La economía española mantiene el pulso en medio de la desaceleración europea

Imagen de archivo de la Comisión Europea. / Efe

Bruselas eleva el déficit de España en 2019 al 2,3%, tres décimas más de lo que calcula el Gobierno

SALVADOR ARROYO

La Comisión Europea mantiene las previsiones de crecimiento económico de España para 2019 y 2020 (situándolas en el 2,1% y el 1,9%, respectivamente) que avanzó en su anterior proyección de febrero. El ejecutivo comunitario, en el informe de Primavera que ha dado a conocer este martes, aprecia que nada sustancial cambiará en el cuadro macroeconómico del país, aunque mantiene la advertencia de que podría haber nuevas correcciones. Porque la desaceleración económica persistirá con especial incidencia en la zona euro al menos hasta mediados del próximo año, por culpa de la escalada de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, el impacto de un hipotético 'Brexit' sin acuerdo (escenario aún no descartado), la debilidad de los mercados emergentes, y dentro de las frontera comunitaria, el frenazo del sector automovilístico, en proceso de transición hacia las emisiones cero. Un cúmulo de factores conocidos que llevó meses atrás a Alemania, Francia e Italia a revisar a la baja sus perspectivas de crecimiento para el actual ejercicio.

España continuará creciendo por encima de la media europea. Cuatro años consecutivos en esa línea que se mantendrán en los próximos meses si se tiene en cuenta que en el conjunto del bloque el PIB subirá un 1,4% este año; un 1,2% en la zona del euro. De cara a 2020 se habla de «fortalecimiento». El PIB se espera que alcance el 1,6% en la UE y el 1,5% entre los diecinueve que comparten moneda.

«Se espera que el crecimiento continúe en todos los Estados miembros de la UE y se recupere el próximo año, respaldado por una fuerte demanda interna, un aumento constante del empleo y bajos costos de financiación. Sin embargo, los riesgos siguen siendo pronunciados», destacó Valdis Dombrovskis, vicepresidente para el Euro y el Diálogo Social.

El diagnóstico sobre España para 2019 se apoya en los registros del presupuesto prorrogado de 2018 (puesto que en febrero el Congreso de los Diputados rechazó el nuevo plan que impulsaban PSOE y Podemos, que derivó en las elecciones del pasado 28 de abril). Y considera también el potencial impacto de algunas medidas de los 'viernes sociales' del anterior Gobierno socialista. Dsde el punto de vista del gasto, valora el efecto de la subida de las pensiones mientras que del lado de los ingresos, se alude a las medidas contributivas derivadas del incremento del salario mínimo.

En este punto, se ponen en cuestión las previsiones de incremento del déficit del Gobierno de Pedro Sánchez. Tres décimas más (hasta el 2,3%) eleva Bruselas el efecto del mayor gastro anunciado para el primer ejercicio de la nueva legislatura. Y podría ser incluso peor porque hay un pendiente de casi dos mil millones de euros (contabilizado como pasivo en el plan de 2018) que se refiere a la compensación del Gobierno a la concesionaria de la Autopista A-7 y que tendría que incorporarse al presupuesto de este ejercicio.

Con todo, Bruselas confía en que la relación entre la deuda de las administraciones públicas y el PIB «vaya disminuyendo gradualmente» hasta el 95,7% en 2020. Con todo seguirá estando más de diez puntos por encima de la media en la zona euro, que bajaría del 87,1% de 2018 al 85.8% en 2019 y al 84.3% en 2020.

«Seguimos viendo buenas noticias en el frente del empleo, incluyendo aumento de los salarios», resaltó Pierre Moscovici, comisario responsable de Asuntos Económicos y Financieros. En este sentido a España se le augura una tasa de desempleo que continuará cayendo hasta el 12.2% en 2020, la más baja desde 2008.

«Se espera que el crecimiento salarial alcance su punto máximo en 2019, bajo el impacto del aumento en el salario mínimo, y luego moderado, pero que siga creciendo por encima de la inflación en 2020». Pero también se advierte del incremento en los costes laborales. Y, una vez más, se vuelve a insistir en que el incremento del Salario Mínimo hasta los 900 euros, ralentizará el crecimiento del empleo en España.