El Constitucional abre la puerta a que 20.000 parados vascos mayores de 55 cobren el subsidio

Cola de parados a las puertas de una oficina del Servicio Público de Empleo./AFP
Cola de parados a las puertas de una oficina del Servicio Público de Empleo. / AFP

El Tribunal elimina la restricción por la que se impedía cobrarlo al solicitante con cónyuge o hijos que percibiesen algo más de 1.000 euros

Ana Barandiaran
ANA BARANDIARAN

El Tribunal Constitucional ha tumbado en una sentencia una de las grandes trabas que introdujo el Gobierno del PP para el acceso al subsidio de desempleo de los mayores de 55 años. Se trata de la disposición aprobada en 2013 por la que se establecía que, para medir los ingresos del solicitante y decidir si era merecedor de la prestación, se debía tener en cuenta todo lo que entraba en la unidad familiar y no solo los recursos del parado. De esta forma, se dejaba fuera a miles de demandantes.

Según datos de UGT-Euskadi, que lleva mucho tiempo reivindicando una rectificación, en el País Vasco se contabilizaban al cierre del año pasado 30.187 parados mayores de 55 años, el 21% del total. De ellos, 10.241 estaban cobrando el subsidio en cuestión y casi 6.000 recibían otro tipo de prestación, como la contributiva. Teniendo en cuenta las grandes dificultades de este último grupo para encontrar un empleo y dejar de necesitar ayuda, se puede decir que la sentencia del Constitucional abre la puerta a que cerca de 20.000 parados vascos mayores de 55 años accedan al subsidio, con un importe de 430 euros mensuales.

Lo que decía la disposición ahora anulada es que, para cumplir el requisito de carecer de rentas, no solo había que mirar la situación del solicitante sino también la del cónyuge y los hijos menores de 26 años. Había que sumar las rentas de todos los integrantes de la unidad familiar y dividir por el número de personas. Si el resultado daba más del 75% del Salario Mínimo Profesional (SMI) -552 euros según los parámetros de este año-, entonces se rechazaba la solicitud del demandante. «A nada que la pareja tuviese un salario de 1.060 euros, quedaba excluido», apuntó ayer en una nota UGT.

La sentencia del Tribunal Constitucional, publicada el pasado sábado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), responde a un recurso presentado por cincuenta diputados del Grupo Parlamentario Socialista. Aunque la inconstitucionalidad se refiere a la incorrecta y abusiva utilización de la fórmula del decreto ley, a efectos prácticos lo importante es que anula la disposición relacionada con el subsidio de desempleo para mayores de 55 años. «Si bien la retroactividad está limitada, los demandantes pueden pedir que se revise su solicitud para que solo se tengan en cuenta sus ingresos individuales con objeto de probar su carencia de rentas», explica Miguel Arenas, profesor asociado de la UAB.

LA CLAVE

430
euros es lo que se cobra por el subsidio de desempleo para mayores de 55 años. En Euskadi lo reciben 10.241 desempleados.
Disputa legal
El fallo responde a un recurso del PSOE contra un decreto ley de 2013 del Gobierno del PP

Cotización para la pensión

La relevancia de acceder al subsidio va más allá de ingresar 430 euros al mes. Cuando se cobra esa prestación, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) cotiza por esa persona por el mínimo vigente (858,6 euros al mes en estos momentos). El desempleado en cuestión puede llegar a un convenio con la Seguridad Social para cotizar algo más e impedir así que su pensión se desplome. «Hay que tener en cuenta que a los que están cobrando el subsidio, cuando cumplen los 61 años, se les obliga a jubilarse de manera forzosa. Entre el agujero que tienen en su última etapa de la vida laboral y los coeficientes reductores por retirarte antes de tiempo, la pensión se les queda muy mermada», apunta Raúl Arza, secretario general de UGT-Euskadi.

El sindicato está muy satisfecho con la sentencia, aunque todavía tiene pendientes otras demandas en relación al subsidio: que vuelva a situarse la edad para tener derecho a percibirlo en los 52 años; subir al 125% del SMI la cotización y eliminar la jubilación forzosa a los 61 años.

Se da la circunstancia de que en Euskadi las cotizaciones por desempleo superan a los gastos. El superávit ascendió a 533 millones de euros en 2017, un 31% más que el saldo del año anterior.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos