La emprendedora getxotarra que aspira a ser la mejor de España
Isabel Abascal fundó en 2023 Compostree, una empresa que fabrica protectores para árboles y arbustos elaborados con materiales 100 % compostables
Isabel Abascal, empresaria gexotarra de 53 años, ha sido nominada en la cuarta edición de los Women Startup Awards, una iniciativa para promover y visibilizar a las mujeres emprendedoras de nuestro país. La gala de entrega de los premios se celebra este lunes con motivo del Día Internacional de la Mujer Emprendedora, que se conmemora este miércoles 19 de noviembre.
Esta vizcaína es fundadora y CEO de Compostree, empresa que en 2023 nació con una misión claro: evitar el uso de plásticos en las plantaciones y reforestaciones y transformar los residuos orgánicos en soluciones útiles y sostenibles para el medio ambiente. En un sector donde las reforestaciones siguen dependiendo de plásticos que acaban contaminando el entorno, Isabel decidió demostrar que es posible proteger los bosques sin generar nuevos residuos. «Queremos demostrar que otra forma de hacer las cosas es posible. Podemos proteger los bosques sin contaminar. Podemos plantar sin ensuciar. Compostree no es solo una empresa, es una declaración de principios», afirma.
En concreto, Compostree fabrica protectores para árboles y arbustos elaborados con materiales 100 % compostables procedentes de residuos de la industria agroalimentaria. Los protectores de árboles son unos tubos que protegen los árboles jóvenes de herbicidas, animales o inclemencias meteorológicas y que favorecen su crecimiento natural.
Sin embargo, a Isabel le llamó la atención el material con el que estaban hechos: plástico. Su propuesta ofrece una alternativa sostenible a los plásticos contaminantes que todavía se utilizan en las reforestaciones y que, al degradarse, generan microplásticos. «La idea surgió tras detectar un problema que yo personalmente no tenía identificado: plantamos arboles jóvenes, pero poca gente sabe que estamos generando un serio y grave problema medioambiental futuro», explica.
El producto estrella de la compañía es un protector de árbol biodegradable compostable resistente con estructura celular (parece un cartón) que crea un microclima favorable para el crecimiento de las plantas, las protege de animales e inclemencias y se degrada de forma natural sin dejar microplásticos ni residuos tóxicos en el medioambiente. Su color marrón se mimetiza con los troncos de los bosques. «Al lado de la autopista, cuando iba al monte, en los viñedos ¡buff! un paisaje terrorífico a mi parecer», destaca. «Pensé que al igual que estamos sustituyendo las bolsas del super, o las pajitas con las que bebemos por otro tipo de materiales, era necesario buscar alternativas biodegradables al plástico contaminante porque los protectores de plástico actuales generalmente no se retiran de los bosques y, además, no son envases por lo que en caso de retirarlos acaban en el vertedero».
«Perseverancia y saber escuchar»
En los Women Startup Awards 2025 está seleccionada en la categoría Ideación —dirigida a estudiantes o mujeres que se inician en el emprendimiento o cuyos proyectos están en una fase muy temprana. La sede social de Compostree figura en Getxo pero gracias a la colaboración de la BBK se encuentra ubicada en los espacios en la Torre BAT, en el centro de Bilbao, con estupendos accesos y servicios. El personal está formado por cuatro empleados, dos hombres y dos mujeres.
Isabel se inscribió en un Programa de Incubación de empresas con impacto positivo de la BBK Compostree resultó ganadora entre 65 ideas. Fue el empujón definitivo para hacer realidad su proyecto. «Con el premio de la BBK Iciar Arechavala y yo constituimos la empresa con el mínimo capital social (3.000 euros) y nos metimos de lleno a conseguir un MVP (mínimo producto viable). Tocamos todas las puertas de Euskadi y fuera. Los recursos económicos eran (y son) los mínimos: las ayudas iniciales de BEAZ y la SPRI, el premio de BBK (10.000 euros) y mucha mucha ayuda de gente que desinteresadamente nos ha ayudado», señala la emprendedora getxotarra.
Isabel no olvida los obstáculos que se encontró en el camino: el económico -«que ralentiza la velocidad, ya que hay que pagar muchos impuestos y facturas antes de facturar», desliza-, y el inmovilismo o la apatía frente a su idea empresarial. «Cuando vas a una reunión y cuentas el problema, la solución etc., y detectas que tu interlocutor no tiene ganas de hacer las cosas de otra forma, o cree que eres una «bombera» … También están los silencios: sales de una reunión con una Administración Pública o una empresa con un montón de promesas que luego se traducen en silencios, que son peores que los 'no'».
Sin embargo, Isabel anima a todas las mujeres que están dudando en si «lanzarse o no» a materializar su idea empresarial que no lo duden. «Que crean en su proyecto y en sí mismas, ser muy perseverante y escuchar: estar todo el día con la antena puesta». La empresaria vizcaína, que es madre de familia numerosa, cree que el papel de la mujer en el mundo del emprendimiento está más o menos a la par con el de los hombres, pero también que «hay que seguir peleando y educando a nuestras hijos e hijas en valores de igualdad. Que no tengamos que responder a esta pregunta en un futuro».
¿Y cuáles son sus objetivos a corto y medio plazo? Según revela, vender el máximo de protectores Compostree para conseguir que la empresa no necesite financiación externa y visilizar el problema del uso del plástico en las reforestaciones. «Conseguir que la Administración Pública deje de subvencionar el plástico en las plantaciones y reforestaciones porque desgraciadamente todas lo subvencionan y por tanto de alguna forma están incentivando el problema», zanja.