'Brother, Can You Spare a Dime?', la canción de la Gran Depresión

Vídeo de la canción 'Brother, Can You Spare a Dime?'. / YOUTUBE

Cualquier historia de la crisis económica de 1929 parecería incompleta si no se aludiese a esta composición de Yip Harburg y Jay Gorney

Carlos Benito
CARLOS BENITO

Pocas canciones, quizá ninguna, están tan vinculadas a un momento económico como 'Brother, Can You Spare a Dime?', hasta tal punto que cualquier historia de la Gran Depresión parecería incompleta si no aludiese a esta composición de Yip Harburg y Jay Gorney. El título, traducible por 'Hermano, ¿puedes darme diez centavos?' (o, de manera más libre, por 'Hermano, ¿tienes algo suelto?'), está tomado directamente de las calles de las ciudades estadounidenses azotadas por la crisis del 29. El sueño americano se había hecho añicos y había dejado paso al desempleo, la mendicidad, las familias sin hogar, las largas colas para obtener pan de caridad y, como trasfondo de todo esto, un profundo sentimiento de decepción y de injusticia, que es precisamente lo que Yip Harburg quiso reflejar en sus versos allá por 1930.

«Solían decirme que estaba construyendo un sueño, / así que me sumaba a la multitud / cuando había tierra que arar o armas que portar. / Ahí estaba yo siempre, en el trabajo. / Solían decirme que estaba construyendo un sueño / con paz y gloria en el porvenir. / ¿Por qué tengo que estar haciendo cola / esperando a que me den pan?», plantea la primera estrofa, que marca el tono de la canción. El narrador va repasando cómo construyó vías férreas, cómo levantó rascacielos («torres hasta el sol de ladrillo, remaches y cal») y cómo se enfundó el traje caqui en la Primera Guerra Mundial, para verse ahora en la miseria, subsistiendo de la beneficencia, con su presente y su futuro reducidos a cenizas.

Indignación

Yip Harburg (que también es letrista de otra canción que ha sobrevivido a las décadas, el 'Over the Rainbow' de 'El mago de Oz') sabía de lo que hablaba, porque creció pobre y volvió a arruinarse en el 29. El crack se llevó todas sus posesiones y le dejó con un lapicero, una deuda de 50.000 dólares y un buen amigo, el compositor Ira Gershwin, que le ayudó a superar el batacazo. De ascendencia judía rusa, Harburg siempre se caracterizó por una postura abiertamente izquierdista, que con los años habría de convertirlo en una figura problemática para la industria. «Yo quería una canción que expresase la indignación por haber trabajado duro en el sistema y verse descartado cuando ya no se es útil», comentó sobre 'Brother, Can You Spare a Dime?'.

La inspiración definitiva le llegó al contemplar un día, en Manhattan, cómo un camión fletado por el magnate W.R. Hearst repartía pan y sopa caliente a un montón de neoyorquinos con rostros desesperados y pies envueltos en arpillera. «El hombre que produce, que construye torres, hace carreteras y cultiva la tierra se queda con las manos vacías. ¿Por qué no tiene parte en la riqueza que su sudor y sus capacidades han generado?», criticaba Harburg, según recoge la biografía publicada por Harriet Hyman Alonso.

'Brother, Can You Spare a Dime?' formaba parte de un musical, 'Americana', que no tuvo mucho éxito. La canción, en cambio, pasó a la historia: se hizo famosa en las versiones de Bing Crosby y Rudy Vallée (que es la que tenemos, con esa chocante mezcla de sofisticada elegancia y justicia social) y se ha perpetuado en la memoria colectiva. La han interpretado desde Peter, Paul & Mary hasta George Michael, pasando por Tom Waits y por versiones satíricas adaptadas a las nuevas crisis, como el 'Buddy, Can You Spare a Trillion Dollars?' de Roy Zimmerman. El propio letrista tenía muy claro el poder de las canciones: «La letra te hace pensar -decía-. La música te hace sentir. Una canción te hace sentir un pensamiento».

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