El Gobierno, dispuesto a adelantar la 'tasa Google' si se retrasa el consenso en la UE

La ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, este martes en el foro DigitalES Summit 2019. /EP
La ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, este martes en el foro DigitalES Summit 2019. / EP

En abril anunció a Bruselas que la aplicaría en 2020, luego abrió la puerta a esperar a Europa y si no hay acuerdo pretende «actuar a nivel nacional»

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

El Gobierno no parece dispuesto a esperar a que haya consenso en el seno de la Unión Europea sobre la aplicación de la llamada 'tasa Google', visto que esa posibilidad parece alejarse cada vez más en el tiempo y fuentes comunitarias reconocen que es complicado que se alcance este mismo año. Por ello en el Ministerio de Economía se plantean ahora recuperar los planes iniciales para tratar de aplicar el controvertido impuesto a algunos servicios digitales de grandes multinacionales a partir ya de 2020.

«Lo ideal es que esa reforma fuera global, y en su defecto a nivel europeo», señaló este martes la propia titular del departamento en funciones, Nadia Calviño, en la inauguración del foro DigitalES Summit 19, donde se analizaron los retos y oportunidades que presenta la digitalización de la economía. No obstante, advirtió de que «si no se llega a un acuerdo en estos dos ámbitos tendremos que actuar a nivel nacional».

En todo caso, para la ministra «no es incompatible» abordar una tasa española en ese ámbito –el Ministerio de Hacienda ya elaboró meses atrás varios borradores al respecto e incluso se realizaron distintas estimaciones sobre sus efectos– con «seguir apoyando e impulsando que se logre un acuerdo» en la UE o incluso en la OCDE y el G-20 para que tenga un efecto mundial. España, añadió, continuará teniendo una participación «muy activa» en la modernización de la fiscalidad.

Lo cierto es que en marzo los Estados de la UE no pudieron alcanzar un acuerdo sobre ese gravamen dirigido especialmente a las multinacionales con negocios digitales, pese a que una mayoría de socios –las cuatro grandes potencias del euro (Alemania, Francia, Italia y España) han sido las más activas en ese sentido– sí la respaldaba. La negativa firme de los países nórdicos –Suecia, Dinamarca, Finlandia e Irlanda– a su establecimiento impidió cualquier avance y ha pospuesto el debate 'sine die' hasta que se puedan acercar posturas entre ambos bandos.

Pese a ello, la semana pasada la Ejecutiva Federal del PSOE aprobó un documento –con sus medidas de cara al futuro Gobierno– donde se insistía en «promover la creación de la denominada 'tasa Google' en el ámbito europeo», descartando de manera implícita que España pudiera actuar de manera unilateral. Francia sí lo hará, tras anunciar casi al mismo tiempo que al final aprobará su propio impuesto (tasa GAFA, por las siglas de Google, Apple, Facebook y Amazon), que gravará con un tipo del 3% la actividad en dicho país de estas grandes corporaciones mundiales del ámbito digital.

1.200 millones anuales

En el documento socialista, denominado 'España avanza', se daba por segura –una vez se pueda formar nuevo Gobierno– la «aprobación» de un gravamen específico sobre las transacciones financieras (la llamada 'tasa Tobin'). Sin embargo, en la actualización del Programa de Estabilidad 2019-2022 –remitida por el Ejecutivo en funciones a Bruselas a finales de abril– también se incluía entre las medidas ciertas el impuesto a las compañías digitales. La única novedad es que en vez de entrar en vigor este mismo ejercicio se retrasaría hasta 2020, al igual que otras medidas fiscales ya previstas (una subida de 5.654 millones en total) en el fallido proyecto de Presupuestos del Estado para 2019.

La comunicación a la UE incluía una estimación de ingresos por la 'tasa Google' en España, fijada en 1.200 millones de euros anuales por el Ejecutivo. Pero la Autoridad Fiscal Independiente (AIReF) rebaja bastante esa nueva capacidad recaudatoria, dejándola en una horquilla de entre 546 y 968 millones en función de que se cumplan diferentes variables. El plan de Hacienda sería gravar con un 3% los servicios de publicidad 'online' y la venta de datos. Las compañías afectadas eran aquellas que facturaran 750 millones de a nivel global y, al menos, tres millones en territorio nacional.