Eroski afronta ahora la negociación con los bancos que tienen el 25% de su deuda

Iñigo Ucín, presidente de la Corporación Mondragón, saluda a Javier Martínez Ojinaga -CAF- y Rosa Lavín, de Konfekoop. /PEDRO URRESTI
Iñigo Ucín, presidente de la Corporación Mondragón, saluda a Javier Martínez Ojinaga -CAF- y Rosa Lavín, de Konfekoop. / PEDRO URRESTI

La Corporación Mondragón muestra su alegría y alivio por el acuerdo del grupo de distribución con las cinco grandes entidades españolas

Carmen Larrakoetxea
CARMEN LARRAKOETXEA

Cierta tranquilidad y más trabajo por delante para Eroski. Tras el alivio que ha supuesto el acuerdo alcanzado en la noche del miércoles con la gran banca -concretamente con Santander, BBVA, Sabadell, CaixaBank y Bankia- para refinanciar los 1.540 millones pendientes del crédito sindicado de 2015 y que vence en julio de este año, el grupo cooperativo empieza ahora la negociación con el resto de las entidades que participaron en dicho acuerdo marco y que aún no han firmado. Así lo confirmó ayer el conglomerado vasco de distribución, que «confía en culminar todo el proceso en los próximos meses». Entre esas entidades se encuentran Kutxabank, Laboral Kutxa, Bankoa, Liberbank, Abanca o ING.

Esta segunda parte del proceso negociador se afronta con mucha mayor tranquilidad, ya que haber logrado un acuerdo con los bancos que concentran el 75% de la deuda supone un relevante respaldo de cara a las conversaciones con el resto de entidades. El objetivo de Eroski es que se sumen voluntariamente a los términos del nuevo acuerdo, para evitar, como en 2015, que haya que llevar la refinanciación al proceso de homologación judicial, lo que exige entrar en situación de preconcurso.

Los términos del nuevo pacto financiero sellado el miércoles con los cinco grandes acreedores estipulan la división de la deuda en dos tramos: uno 'amortizable' por un importe máximo de 1.000 millones, con vencimiento a cinco años (en 2024) y a un interés del euríbor más 2,5 puntos; y uno llamado 'bullet', por 540 millones, que amplía su periodo de amortización hasta los 8 años, a un interés del 0,5%. Además, se renuevan las líneas de crédito operativas (circulante para las actividades ordinarias), por 372 millones.

Eroski dejó muy claro que este nuevo pacto de refinanciación no incluye la obligación de vender Caprabo ni Forum Sport, como en principio pedían algunas entidades, pero sí conllevará la reorganización societaria del grupo por áreas de negocio. Esto supondrá, explicaron, que se configurará una estructura en la que por un lado estará la matriz de la sociedad cooperativa, Eroski S. Coop, y por otro, a través de una sociedad paraguas o holding, se colocarán las sociedades mercantiles en las que participa Eroski -son 45, entre ellas Cesosa, Picabo, la gallega Vegonsa, la catalana Caprabo, la deportiva Forum Sport o Eroski Viajes- y se reordenarán principalmente por áreas geográficas.

Otro aspecto vital para el grupo vasco de distribución es que en el nuevo acuerdo de refinanciación con la gran banca «deja de contemplarse», como así se estipulaba en las condiciones del pacto de 2015, la posibilidad de mercantilizar la cooperativa. Ahora no se plantea «en ningún supuesto».

La alegría por la consecución de este acuerdo, que según su presidente, Agustín Markaide, despeja el «horizonte financiero» y permite al grupo centrarse en «el desarrollo de su plan de negocio», se hizo extensiva a toda la Corporación Mondragón, donde todavía está muy fresco el recuerdo de lo que implicó el derrumbe de Fagor Electrodomésticos.

El propio presidente de la Corporación, Iñigo Ucín, lo reconoció ayer con vehemencia: «Tengo que decir que tengo una alegría en el cuerpo por esa noticia...». Su sinceridad tuvo como respuesta la empatía de los asistentes a la conferencia que impartió en Bilbao en el 'Forum Europa', a la que acudió para transmitir la relevancia de la Corporación Mondragón, que tiene sus centros de decisión «aquí», en el conjunto de la economía vasca: 97 empresas en todo el mundo, 12.000 millones de euros de facturación y 83.000 trabajadores, de los cuales 37.000 están en Euskadi. Sólo en Eroski, la cooperativa con sede en Elorrio, trabajan 33.000 personas repartidas por toda España.

Ucín insistió en que el pacto con los grandes bancos era algo que «se esperaba», ya que Eroski siempre ha cumplido con «todos sus compromisos, con todos». Y además, añadió, «es un negocio rentable» que tiene «un modelo, el Contigo, que está funcionando francamente bien».