Telefónica gana 3.331 millones en 2018 y reduce su deuda en otros 2.445

El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete./EFE
El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. / EFE

La operadora mejora su beneficio en la misma proporción que reduce sus ingresos (6,4%), debido al efecto negativo del cambio de divisas

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Telefónica sigue acusando de forma negativa el baile del cambio de divisas que se viene registrando desde hace meses en Latinoamérica, su principal mercado junto a Europa. De hecho, es de las pocas sombras que aún se ciernen sobre unas cuentas que con todo cerraron 2018 con un beneficio de 3.331 millones de euros. Unos resultados que provocaron que las acciones de la compañía cerraran este jueves en su máximo del año tras registrar una subida del 1,21%, la segunda mayor del Ibex 35.

Esa cifra mejora en un 6,4% las ganancias del ejercicio anterior, la misma proporción en que cae la cifra de negocio. Desde la operadora lo achacan al efecto monetario citado y prefieren resaltar que, en términos órganicos (exclundo divisas, cambios contables, ventas y adquisiciones de activos y otros impactos no recurrentes), aumentan un 2,4%. Su cifra de clientes global, de 356,2 millones, se reduce mínimamente (-0,5%), mientras que el ingreso medio por usuario se eleva un 3,2%. Donde más aumentó su demanda fue en líneas 4G y acceso a internet por fibra, un 20% en ambos casos.

Por regiones, una vez dejada atrás la crisis, España vuelve a ser la cara y eleva sus ingresos anuales un moderado 0,4%, lo que contrasta con los fuertes descensos en América del Sur (-18,8%) y Brasil (-15,8%), muy influenciados por la depreciación del peso argentino y el real brasileño y el freno de sus economías.

En Europa su filial alemana incrementó un 0,3% las ventas, lejos de la mejopra del 3,8% registrada en Reino Unido. De hecho, Telefónica ya no se plantea vender O2 y tampoco, al menos a corto plazo, sacarla a Bolsa. Según el consejero delegado, Ángel Vilá, está ahora centrada en posibles planes de contingencia ante un eventual escenario de 'brexit' duro, pues observan ya que varios competidores cobrarían en tal caso «tasas de 'roaming' elevadas» a las operadoras británicas.

El paso del ecuador

Para el presidente, José María Álvarez-Pallete, el año pasado fue «el paso del ecuador en la transformación» del grupo. «Hoy puedo asegurarles -dijo este jueves en la presentación de resultados- que estamos más cerca de la compañía que queremos ser que de la que fuimos». Una especie de trabalenguas con el que quiso mostrar su satisfacción con que la reducción de deuda no está penalizando, según él, su crecimiento.

En 2018 logró ajustar su pasivo en 2.445 millones de euros hasta dejarlo en 41,785 millones; es un 5,5% menos que hace un año y supone encadenar casi dos años de recortes. Todo ello sin contar los 1.400 millones en que espera aminorarla gracias a las ventas de sus cinco filiales en Centroamérica por 2.025 millones, operaciones que se culminarán este año una vez que se obtenga luiz verde de los reguladores nacionales.

Pero «no vamos a destruir valor desinvirtiendo», advirtió Álvarez-Pallete, que como primer ejecutivo del grupo ganó 5,4 millones, casi un 1% más que el ejercicio anterior. Las ventas de activos proseguirán, aunque «siempre con sentido financiero y permitiendo el retorno del capital empleado». En ese contexto se manejará la posible enajenación de su filial en México, total o parcial.

«No hay ninguna prisa» por reducir más la deuda, subrayó el presidente tras anunciar que se mantiene el dividendo de 0,4 euros por acción.

Más información: