Titos deja el consejo de Mercedes-España tras su condena por conducción temeraria

Titos deja el consejo de Mercedes-España tras su condena por conducción temeraria

Alega «motivos personales» para no renovar en el cargo pero sigue al frente de la planta de Vitoria, aunque ya se habla de un relevo próximo

Juan Carlos Berdonces
JUAN CARLOS BERDONCES

'Annus horribilis'. De esta manera se puede calificar el último año de Emilio Titos como máximo responsable de la planta de Mercedes-Benz en Vitoria. El descenso de la producción que comenzó a materializarse justo después del pasado verano, como consecuencia de la guerra al diésel y su impacto negativo en el mercado, rompió una tendencia al alza en la fábrica desde el lanzamiento del nuevo modelo de furgonetas en 2014. Y una sentencia del pasado mes de mayo que condena al director general de la principal industria vasca a un año de cárcel, que no deberá cumplir, y dos sin carné por «conducción temeraria» y causar un accidente en 2016 –aunque el fallo judicial está recurrido– le 'golpeó' a Titos ya en el plano personal.

Ambas situaciones se han sucedido en el tiempo cuando el ingeniero granadino está ya en la recta final de una brillante carrera profesional que comenzó con apenas 27 años, en 1982, dentro del grupo Daimler en una de sus principales factorías en Dusseldorf. Ahora, con 64 años, Titos también ha decidido abandonar el consejo de administración de Mercedes-Benz España por «motivos personales». Así lo ha argumentado mediante una carta remitida por él mismo hace unas semanas, según ha podido saber EL CORREO, a este órgano de supervisión jurídica de la multinacional alemana en España.

Titos deja de ser miembro de un consejo presidido por Roland Schell e integrado cada vez más por directivos alemanes. Entró a formar parte de él en 2013 y cumplidos los seis años llegaba el momento de renovar. O no. Y es por lo que ha optado el ejecutivo andaluz «de manera voluntaria», dicen en sus círculos más íntimos, para que la condena penal contra su persona no afecte a la organización empresarial. Aunque otras fuentes apuntan que también ha podido influir en su decisión que, por política de grupo, al estar encausado no puede formar parte del consejo de administración.

Sin embargo, y a pesar de la situación «durísima» que vive la planta de Vitoria –al igual que otras fábricas automovilísticas españolas como Nissan en Barcelona o Peugeot-Citroën en Vigo, que han planteado EREs para sus plantillas–, Emilio Titos permanece al frente y quienes le conocen bien y coinciden con él en la líneas de montaje aseguran que «tiene cuerda para rato». ¿Cuánto tiempo? Es la gran incógnita y para la que existen diferentes teorías. Quizá otro año por delante hasta que entre mayo y junio de 2020 –justo entonces cumple 65 años– se lance al mercado el nuevo modelo de Clase V eléctrica propulsada por baterías. O quizá antes, a finales de este ejercicio o principios del siguiente, para hacer un relevo más natural en el tiempo.

La crisis del diésel

En este proyecto de movilidad eléctrica es en el que está volcada toda la factoría alavesa y donde tiene depositadas sus esperanzas la dirección para sobreponerse a los vaivenes que registra el mercado desde hace un año. Entonces, en otoño, el Gobierno socialista de Pedro Sánchez empezó a hablar del diésel como un combustible «altamente contaminante» y las ventas comenzaron a caer. Mercedes decidió parar la producción cinco días en octubre y cerró el año con catorce jornadas de suspensión de actividad y una cifra de vehículos de 146.012, un 9% menos de las 160.000 inicialmente fijadas.

La situación no ha cambiado en 2019. Ya ha habido dos revisiones a la baja de la producción, que se ha reducido de 154.000 a 148.000 unidades. De momento. Porque la caída puede ser mayor. El próximo 29 se podrían conocer más detalles respecto al último cuatrimestre del año en la única compañía que fabrica coches en Euskadi, en la que trabajan 5.000 personas de manera directa y cuya repercusión en el Producto Interior Bruto (PIB) vasco es del 5%. Dentro de diez días la dirección, con el propio Titos al frente, tendrá una reunión con el comité de empresa para anunciar sus planes. No se descarta un nuevo ajuste y otra bajada en la fabricación de vehículos, que en función del número incluso podría implicar un ERE de suspensión de jornadas de trabajo.

Desde 2013 no se aplican estas medidas. Y a partir de 2014 comenzó la época más gloriosa de Mercedes en Euskadi, con el lanzamiento de los nuevos Vito y Clase V, un proyecto en el que Emilio Titos fue clave para la adjudicación de esos modelos en la planta alavesa. El granadino llegó a Vitoria en 1985 y estuvo trabajando hasta 2003 como jefe de planificación y responsable de ingeniería. Después pasó tres años en la sede de Ludwigsfelde. Y a finales de 2007 inició su segunda etapa, ya con la máxima responsabilidad a sus espaldas.

En su contexto

148.000
vehículos tiene previsto fabricar este año la planta de Mercedes en Vitoria, si no hay nuevas revisiones a la baja por la incertidumbre «total» del mercado.
Menos trabajo en verano.
La fábrica da empleo a 5.000 personas de manera directa, pero en este verano la dirección no ha contratado los 'holiday workers' para cubrir las vacaciones de su plantilla. Es otra consecuencia de la caída en la producción.
Peso del 5% en el PIB.
Las instituciones vascas siguen muy de cerca la actualidad de Mercedes, la principal industria de Euskadi y única que fabrica coches en cadena. La planta vitoriana tiene un peso en el Producto Interior Bruto del 5%.
El 15% en exportaciones.
La balanza comercial del País Vasco también tiene en la factoría de Avenida de los Huetos una referencia clave. Las exportaciones de los coches de la marca de la estrella representan el 15% del total.