Los economistas vascos rechazan el rescate público de empresas en crisis

Vista general de La Naval, en Sestao. /F. Gómez
Vista general de La Naval, en Sestao. / F. Gómez

Ampliar los permisos de paternidad favorecerá al empleo femenino, aseguran en el Ekonómetro de diciembre

Carmen Larrakoetxea
CARMEN LARRAKOETXEA

Los economistas vascos rechazan de forma mayoritaria que las Administraciones Públicas intervengan a través de inversiones o rescates en empresas en crisis, mientras que se muestran favorables a la toma de participaciones en las firmas o grupos considerados estratégicos para el tejido socioeconómico vasco siempre y cuando sean solventes, según los datos del último Ekonómetro, estudio encuesta que elabora semestralmente el Colegio Vasco de Economistas.

El coordinador del Ekonómetro, Joseba Barandiaran, y la profesora Mercedes Vallejo, especificaron que el mayor rechazo a los rescates públicos de empresas en crisis se produce entre los profesionales vizcaínos, territorio donde precisamente uno de los mascarones de proa de la gran industria, el astillero La Naval, está en proceso de liquidación, arrastrando fuertes pérdidas, sin carga de trabajo, ni empresario que quiera asumir el reflotamiento de la compañía. En este contexto, además, es en el colectivo de economistas en paro donde mayor rechazo suscita un posible rescate público de empresas como el astillero.

Concretamente, el 18,8% de los economistas estiman que las administraciones nunca deben entrar a participar en el capital de empresas privadas, mientras que un 43,9% ven bien que se invierta pero sólo en empresas estratégicas rentables, como fue la compra en enero de 2018 de un 1,2% del capital de la ferroviaria guipuzcoana CAF por parte del Gobierno vasco, en lo que pretende ser un fondo de inversiones estratégicas que ayude a anclar la vinculación local de estas empresas relevantes.

En cambio, casi un tercio de los economistas (exactamente un 29,8%) se muestra partidario de que la administración entre a ayudar económicamente a algunas «empresas que necesiten una inyección económica para su recuperación», pero con la condición de que dichas empresas «tengan un proyecto sostenible que pueda perdurar en el tiempo». La posición que menos apoyos concita, con sólo un 7,5% de los encuestados, considera adecuado que el Gobierno entre siempre en el capital de empresas privadas, tanto en la rentables como en las que están en crisis.

Este análisis se incluye en el Ekonómetro del diciembre de 2018 en el que se constata como la percepción de la situación económica vasca y las perspectivas para el próximo semestre son buenas, pero al mismo tiempo indican un menor optimismo entre los economistas. Joseba Barandiarán explica que el índice medio está en valores positivos, en 8,6 punto, pero «se trata del valor más negativo» desde diciembre de 2014, fecha de inicio de este estudio de percepción de la coyuntura entre los profesionales de la economía.

A grandes rasgos los economistas ven que la economía seguirá creciendo y se mantendrá la reducción de empleo, pero con menor intensidad que los años precedentes. Respecto de la situación de las cuentas personales, aunque la valoración mayoritaria es que los próximos meses muestran una «relativa estabilidad», el colectivo más destaca que ha mejorado su situación y perspectivas son los jubilados, mientras que los menores de 30 años perciben que sus circunstancias están empeorando.

Cociliación familiar y creación de empleo

Además de las variables económicas coyunturales, en el Ekonómetro de diciembre de 2018 se ha preguntado al gremio de los economistas qué opinan del aumento de los permisos de paternidad (que en 2018 llegaban a 5 semanas, ahora en 2019 a 8 semanas y que en 2020 se equipararán a los permisos de maternidad de 16 semanas) y cuales creen que pueden ser sus implicaciones económicas. Un 62,6% de los profesionales estima que permitirán en algún grado propiciar una contratación laboral más paritaria, lo que beneficiaría al empleo femenino, mientras que aún un 37,4% desconfía que pueda influir de forma apreciable.

También es mayoritario, con un 61,3% de los profesionales encuestados, los que opinan que alargar los premisos de paternidad favorecerán una mejora de la productividad empresas, mientras que los escépticos rondan el 38,6%.

 

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