La mayoría del accionariado de Euskaltel respalda el aumento de poder de Zegona

El consejero delegado de Euskaltel, José María García, y su presidente, Alberto García Erauskin, hablan durante la junta extraordinaria de accionistas./Ignacio Pérez
El consejero delegado de Euskaltel, José María García, y su presidente, Alberto García Erauskin, hablan durante la junta extraordinaria de accionistas. / Ignacio Pérez

La operadora vasca tendrá un nuevo plan de expansión a finales de año

Manu Alvarez
MANU ALVAREZBilbao

En apenas trece minutos, pero por una abrumadora mayoría, la junta extraordinaria de accionistas de Euskaltel ha oficializado hoy el aumento del poder del fondo de inversión Zegona dentro de la compañía, que a partir de ahora tendrá en la práctica cuatro de los 13 miembros del consejo de administración de la empresa. El nuevo consejero delegado, José Miguel García, ha indicado que su gestión está centrada en estos momentos en simplificar la organización para conseguir unificar todos las áreas de trabajo de Euskaltel, R y Telecable, al tiempo que ha apuntado que el nuevo plan de negocio y la estrategia de expansión estarán listos para ser presentados a finales de año. 

La junta de accionistas de hoy era una consecuencia de los acuerdos alcanzados por el nuevo primer accionista de la operadora, el fondo Zegona, con los otros dos socios de referencia: Kutxabank y Corporación Alba, el vehículo de inversión de la familia March. Con el respaldo del 86% del accionariado representado en la junta, el máximo órgano de gobierno de la sociedad ha aprobado la ampliación del número de consejeros, que pasará de 12 a 13. También se ha aprobado el nombramiento de un nuevo consejero en representación de Zegona -puesto que ocupará Robert Samuelson-, así como la ratificación de otros vocales que habían sido propuestos por el fondo británico: el propio José Miguel García y Eamonn O'Hare. A estos tres consejeros hay que añadir también el puesto de Jon James, que aunque identificado formalmente como 'independiente' nadie duda de que está en la órbita de Zegona.

Así las cosas, el nuevo consejero delegado de la operadora vasca ha recibido, apenas unas semanas después de su nombramiento, un amplísimo respaldo de los accionistas para poner en marcha su proyecto. Tal y como él mismo lo ha definido, «la creación de un operador nacional en el mercado de las telecomunicaciones, que mantenga la sede en el País Vasco». García ha aclarado hoy que ha acometido las tareas más urgentes, con una reorganización interna. Así, ha apuntado que el esquema de funcionamiento de la compañía estaba excesivamente segmentado tras la incorporación del al grupo de la operadora gallega R y de la asturiana Telecable. Este proceso incluye también el lanzamiento de ofertas idénticas para las tres marcas, frente a una estrategia comercial más diversificada que se había mantenido en los últimos años.

El consejo de administración ha dado un tiempo al nuevo consejero delegado para que acometa esta primera reorganización, antes de presentar su plan estratégico de futuro. En él deben definirse los planes de expansión y también aclararse las dudas en torno a la marca que se utilizará para desarrollar la implantación en los nuevos mercados. Hasta ahora se había utilizado la marca R para la oferta fuera de los mercados tradicionales de la compañía -salvo Navarra donde se utiliza también Euskaltel-, pero Zegona abanderó su operación de asalto al accionariado de esta empresa con otros planes. En concreto, anunció el uso de la marca Virgin -un operador británico- que le prestó su respaldo financiero para acometer la compra de acciones que le han permitido convertirse, con el 21% de las acciones en sus manos, en el accionista líder.