiones, en 2017 los recursos aportados por esos fondos a las administraciones territoriales registraron un crecimiento anual del 7%, triplicando con creces la tasa de subida de 2016 (2,1%), mientras que hasta septiembre apenas alcanzaba el 4%. Hablamos en términos de caja, esto es, sumando las entregas a cuenta correspondientes a cada ejercicio y también los ingresos por liquidaciones de ejercicios anteriores percibidos.

La estimación de 2018, no obstante, todavía es provisional, por lo que De la Fuente se centra en el análisis de las cuentas de los últimos años. Así, hace hincapié en una comparativa homogénea con los datos de ejercicios anteriores y destaca que Canarias es la comunidad que sale mejor parada en el último período con datos cerrados, en este caso 2016, donde recibió un 5,4% más de fondos por habitante. En el extremo contrario, resalta los «retrocesos significativos» de Galicia, Extremadura, La Rioja y Cantabria, donde la financiación por persona con cargo a ese año se redujo entre un 1,8% y un 3% respecto a 2015.

La razón de esa caída fue el descenso sufrido en el llamado Fondo de Suficiencia, debido a la supresión del impuesto general sobre el tráfico de empresas (ITE), un factor que resultó más negativo precisamente para las regiones donde tenía mayor peso. Volviendo a 2018, Canarias se mantiene como la comunidad más favorecida en el reparto de dinero, con un 9% más, lo que contrasta con la ralentización significativa que se ha registrado en las subidas de las asignaciones correspondientes a la Comunidad Valenciana (1%), La Rioja (1,4%) y Extremadura (1,6%).

 

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