Zegona renuncia a lanzar la OPA que había anunciado sobre Euskaltel

Imagen de una junta de accionistas de Euskaltel /E. C.
Imagen de una junta de accionistas de Euskaltel / E. C.

La compañía británica cree que las condiciones del mercado financiero lo desaconsejan

Manu Alvarez
MANU ALVAREZBILBAO

Zegona, la compañía británica de inversión que controla ya el 15% de las acciones de la operadora vasca Euskaltel, ha anunciado hoy que renuncia a presentar la OPA que había anunciado a mediados de octubre y con la que pretendía incrementar su participación hasta el 29,9%. La intención ya manifestada era tomar el control de la gestión de la compañía de telecomunicaciones, renovar a su equipo directivo e iniciar una nueva etapa de expansión en España bajo la marca Virgin, que pretendían alquilar a la firma británica propietaria de esa enseña. Pese a todo, Zegona ha advertido que no renuncia a aumentar su influencia en Euskaltel y que a partir de ahora tratará de hacerlo por otras vías, mediante la adquisición progresiva de acciones en Bolsa.

En un comunicado remitido hoy a la CNMV, Zegona reconoce su fracaso en el intento de reacabar la aportación de 250 millones de euros por parte de sus accionistas, el dinero necesario para financiar la compra de acciones de Euskaltel a 7,75 euros por título, como había propuesto. Zegona había presentado el folleto de su ampliación de capital ante los reguladores británicos pero ni siquiera ha llegado a convocar la junta de accionistas para ratificar la operación. Ayer, al anunciar su renuncia, explicaba que «debido al deterioro de la situación de los mercados de capitales durante el periodo transcurrido desde el inicio de la operación, las condiciones en las que Zegona podría obtener los fondos necesarios para llevar a cabo la oferta no resultan aceptables para que, al menos, un 75% de los accionistas presentes o representados en la junta general de accionistas para aprobar el aumento de capital voten a favor del mismo». Apenas unos minutos después de conocerse la decisión de esta sociedad, la Bolsa castigaba con fuerza la cotización de las acciones de Euskaltel -el anuncio de la OPA apenas había generado interés en el mercado-, que perdían el 7,30% de su valor, para situarse en 6,79 euros por título.

Pese a esta marcha atrás, Zegona ha anunciado que no tira la toalla y daba a entender que mantiene viva la idea de tomar el liderazgo en la gestión de Euskaltel, aunque por otras vías más lentas y menos claras. Así, anuncia ya un «pacto de accionistas» con el fondo Talomon y aunque no ha explicado las condiciones del mismo se supone que será para unir su fuerza accionarial, lo que permite a Zegona aumentar hasta el 16,9% su fuerza, directa e indirecta, en el accionariado. Pero hay más. La traducción de su comunicado de ayer da a entender también que quiere desplazar a Kutxabank como primer accionista. El banco que preside Gregorio Villalabeitia posee en la actualidad -vendió recientemente una parte de sus acciones- el 20,13% del capital de la operadora vasca.

Para intentar dar ese asalto en una segunda intentona, Zegona ya anuncia que lo hará mediante compras directas en el mercado y apunta ya sus vías para financiar esa operación. Así, da a entender que Virgin está dispuesto a prestarles 10 millones de euros, ya que esa compañía está claramente interesada en al operación. Según el esquema anunciado por Zegona, Euskaltel utilizaría la marca Virgin para expandirse por España y pagaría anualmente un royalty a la firma británica por el uso de la marca. Además, apuntan, quieren sondear al mercado financiero para endeudarse en otros 20 millones de euros adicionales e incluso sondean la posibilidad de hacer una ampliación de capital liberada. Esto es, la emisión de nuevas acciones que sean suscritas por accionistas distintos a los actuales. Todo ese dinero, concluyen, lo utilizarían para realizar las adquisiciones puntuales de acciones de Euskaltel aunque, advierten también esta vez, en sus planes no está sobrepasar la participación del 29,9%. La razón no es otra que evitar verse obligados a lanzar una OPA sobre la operadora vasca, tal y como impone la legislación española cuando un accionista sobrepasa el 30% de participación en una empresa cotizada.