Zamakona bota un innovador buque para el mantenimiento de molinos en alta mar

La botadura, programada en Jueves Santo por las mareas, exigió varias horas para deslizar la nave hasta la lámina de agua./ Borja Agudo
La botadura, programada en Jueves Santo por las mareas, exigió varias horas para deslizar la nave hasta la lámina de agua. / Borja Agudo

Sus grandes ventajas son la estabilidad, pese a su compacta fisonomía, y la tecnología que permite extender la pasarela a las turbinas sin que sufra las oscilaciones del barco

ERLANTZ GUDESanturtzi

Zamakona Yards botó ayer por exigencias de las mareas el 'Esvagt Albert Betz', buque de apoyo en el boyante negocio eólico construido para el armador Esvagt AS. Su precio de compra ha superado los 30 millones y es el quinto barco que el astillero fabrica para la firma danesa desde el inicio de su relación en 2004, de la que se siente particularmente orgulloso el presidente Pedro Garaygordobil. La entrega de la embarcación será en agosto.

Con casi 60 metros de eslora y 16,6 de manga, la nave tiene capacidad para alojar a 42 personas, 14 tripulantes y 28 técnicos de mantenimiento. Está diseñada para operar de forma segura en el ámbito de las turbinas eólicas y subestaciones en condiciones de mar adversas -olas de tres metros y corrientes de 0,75 metros por segundo-. Su singular forma en la proa responde a la habilitación en esa zona del área de estancia y ocio -gimnasio y cine incluidos- del personal, mientras que el almacén está en la popa.

La misión del barco será brindar apoyo a las actividades de MHI Vestas Offshore Wind en el parque eólico Deutsche Bucht. Se ha pactado un contrato de fletamento de 15 años. La gran aportación de la nave es una pasarela con compensación del movimiento del propio barco, que ha costado 10 millones, incluido todo el sistema. También destaca la innovadora grúa ubicada en la parte superior de la estructura del ascensor de carga.

La pasarela, fabricada por la holandesa SMST, facilitará el acceso de los técnicos a los molinos -a más de cien kilómetros de la costa alemana-, ya que la base por la que se entra en las turbinas está a varios metros de altura. Uno de los grandes retos para Zamakona ha sido construir un buque capaz de asegurar la estabilidad y absorber las oscilaciones a fin de que no impacten en la pasarela, garantizando la labor del personal y el traslado de material.

El astillero vizcaíno también se ha enfrentado en estos dos años de trabajo al reto de apuntalar la estabilidad en una estructura más compacta de lo habitual. Junto a la pasarela, el barco cuenta con dos botes auxiliares -STB7 y STB12- para el desplazamiento hasta la turbina de técnicos de mantenimiento, herramientas y repuestos. Ambas embarcaciones, con un coste aproximado de un millón cada una, han sido construidas por la propia firma danesa.

Según Kim Wium, responsable de electricidad y automatización de Esvagt AS desplazado a Santurtzi, el barco permanecerá periodos de un mes en alta mar. A fin de optimizar el trabajo, en la medida de lo posible se desplegarán hacia las turbinas tanto la pasarela como los dos botes, priorizando la primera en condiciones adversas y transporte de material pesado. Los botes servirán a su vez para llevar al personal a la costa. Wium calcula que podrían supervisar 15 molinos al día, permaneciendo activos todo el año, salvo circunstancias muy desfavorables. Hay que tener en cuenta que los parques eólico-marinos viven una fase incipiente, donde el mantenimiento ha de ser más intensivo.

Buena salud del sector

La botadura del 'Esvagt Albert Betz' es la primera de un astillero vizcaíno en lo que va de año y sucede a la del buque congelador factoría, bautizado 'Avataq', y construido por Astilleros Murueta para el armador groenlandés Royal Greenland, perteneciente al Ejecutivo de la región autónoma de Dinamarca. Se trata de una nave capacitada para realizar el procesamiento íntegro del pescado y está destinada a la captura de la gamba de Groenlandia.

Los astilleros vascos, fundamentalmente centrados en pesqueros con alta tecnología, gozan de buena salud. Zamakona tiene cuatro en cartera: un atunero para Echebastar y dos buques frigoríficos para la firma groenlandesa Royal Arctic Line, que se fabricarán en Santurtzi y un arrastrero para un armador de las islas Shetland, en Pasajes. Un buen balance que contrasta con la situación de La Naval, noticia en los últimos meses por su dramática quiebra y las protestas de sus trabajadores.