Tubacex da por superada su particular crisis y confía en una remontada de resultados

Imagen de una de las factorías de Tubacex. /E. C.
Imagen de una de las factorías de Tubacex. / E. C.

Rosa García, expresidenta de Siemens España, se incorpora a su consejo de administración

Manu Alvarez
MANU ALVAREZBilbao

La empresa alavesa Tubacex, fabricante de tubos inoxidables sin soldadura, ha transmitido hoy a sus accionistas un mensaje optimista a corto y medio plazo. Su presidente, Álvaro Videgain y el consejero delegado, Jesús Esmorís, han mostrado su confianza en alcanzar una sólida recuperación de los resultados de la compañía, tras dar por cerrada la crisis de los últimos años en su segmento de actividad. Un negocio que ha estado marcado por el descenso de los precios del petróleo -su descenso provocó una marcada ralentización de las inversiones-, la relajación en la construcción de nuevas centrales eléctricas en buena parte del mundo y también por las interferencias del Gobierno de los Estados Unidos en el comercio internacional. El próximo mes de junio, la sociedad entregará a sus accionistas un dividendo complementario con cargo a los beneficios de 2018, de 3 millones de euros, que supone 0,0229 euros brutos por título.

Así, Esmorís ha apuntado que «tras cuatro años de crisis y mucho sufrimiento, Tubacex ha podido consolidarse en el mercado y vemos una recuperación clara». El consejero delegado ha dibujado un escenario en 2019 «de transición», para poder recoger «los frutos de la estrategia desplegada en los años de crisis» a partir del próximo ejercicio. Este año, la compañía espera un resultado similar al de 2018, que cerró con unas ventas de 678 millones de euros y un beneficio neto de 17,4 millones de euros. El objetivo marcado para los próximos tres años es elevar la facturación hasta los 1.000 millones de euros, como consecuencia de las mejoras en el mercado de productos de mayor valor añadido, la maduración de algunos contratos firmados ya pero que necesitan tiempo para consolidarse, junto a la puesta en marcha de una nueva fábrica en Estados Unidos, que entrará en producción a finales de este año. Además, la firma alavesa no descarta adquirir alguna otra compañía, dentro de una estrategia de ampliación de su radio de acción que ya ha desarrollado de forma intensa en los últimos años.

Entre los procesos de especialización que la empresa ha destacado, figura el aumento del mercado de los denominados 'tubos umbilicales', destinados a mantener servicios auxiliares en plataformas marinas de explotación de petróleo y gas. Tan sólo hay tres empresas en el mundo que fabrican este producto y Tubacex ha conseguido ya una cuota de mercado internacional del 25%. La factoría de Austria en la que desarrolla la producción de este tipo de tubos «tiene cartera de pedidos para el próximo año y medio», ha asegurado Esmorís.

Aunque la finalización obligada del un contrato con Irán, fruto de las presiones del Donald Trump sobre el comercio con ese país, ha supuesto un duro golpe para Tubacex, sus máximos responsables han señalado que la empresa tiene ya alternativas suficientes para superar ese bache. Entre otros, un acuerdo con Egipto para su programa de desarrollo de la energía nuclear, que se concretará en los próximos meses. Esmorís también ha mostrado su confianza en el incremento del negocio en India, así como la intención de ampliar el foco de atención hacia África.

La junta de accionistas de Tubacex, además, ha aprobado hoy la incorporación a su consejo de administración de Rosa García, que hasta finales del pasado año ocupaba la presidencia de Siemens España y también de la empresa vasca Siemens Gamesa. Al consejo también se incorporarán Francisco Javier García, exresponsable mundial de compras del grupo Volkswagen y Gema Navarro, esposa del empresario guipuzcoano José María Aristrain, que con un 11% del capital de Tubacex es su principal accionista de referencia.

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