Eyefoil: no corta el mar, sino vuela

Simulación digital de 'Naia', primera embarcación que Eyefoil lanzará al mercado en 2020./
Simulación digital de 'Naia', primera embarcación que Eyefoil lanzará al mercado en 2020.

La 'startup' donostiarra desarrolla un asistente de navegación que facilita el control de embarcaciones con hidroalas

IRATXE BERNAL

'Naia' no corta el mar, sino vuela. Como el velero bergantín de la 'Canción del pirata'. Pero aquel necesitaba viento en popa a toda vela y 'Naia', no tanto. Esta embarcación de recreo será en 2020 el primer lanzamiento de Eyefoil, una 'startup' donostiarra que ha ideado un sistema de navegación asistida para el control de hidroalas, unas planchas adosadas al casco del barco que lo elevan de forma que éste ni toca el agua. Así, reduciendo la fricción, se incrementa la velocidad de la embarcación al tiempo que disminuye el gasto en combustible.

En realidad, las hidroalas son ya muy conocidas en los astilleros. La primera embarcación que las empleaba la construyó en 1906 Enrico Forlanini, uno de los pioneros de la aviación italiana. Lo fundamental de su diseño original no ha variado mucho; el barco posee unas alas que permanecen sumergidas en todo momento y sobre las que se eleva el resto del casco, que así no toca la superficie del agua. Parece sobrevolarla. De hecho, quizá lo más gráfico sea imaginar un hidroavión cuyos flotadores se sumergieran en el agua en vez de deslizarse sobre ella.

Eyefoil

La empresa.
Embarcaciones de hidroalas con navegación asistida. Naia es su primer modelo.
350.000
euros es el capital social de la firma, más una prima de emisión.
4,2
millones de euros prevén facturar en 2021 (primero con ventas). En 2023 quieren llegar a 9,5 millones.
250.000
euros necesitan para investigación y desarrollo e iniciar las acciones de marketing.

El problema es que al reducir la superficie que entra en contacto con el agua también se reduce la estabilidad de la embarcación, lo que convierte los hidroalas en recursos tan vistosos como poco manejables. Y nada prácticos cuando las condiciones del mar se ponen en contra. Y eso es lo que pueden estar solucionando en Eyefoil, que ha desarrollado un asistente de navegación, una especie piloto automático, que maneja por sí solo las hidroalas.

Hugo Ramos, uno de los fundadores de la 'startup', es ingeniero naval especializado en electrónica y ya tenía experiencia en robótica submarina cuando conoció a Eloy Rodríguez, su ahora socio, que trabajaba en la consultoría en ingeniería Altran. Compartían la afición por navegar y restaurar pequeñas embarcaciones, así que cuando Rodríguez le comentó su idea de perfeccionar las hidroalas creando algún sistema de control mecánico le sugirió que el control no debía ser mecánico, sino electrónico. Hoy, ya tienen el sistema patentado en España y ultiman detalles para echarse a la mar con la primera embarcación en la que lo van a probar: 'Naia', fluir en griego.

Hugo Ramos, trabajando en el prototipo de la embarcación Naia.
Hugo Ramos, trabajando en el prototipo de la embarcación Naia.

«Decidimos probar con un barco de 4 metros para un único tripulante porque nos pareció la prueba más dura para nuestra tecnología. Si un barco pequeño a vela, donde el peso del tripulante es mayor que el del propio barco, navega de forma eficiente sin importar las condiciones de mar -que le afectarían más que a una embarcación mayor-, el asistente de navegación valdrá para cualquier tipo de barco», explica Rodríguez. También es cierto que, siendo una empresa que apenas acaba de iniciar su travesía, había otros motivos para inclinarse a empezar las pruebas por este modelo: es pequeño y sin motor, lo que implica menor coste de construcción, y además es el que tiene más demanda.

Las claves

Todo un reto
Las hidroalas dan más velocidad pero restan estabilidad, lo que ha frenado su desarrollo
'Naia', fluir en griego
La primera embarcación con el navegador patentado de Eyefoil saldrá al mercado en 2020

«En la vela pasa lo mismo que con el sector automovilístico. Todas las innovaciones se prueban primero en la alta competición, en la Fórmula 1, y después las que funcionan pasan al mercado. Aquí ocurre otro tanto; la vela deportiva -especialmente la Copa de América- pone a prueba una tecnología y si funciona todos los aficionados a la vela quieren tener embarcaciones con esa misma tecnología. Y en la Copa América ya hay catamaranes con hidroalas, pero éstas aún resultan muy difíciles de manejar para los no profesionales. Si nosotros eliminamos esa dificultad, cualquier aficionado podrá llevar la embarcación sin problemas porque, en realidad, las alas no las tendrá que manejar él. Lo hará un asistente electrónico que el patrón podrá controlar desde propio móvil gracias al Bluetooth», explican los promotores de Eyefoil.

Hugo Ramos y Eloy Rodríguez esperan lanzar al mercado la primera embarcación en 2020 y buscan financiación para ultimar el prototipo. Para lograrla, acudirán los días 16 y 17 a B-Venture, el mayor evento de financiación para 'startups' del norte de España. El encuentro está organizado por EL CORREO con el patrocinio del Gobierno vasco, la Diputación foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao, así como con la colaboración de Elkargi, Telefónica, BStartup de Banco Sabadell, Laboral Kutxa, CaixaBank y la Universidad de Deusto.

La primera de tres empresas

'Naia' es sólo el primer paso en los planes de Eyefoil. Tras su lanzamiento, Hugo Ramos y Eloy Rodríguez quieren desarrollar el primer barco de vela con hidroalas que permita dar la vuelta al mundo. Después, ya consolidados, quieren que la 'startup' se especialice en el diseño de yates -tanto a motor como a vela- con hidroalas, y derivar a dos futuras filiales tanto la construcción de las embarcaciones en sus propios astilleros como el desarrollo a medida de sistemas de navegación electrónicos para todo tipo de embarcaciones sobre hidroalas. «Queremos dar al cliente la opción de encargarnos todo el proceso, pero también que nos pida que nos ocupemos de una única parte», señalan.

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