Empresas y sindicatos reciben con recelo los planes de pensiones planteados por Rementeria

Empresas y sindicatos reciben con recelo los planes de pensiones planteados por Rementeria
IZANIA OLLO

La propuesta del diputado general de Bizkaia, que va en la línea en la que trabaja el Gobierno vasco, coge por sorpresa a los agentes sociales

Carmen Larrakoetxea
CARMEN LARRAKOETXEA

Elocuente silencio en público -y evidente malestar en privado- es la respuesta que las organizaciones patronales vascas, tanto Confebask como la vizcaína Cebek y por extensión la alavesa SEA y la guipuzcoana Adegi, ofrecieron ayer a la petición del diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, para extender a todos los trabajadores los sistemas de previsión social de empleo (planes de pensiones complementarios pactados en las empresas), vigentes ya en el sector público y en una gran parte de las compañías guipuzcoanas.

Los empresarios, tan sorprendidos como los sindicatos por la propuesta de Rementeria, que no les fue adelantada, consideran que es «un incremento adicional de los costes laborales, sin contraprestación o ventajas adicionales a la actual regulación e incentivos fiscales vinculados a las EPSV de empleo». «¿Por qué lo tenemos que hacer? ¿Qué tendremos a cambio? ¿Cómo va a ayudar la Diputación?», se preguntaron dos responsables patronales.

ELA y LAB fueron muy críticos. La central mayoritaria calificó la propuesta de «frivolidad» y «propaganda», argumentando que las pensiones públicas no tendrían problemas si los sueldos y empleos «fueran dignos». Para LAB, antes que hablar de pensiones privadas hay que establecer una pensión mínima de 1.080 euros. Desde CC OO, Oskar Arenas dijo que hay que subir los salarios y asegurar el sistema público; mientras que el secretario general de UGT, Raúl Arza, se mostró más favorable a la propuesta, pero dudó de que sea factible ante el bloqueo de la negociación colectiva.

En Euskadi hay 954.000 trabajadores que cotizan a la Seguridad Social. La mitad de ellos, 450.000, cuentan además con planes de pensiones complementarios vinculados a sus puestos de trabajo (las EPSV de empleo planteadas por Rementeria).

Las administraciones vascas ya tienen a sus trabajadores con estas coberturas, que implican el diferimiento de una parte del salario hacia las pensiones complementarias a través de Elkarkidetza (en las diputaciones forales y los ayuntamientos) y de Itzarri (el Gobierno vasco). En la esfera privada, destacan dos grandes entidades: Lagun Aro EPSV, vinculada a la Corporación Mondragón, por el especial sistema de coberturas sociales del mundo cooperativo; y la entidad guipuzcoana Geroa que, fruto de la negociación colectiva desde principios de los años noventa del siglo pasado, reúne a 20 sectores industriales y de servicios con unos 262.000 trabajadores con este tipo de coberturas de empleo.

Características de los planes complementarios

¿Qué son las EPSV?
Las Entidades de Previsión Social Voluntaria (EPSV) son organizaciones que existen en Euskadi para canalizar y gestionar el ahorro destinado a complementar la pensión pública por la jubilación del trabajador. Cuando se habla de que una persona tiene una EPSV, es que está ahorrando para su pensión a través de este tipo de fórmula.
¿Qué tipos de EPSV hay?
Varios, pero los más importantes son las individuales y las de empleo. En las individuales es la persona la que decide por su cuenta ahorrar, qué cantidad destina en cada momento y a través de qué entidad. En las de empleo se trata de un sistema de ahorro colectivo, vinculado a la actividad empresarial, en la que realizan aportaciones tanto la empresa como el trabajador. Las cantidades a aportar se fijan por pactos entre empleado y compañía (pactos de empresa) o a través de la negociación colectiva (pactos sectoriales o multisectoriales). Aunque la modalidad de empleo está vinculada a la empresa y a la permanencia del trabajador en ella, su gestión está externalizada: la lleva una gestora independiente.
¿Son sistemas de reparto o de capitalización?
De capitalización: cada ahorrador tendrá derecho a recibir por lo que ha aportado a lo largo de los años (en ambas modalidades ). Se trata de un sistema concebido como complemento a la pensión pública, nunca como un sustituto.
¿Qué ventajas económicas tiene ahorrar a través de EPSV frente a otros productos financieros?
Goza de ventajas fiscales, desgravaciones para los trabajadores en su IRPF y para las empresas en el Impuesto sobre Sociedades. En la modalidad individual la aportación máxima con derecho a deducción fiscal está fijada en 5.000 euros anuales. En las de empleo el trabajador podrá aportar esos 5.000 euros y la empresa hasta 8.000 euros, pero la suma máxima sujeta a desgravación por ambos conceptos es de 12.000 euros al año.
En el momento de jubilarse, ¿cómo se reciben los fondos?
En la modalidad individual el ahorrador podrá elegir si recibe el dinero en forma de renta (ingresos mensuales periódicos) o de capital (todo el dinero de una sola vez); o una combinación de ambas. Recuperar el dinero en forma de capital implica mayor penalización fiscal que hacerlo en renta. En las entidades de empleo sólo se pueden recuperar los fondos como renta.
¿Se puede sacar el dinero de una EPSV antes de la jubilación?
En las de modalidad individual sí, en las de empleo no. En el ahorro individual se puede rescatar el dinero anticipadamente en determinadas circunstancias: paro de larga duración, enfermedad grave o llevar al menos 10 años ahorrando. En estos casos la retirada total o parcial de los fondos implica la devolución a Hacienda de las desgravaciones fiscales recibidas, ya que el objeto de las mismas era que dicho ahorro fuera un complemento de pensiones, no un mero ahorro a largo plazo. En las de empleo no se puede disponer de los fondos hasta que no se llega a la jubilación.
¿Qué ocurre con los fondos ahorrados en una EPSV de empleo si el trabajador deja la empresa o se queda en paro?
El patrimonio acumulado permanece en la EPSV de empleo hasta el momento de jubilación.
Si la empresa entra en crisis o cierra, ¿qué ocurre?
El patrimonio está depositado en una EPSV independiente, no vinculada al devenir de la empresa. Por tanto, el ahorro acumulado permanece en la EPSV.

La propuesta fue lanzada por Rementeria el jueves en la recepción oficial por San Ignacio, a la que acudieron más de 500 personas. El diputado general, al tiempo que reclamaba «más estabilidad y seguridad en el empleo» a través de «contratos más largos y en mejores condiciones», abogó para que patronal y sindicatos negocien con el fin de universalizar los planes de pensiones complementarios en las empresas, para contrarrestar así la merma que padecen las pensiones públicas, situación que se agudizará en las próximas décadas. Si se logra un acuerdo de estas características, Rementeria recalcó que «estamos dispuestos a ayudar y arrimar el hombro en lo que sea necesario», sin concretar qué fórmulas ofrecería.

La propuesta vizcaína va en la línea de trabajo que viene realizando el Gobierno vasco alrededor del Consejo Vasco de Previsión Social, del que forman parte todas las administraciones, las patronales, los grandes sindicatos -ELA, LAB, UGT y CC OO-, el sector de las EPSV y varios expertos. Así lo reconocieron ayer tanto el portavoz del Ejecutivo, Josu Erkoreka, como el consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu. Ambos adelantaron que los trabajos que se han realizado «de forma discreta» están «bastante avanzados» y, si se logra concretar un acuerdo «amplio», se podría convocar dicho consejo antes de fin de año.

Desde el sector de las entidades de previsión, tanto el presidente de la Federación de EPSV de Euskadi, Ignacio Etxebarria, como la gerente de Geroa, Virginia Oregui, se mostraron especialmente ilusionados con la propuesta de Rementeria, que calificaron de «magnífica noticia». Se ofrecieron a prestar asesoramiento y su experiencia a la iniciativa.

 

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