El disco de vinilo resucita en una fábrica de Urduliz

El director de marketing, Gonzalo de la Maza, junto a la máquina de prensado./MAIKA SALGUERO
El director de marketing, Gonzalo de la Maza, junto a la máquina de prensado. / MAIKA SALGUERO

Un grupo empresarial monta en el País Vasco la segunda fábrica que hay en España de un producto que parecía haber desaparecido

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

A bote pronto, la primera idea que le asalta a uno es que hay que estar un poco loco para montar en 2019 una fábrica de discos de vinilo. Sí, el viejo LP que giraba en el tocadiscos y que con los años y el desgaste aportaba 'arreglos' adicionales a la música, con un crepitar de fondo. Sí, aquel disco que fue desbancado por completo del mercado por otro de menor dimensión, más robusto y de mejor calidad de sonido, el CD, que a su vez está siendo derrotado en estos mismos momentos por la grabación digital o la transmisión en directo, vía internet. Locos o no, lo cierto es que el grupo industrial Tecasa, una compañía industrial, de carácter familiar y que lleva varias décadas dedicada al equipamiento eléctrico, se ha metido en esta aventura. Con medio millón de euros de inversión, ha montado en un pabellón de la localidad vizcaína de Urduliz una fábrica de discos musicales de vinilo. En estos momentos tan sólo hay otra en España, en Castellón.

La idea de crear la empresa Press Play Vinyl le surgió en 2017 a Alain Consonni, que ha asumido la tarea de dirigir al proyecto, mientras leía un artículo de prensa. En él se contaba que una compañía sueca había diseñado una máquina de fabricar vinilos de forma bastante automatizada. La última máquina similar se había producido casi 40 años antes. «Si alguien fabrica una máquina quiere decir que algo de mercado hay en los vinilos», recuerda Alain Consonni que fue su reflexión al leer el artículo. Y de ahí vino un estudio de mercado clarificador y la apuesta, porque el grupo familiar quería diversificar sus negocios y buscaba alternativas industriales.

Crecimiento fuerte

Aunque parecía un mercado muerto, sólo apto para intercambio de unidades usadas, lo cierto es que la realidad en los últimos años es bien distinta. En 2012, en España, sólo se vendieron 135.000 discos nuevos de vinilo, pero desde entonces el ritmo de crecimiento es casi increíble. En 2016 ya fueron 433.000 los discos vendidos y tan sólo un año más tarde la cifra superó los 600.000, con una tasa de crecimiento del 38% anual. Y eso sólo las unidades que están controladas por las compañías discográficas, ya que si se suman las ediciones independientes, la cifra real está más cerca de los 700.000. «Estaba claro que había una demanda desatendida, porque las pocas fábricas que hay en Europa están dando plazos de entrega de unos seis meses», asegura Consonni.

En su contexto

500.000
unidades al año es la capacidad máxima de la fábrica en su configuración actual, aunque si tienen demanda sus promotores ampliarán las instalaciones
Una industria que crece
La venta de vinilos musicales nuevos se ha disparado en España desde 2012. Aunque no deja de ser un objeto de culto, es un mercado con un crecimiento anual del 40%. En 2017 se vendieron más de 600.000 unidades.
300
discos de vinilo es, en la actualidad, una «tirada normal» de un album. Conseguir un encargo de 3.000 discos, aseguran sus promotores, es «todo un éxito».

«No hay más que ver lo que ha sucedido con la zona de venta de vinilos de algunas de las cadenas comerciales especializadas en música en España. En estos momentos, la zona dedicada al vinilo es casi tan grande como la de los CDs», apunta Gonzalo de la Maza, responsable de marketing de la nueva empresa.

Hay muchas cosas singulares en esta iniciativa. Además de que el producto que fabrican parecía ya algo desaparecido del mercado, también es atípico comenzar un proyecto empresarial sin ayudas públicas. «Lo cierto es que lo sondeamos -apunta Gonzalo de la Maza-, pero no encajábamos en ninguno de los programas. La mayoría son para investigación y desarrollo, y nosotros no estamos pensando en un producto nuevo o distinto. Más bien al contrario, es un producto muy antiguo pero que vuelve a tener un hueco en el mercado». Ha pasado a ser un objeto de culto, pero que cada día tiene más adeptos. En 2017, las ventas de vinilos en España supusieron el 13% de los ingresos de la industria musical ligada a algún tipo de soporte físico.

Sus impulsores apuntan que si el mercado sigue creciendo, ampliaránsus instalaciones El futuro

Con su configuración actual, Press Play Vinyl tendrá capacidad para fabricar hasta medio millón de unidades al año, aunque admiten que esa cifra es casi utópica porque significa poner la maquinaria a plena producción, que no haya fallos y que todo vaya rodado. De momento se conforman con un ritmo de producción que ni siquiera llega a la mitad de ese objetivo: fabricar 2,5 discos por minuto.

Crecer, si se puede

«Si el mercado responde como creemos que lo va a hacer -asegura Alain-, nuestra idea es aumentar la inversión y adquirir una segunda máquina de producción. El diseño de la nave y la preinstalación está pensada ya para dar ese paso, aunque de momento preferimos ir poco a poco». En la actualidad hay cinco empleados trabajando en el proyecto, que entrará en ebullición en las próximas semanas porque ya han comenzado a recibir los primeros pedidos. «Son discográficas o grupos que además de producir CDs o colgar su música en las plataformas de 'streaming', quieren hacer también una tirada en vinilos. Hay un fenómeno curioso, pero en los conciertos en directo se han puesto de moda e incluso se venden ya más vinilos que CDs», apunta De la Maza.

Las tiradas, aseguran los promotores de la idea, son muy pequeñas. «Un encargo de 300 unidades puede ser lo normal. Un pedido de 3.000 vinilos, como el que estamos negociando para una gran banda española de rock, es algo excepcional», apunta el director de la empresa. De momento... ya han resucitado a un muerto.

 

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