Satlantis pondrá en el espacio su primera cámara fotográfica a finales de año

El lehendakari conversa con Cristina Garmendia y Juan Tomás Hernani junto al prototipo de cámara fotográfica espacial./ Fernando Gómez
El lehendakari conversa con Cristina Garmendia y Juan Tomás Hernani junto al prototipo de cámara fotográfica espacial. / Fernando Gómez

El lehendakari ha inaugurado hoy la primera fábrica de la empresa vasca en Leioa

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

El lehendakari Iñigo Urkullu ha inaugurado hoy la primera fábrica de Satlantis en el parque científico de la Universidad del País Vasco en Leioa, donde la compañía ha comenzado ya a realizar los últimos experimentos y el proceso de fabricación de prototipos de sus cámaras fotográficas para satélites. El lehendakari ha estado acompañado de la consejera de Desarrollo Económico del Ejecutivo vasco, Arantxa Tapia, y del diputado de Promoción de Bizkaia, Imanol Pradales. Tanto el Gobierno vasco como la Diputación de Bizkaia han aportado fondos para su desarrollo. La empresa colocará su primera cámara fotográfica en el espacio el próximo mes de septiembre, de la mano de la agencia espacial japonesa JAXA.

La compañía nació en 2013 a partir de una investigación realizada en la Universidad de Florida. El entonces director del Departamento de Astrofísica de esa universidad, Rafael Guzman, buscaba un grupo inversor capaz de desarrollar la idea de construir cámaras fotográficas para la observación de la Tierra, con un peso muy inferior a las habituales en las misiones astronómicas. De ahí nació Satlantis, con un pequeño grupo de inversores entre los que se encontraba la exministra de Ciencia e Innovación en el Gobierno de Zapatero. Cristina Garmendia, en la actualidad presidenta de Satlantis, ha destacado la singularidad de este proyecto «porque habitualmente las ideas disruptivas que nacen aquí se van a Estados Unidos para poder desarrollarse. En este caso, sin embargo, ha sido una idea nacida allí la que ha encontrado en el País Vasco el ecosistema de talento y capacidades para convertirse en realidad».

Además de la inauguración de las instalaciones de la fábrica, Satlantis ha anunciado hoy un paso decisivo en su proceso de consolidación, al firmar un acuerdo con la agencia espacial japonesa JAXA para lanzar al espacio su primera cámara fotográfica. Esta será la primera vez que «vuele» una de las cámaras de la empresa vasca, que hasta ahora tan sólo se han probado en el laboratorio. Es un paso clave porque como se ha encargado de recordar el consejero delegado de la empresa, Juan Tomás Hernani, «en este sector, si no vuelas no eres nadie». Ese primer prototipo, que permitirá comprobar la calidad de las imágenes, se lanzará al espacio en el mes de septiembre y se instalará en el módulo japonés de la Estación Espacial Internacional.

Hasta 6 kilos

Las cámaras que ha diseñado Satlantis se incorporan a los satélites y pesan aproximadamente 15 kilogramos. Incluso ya está en fase de desarrollo otras que reduciría el peso hasta 6 kilos. Las que existen en el mercado con capacidad para conseguir una definición de imagen similar pesan unas 10 veces más y esa es una de las claves que permite que el equipo de Satlantis haya despertado interés en el mercado. El principal factor que determina el coste de situar una cámara fotográfica en un satélite es el peso. Por cada kilo de peso del equipamiento, la empresa que contrata la ubicación de una cámara de un satélite debe pagar unos 30.000 euros, de ahí que reducir en diez veces su peso suponga un ahorro muy importante.

La fábrica inaugurada hoy está asentada en el parque científico de la Universidad del País Vasco, cuenta con una superficie de 640 metros cuadrados y tiene una elevada sofisticación, ya que la mayor parte de sus instalaciones están sometidas a lo que se conoce como 'atmósfera limpia', para evitar que las partículas de polvo del aire puedan interferir en los ensayos de laboratorio.

En la actualidad, la empresa cuenta con un capital social de 2,2 millones de euros, con un grupo de accionistas entre los que se encuentran la ingeniería Idom, Telefónica, Everis y el grupo Orza, además del respaldo del Gobierno vasco y la Diputación de Bizkaia. Con el objetivo de financiar una nueva etapa de crecimiento, la empresa está a punto de poner en marcha una ampliación de capital para captar 26 millones de euros y nuevos accionistas.