«Vamos a adelantar a este año el objetivo de acabar sin déficit y si es posible con superávit»

El consejero Pedro Azpiazu, en un balcón del edificio de la Bolsa de Bilbao/MAIKA SALGUERO
El consejero Pedro Azpiazu, en un balcón del edificio de la Bolsa de Bilbao / MAIKA SALGUERO

Está convencido de que «ningún partido podrá encontrar una buena excusa para oponerse al Presupuesto»

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

Es economista y sabe, con rigor científico, que cada día que pasa estamos más cerca del inicio de la próxima crisis. Falta por descubrir cuánto tiempo falta para que llegue ese momento y cual será la profundidad de la recesión. Pero llegar, llegará. Quizá por ello, el consejero de Hacienda del Gobierno vasco, Pedro Azpiazu, cree que ha llegado el momento de comenzar a prepararse, de incrementar las reservas para el momento de la escasez, cuando el crecimiento de la economía aún parece sólido y la recaudación de impuestos desborda todas las previsiones. Aprobar los Presupuestos de 2019 -el más difícil todavía para el gabinete de Iñigo Urkullu, debido a la coyuntura política-, lo considera una prioridad.

- ¿Tiene esperanzas de sacar adelante los Presupuestos de 2019?

- Como consejero de Hacienda voy a poner todo el empeño en ello.

- Pero admitirá que no pinta bien.

- Nos falta un voto y eso significa contar con el respaldo de un grupo parlamentario. Admito que no será fácil, pero tampoco es de recibo que alguien tome una posición antes siquiera de conocer la propuesta. Y le aseguro que ningún partido podrá encontrar en nuestro proyecto de Presupuestos una buena excusa para oponerse.

Pugna política

- Las razones no siempre son presupuestarias. Sin ir más lejos, el PNV ha sido clave para descabalgar al PP de La Moncloa. ¿Cree de verdad que en esas circunstancias pueden ustedes reclamar su apoyo ahora?

- Cuando el PSE y el PP se aliaron para impedir que Ibarretxe fuese de nuevo lehendakari, el PNV apoyó al Gobierno de Zapatero. Aprobar las Cuentas es bueno para el conjunto de la sociedad y oponerse por razones ajenas a ellas va en contra de la credibilidad de la política. El Presupuesto va a tener elementos que ellos propusieron. Tampoco entendería que otras fuerzas como EH Bildu o Elkarrekin Podemos se opongan a la apuesta por incrementar el gasto en Educación y en Sanidad. Además, queremos aumentar la inversión pública dentro de nuestras posibilidades.

- Anunciar un aumento del 2,25% en el salario de los funcionarios, ¿es una 'zanahoria' para añadir presión sobre la aprobación de las Cuentas?

- En realidad no. Forma parte de un acuerdo que se adoptó con el Gobierno central hace ya tiempo. Es difícil subir menos y no sería legal hacerlo por encima de lo que determinen los Presupuestos del Estado.

- Algunos sectores, sobre todo cuando se habla de subir impuestos, reclaman una reflexión sobre el gasto.

- Y lo tenemos muy presente. Tanto que para nosotros es ahora una obsesión medir la eficiencia del gasto público. Hacer más con el mismo dinero. Pero además consideramos que hay que hacer una apuesta estratégica. Vamos a adelantar a este año, ya al cierre de las Cuentas de 2018, el objetivo de terminar sin déficit. Incluso, si es posible como parece, terminar con superávit. También vamos a emitir menos deuda de la que habíamos previsto, si se mantiene el repunte de la recaudación. Llevamos tres ejercicios con crecimientos de la economía en el entorno del 3% y la recaudación se está comportando muy bien. Tenemos que comenzar a prepararnos para los momentos de crisis y para el riesgo, que siempre existe, de una caída de la recaudación.

- Desde la oposición se critica que el Gobierno vasco respete eso que se llama la 'regla de gasto', que impide utilizar una parte de los excesos de recaudación.

- Bueno, lo cierto es que la hemos incumplido, aunque ligeramente, en los dos últimos años. Pero dicho esto, además de cumplir la legalidad, hay que prepararse. No sabemos cuándo se producirá ni la intensidad, pero llegará. Y lo mejor ante una crisis económica es que te pille con poca deuda. Afortunadamente, el endeudamiento del Gobierno vasco es relativamente bajo. Terminará este año en torno al 14% del PIB y con un coste medio del 1,85%. Son cifras manejables, pero no hay que descuidarse.

- Ya hay signos evidentes de desaceleración de la economía. ¿Es una señal de que llega esa crisis para la que dice que hay que prepararse?

- En absoluto, por el momento eso no es así. Hemos estimado un ligero descenso del crecimiento para el próximo año y algo más acusado para 2020. Pero eso es crecimiento, no recesión. Hacer estimaciones a más largo plazo, con la cantidad de factores incontrolables que influyen, es realmente arriesgado.

Pugnas soterradas

- ¿Hay muchos celos institucionales?

- No soy celoso. ¿A qué se refiere?

- Existe una especie de pugna soterrada. Sucedió con las posiciones públicas en torno a la reforma fiscal y ha vuelto a suceder recientemente, cuando el diputado general de Bizkaia propuso extender las EPSV de empleo. Al parecer es un proyecto en el que su departamento trabajaba desde hace tiempo.

- Le insisto en que no soy celoso. Creo más en la colaboración institucional, y en este caso es claro que tiene que ser así. El Gobierno tiene la competencia sobre las EPSV y las diputaciones la tienen en materia fiscal, que es una parte importante. Y a todo ello hay que sumar el respaldo de los empresarios y de los sindicatos. Que lo proponga uno u otro es lo menos importante. Lo trascendental es el fondo del asunto y ahí creo que podemos estar todos de acuerdo en la necesidad de incentivar el ahorro, manteniendo por supuesto las pensiones como pieza principal. Pero estamos convencidos de que cada vez la brecha entre la pensión y el último salario va a ser mayor y que por ello es necesario extender esta fórmula de previsión.

- Sin embargo, y este es un buen ejemplo, cuando se lanza en público una idea sin haber trabajado sus detalles fundamentales, ¿se corre el riesgo de provocar un debate excesivamente radical?

- Creo que Rementeria lanzó ese mensaje porque le parece importante y de verdad que lo es. También es cierto que ha generado posturas muy radicales, pero vamos a seguir trabajando para darle forma. Espero que antes de que acabe el año podamos convocar el Consejo Vasco de la Previsión Social para debatir este tema.

- Los empresarios lo han interpretado como la petición de una subida extraordinaria de los salarios.

- Debe ser un esfuerzo de todos. Los trabajadores tienen que admitir diferir una parte de su salario y los empresarios también tienen que hacer un esfuerzo. La realidad es que ya hay muchos que lo hacen y seguro que es porque les va bien así.

- Salvo que haya incentivos fiscales, parece difícil que pueda tener éxito.

- Ya le he dicho que debe ser un esfuerzo conjunto y la Administración tendrá que hacer el suyo. Probablemente con incentivos fiscales, aunque eso es una competencia de las diputaciones. Pero es un esfuerzo del conjunto de las administraciones vascas porque significa renunciar a ingresos públicos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos