Tubos Reunidos se mantiene en pérdidas aunque mejora algo sus resultados hasta septiembre

Vista de la factoría de Amurrio./E. C.
Vista de la factoría de Amurrio. / E. C.

La compañía refleja ya el primer impacto de la aplicación de los aranceles en Estados Unidos

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

Pese a que se ha producido una evidente mejoría en el negocio, la compañía alavesa Tubos Reunidos aún está afectada por varios efectos negativos -depreciación del dólar e incremento del precio de las materias primas- a los que se ha sumado ahora la aplicación de aranceles en Estados Unidos. Una medida que tiene los primeros reflejos en su cuenta de resultados, ya que pese a la recuperación de la demanda en ese país también se ha registrado una reducción de los márgenes. Pese a todo, la compañía ha cerrado los nueve primeros meses del año con un aumento de sus ventas del 9%, hasta alcanzar la cifra de 254,6 millones de euros y unas pérdidas netas de 17,6 millones de euros, frente a los 20,2 también negativos que se anotó en el mismo periodo de 2017. En este periodo, la empresa, fabricante de tubos sin soldadura, ha obtenido un ebitda de 17,6 millones de euros, 2,6 millones más que el pasado ejercicio.

La imposición de los aranceles por parte de Estados Unidos ha llegado en el peor momento. Justo cuando se intensificaba la demanda en ese país, por las inversiones en nuevos pozos petrolíferos que se convierten en rentables de la mano del alza internacional del precio del crudo. El anuncio de esas medidas primero y más tarde la decisión de Trump, ha generado varios efectos. El primero, justo entre el anuncio y el pasado mes de junio, momento de su entrada en vigor, con un fuerte tirón de los pedidos a los fabricantes por parte de los distribuidores y almacenistas, para hacer acopio ante una situación imprevisible. A partir de esa fecha, sin embargo, se ha contenido la demanda precisamente porque los distribuidores están aligerando sus 'stocks'. De cara a los próximos meses la tesis es que la recuperación del mercado será absorbida principalmente por los fabricantes con plantas en Estados Unidos.

Pero no es todo. En la comunicación que Tubos Reunidos ha remitido hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, desvela también que ya ha comenzado a notar en Europa los efectos inducidos de la decisión del Gobierno norteamericano. Así, la producción que los fabricantes no consiguen colocar ahora en Estados Unidos se desvía parcialmente a Europa, con la consiguiente presión a la baja de los precios. En el lado positivo, sin embargo, la compañía anota el incremento de ventas en otras zonas del mundo ajenas a Estados Unidos, donde también se ha reactivado la inversión en los pozos petrolíferos.

En su comunicación, la empresa muestra su confianza en que esta compleja situación pueda revertirse a medio plazo, para lo que ha preparado una batería de medidas que tiene previsto implementar en los próximos meses. En el terreno laboral ya ha anunciado su decisión de aplicar un ERE temporal en la factoría de Amurrio, para absorber el impacto del recorte de pedidos en Estados Unidos. En la vertiente financiera, la compañía ha insistido hoy en que mantiene abierta una negociación con las entidades financieras, con el objetivo de renegociar su elevado endeudamiento y ganar algo de oxígeno a la espera de que mejore su rentabilidad. Todo ello, como ya han anunciado, enmarcado en un nuevo plan de negocio del que aún no se han desvelado los detalles y que está íntimamente ligado a la negociación con la banca.

La compañía ha afrontado una reciente remodelación de su cúpula, tras la dimisión de la presidencia de Guillermo Ulacia, que ha sido sustituido por Jorge Gabiola, exsecretario del consejo de administración de la compañía. La dirección general y la responsabilidad como primer ejecutivo ha sido confiada a Carlos López de las Heras.

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