El BCE prepara nuevos estímulos si la recuperación económica no se consolida

El presidente del BCE, Mario Draghi./Efe
El presidente del BCE, Mario Draghi. / Efe

Mario Draghi propone la bajada de tipos de interés o la compra de deuda para impulsar la inflación hasta el 2%, casi un punto por encima de la actual

E. MARTÍNEZMadrid

La meta es conseguir una tasa de inflación del 2%, pero parece que aún queda lejana. Por ello, el Banco Central Europeo (BCE) está estudiando activar nuevos estímulos en la economía europea si la recuperación no se consolida, según ha advertido este martes su presidente Mario Draghi en la sexta edición del foro anual de la institución en la localidad portuguesa de Sintra.

Y es que Eurostat ha difundido este mismo martes que la subida de precios de la eurozona en mayo fue del 1,2%, lo que deja lejos la tasa del 2% que fijó en 2003 el organismo. «En ausencia de mejoras, si el retorno sostenido de la inflación hacia nuestro objetivo se ve amenazado, serán necesarios estímulos adicionales», señaló Draghi en la que será su última conferencia en la ciudad lusa como presidente del BCE, ya que su mandato finaliza el próximo 31 de octubre tras ocho años. «No estamos resignados a tener una baja inflación», expresó.

Lo que no concretó fue la forma en la que se llevará a cabo esos nuevos estímulos, que se estudiará «en las próximas semanas» en el Consejo de Gobierno del BCE, que sopesará todos los instrumentos disponibles. Entre ellos, Draghi hizo referencia a «más cortes en los tipos de interés», medidas que permitan «contener factores externos» o la compra de más deuda pública y privada, una política que el italiano reconoció que «todavía tiene considerable espacio».

Todo con el objetivo de mitigar los riesgos, que han sido «graves» en 2018. Señaló concretamente a los desfavorables «factores geopolíticos», al creciente proteccionismo y a las «vulnerabilidades» de los mercados emergentes. Todo ello haría necesario nuevas medidas de expansión monetaria.

Más allá de las medidas concretas que pueda llevar a cabo el organismo en las próximas semanas, el presidente dejó un recado a los responsables de la política fiscal de los países que integran la eurozona, recordándoles que «debe jugar su papel» para que la economía siga progresando. Así, aseguró que el BCE ha demostrado que «no tiene pocas herramientas para responder» a las crisis y que algunas medidas tomadas en los últimos tiempos como los tipos de interés negativos, «han demostrado ser efectivas». «Nuestra política es paciente, persistente y prudente», aseguró.

Trump critica las palabras de Draghi

Y las reacciones a las palabras del presidente del BCE no se hicieron esperar. El interés del bono español a diez años marcaba un nuevo mínimo histórico, que se situó en el 0,449% desde el 0,523% con el que empezó la sesión. Además, la prima de riesgo ofrecida a los inversores por los bonos españoles en comparación con los alemanes se estrechó hasta los 75,40 puntos básicos, frente a los 118,50 del cierre de 2018.

Pero sus palabras también hicieron que el euro cayera un 0,3%, de los 1,124 dólares antes de su intervención a los 1,118 al finalizarla. Esto no le gustó nada al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que se apresuró en criticar por Twitter la jugada de Draghi. «Mario Draghi acaba de anunciar que podría aumentar los estímulos, lo que inmediatamente ha hecho caer al euro frente al dólar, haciendo que sea injustamente más fácil para ellos competir contra EE UU», señaló.

El mandatario opina que los mercados europeos «florecieron» por los comentarios realizados por Draghi. «Se han estado saliendo con la suya en este aspecto durante años, junto a China y otros», añadió. Una comparación muy grave, teniendo en cuenta que Trump mantiene una fuerte guerra comercial con el gigante asiático desde hace meses a través de aranceles y prohibición de sus empresas a comprar productos chinos.

A principios de mes el organismo ya avanzó en su reunión sobre política moneraria su intención de una rebaja de los tipos de interés, que desde marzo de 2016 se mantienen en niveles históricamente bajos para estimular la economía europea. Es presisamente por esto que Trump desde su elección como presidente ese mismo año ha estado en contra de estas medidas porque considera que es un abuso de poder hacia Estados Unidos como uno de sus socios comerciales principales en todo el mundo.