El euríbor cabalga hacia signo positivo ante la previsible subida de tipos en 2019

Quienes pagan una hipoteca han encontrado un inesperado socio en el BCE, cuyas políticas abaratan sus recibos. :/Avelino Gómez
Quienes pagan una hipoteca han encontrado un inesperado socio en el BCE, cuyas políticas abaratan sus recibos. : / Avelino Gómez

Tras registrar su mínimo histórico en febrero, el indicador inició una senda alcista que se fortalecerá cuando el BCE incremente el precio oficial del dinero

ERLANTZ GUDE

El euríbor a doce meses, el índice al que están indexadas la mayoría de hipotecas del país, cabalga hacia signo positivo ante la previsible subida de tipos por parte del Banco Central Europeo en 2019. Las señales en tal sentido que brinda la extinción a finales del presente ejercicio del plan de compra de deuda por parte del supervisor comunitario -extendido al último trimestre, aunque a la mitad de los 30.000 millones mensuales anteriores- azuzan la mejora del indicador.

¿Cómo afectan sus vaivenes a los hogares españoles? Si a la hipoteca media en julio de 2017 -119.613 euros- se le aplica un diferencial de euríbor más 1% -porcentaje agregado que impide un interés negativo-, la cuota anual de un préstamo por esa suma a 25 años se rebaja en unos 16,7 euros. El ahorro se eleva a 18,8 euros en Euskadi. Pero lo más relevante para quienes pagan hipoteca no son tanto los repuntes en el indicador, aún tenues, sino el cambio de tendencia y la perspectiva de que, cuando se recupere, lo hará de forma significativa.

El euríbor -resultado de la media mensual de los tipos de interés diarios a los que los principales bancos europeos se prestan dinero- alcanzó su techo mensual cuando en 2008 marcó un 5,393%. A partir de entonces comenzó un progresivo declive que desembocó en el inicio en febrero de 2016 de su actual senda negativa -por primera vez en la historia-. Fue la antesala de la decisión del eurobanco de fijar el importe del dinero a un tipo 0. Y mientras este no suba, el euríbor tampoco lo hará.

Dinero 'gratis'

La presión de la deflación y el riesgo de un estancamiento irreversible habían deparado la puesta en marcha en marzo de 2015 del programa de estímulos monetarios -al que gran parte de los economistas atribuye la recuperación económica de la eurozona-, dotado en un inicio con 60.000 millones de euros mensuales, y que llegó a incrementarse hasta los 80.000.

Asimismo, y con el fin de impulsar la fluidez crediticia, el BCE bajó en marzo de 2016 los tipos al 0%. De esta forma, la institución con sede en Fráncfort otorga préstamos de manera gratuita a las entidades de la eurozona. El BCE resolvió en paralelo penalizar a los bancos que guardasen el dinero en su depósito, cobrándoles un 0,4%.

La compra de deuda y el devenir de los tipos de interés están ligados. Por el momento, Mario Draghi ha salido al paso de las especulaciones, garantizando que no habrá subida antes del próximo verano, aunque se prevé que esta circunstancia acaezca antes de que expire su mandato en octubre. Basta observar el caso de EE UU, donde el repunte de tipos aconteció al finalizar del plan de estímulos. Salvo notable deterioro de la economía, el primer paso se dará este año en Europa.

Sonsoles Castillo, analista de BBVA Research, apunta que sería el paso lógico en la estrategia de normalización de la política monetaria. El euríbor, agrega, es «dentro de la curva monetaria el que primero puede anticipar cuando el BCE podría llevar a cabo una subida de tipos».

Entretanto, Rodrigo García, analista de la firma XTB, observa en el cambio de tendencia del indicador el adelanto de un cambio de ciclo «no solo en los tipos de interés, sino en la economía». El euríbor, aduce, es a los tipos lo que la Bolsa a la economía, «anticipa sus movimientos y tiene muy en cuenta las posibles expectativas».

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