Torres garantiza que BBVA colaborará con la justicia para aclarar el 'caso Villarejo'

El presidente de BBVA, Carlos Torres. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ

Numerosos accionistas lamentan el daño que el expresidente Francisco González ha hecho a la reputación del del banco

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

El presidente de BBVA, Carlos Torres, ha asegurado hoy en la junta de accionistas que se celebra en Bilbao que el banco garantiza una «colaboración total con la justicia» en la investigación de las supuestas actividades ilegales realizadas por el excomisario de policía José Manuel Villarejo para la entidad. Torres ha comparecido este viernes ante varios miles de accionistas congregados en el Palacio Euskalduna en un momento crítico para el banco, pero relativamente aliviado de la presión a la que ha estado sometido en las últimas semanas. La decisión del expresidente Francisco González de dimitir de la presidencia honorífica del banco y de su fundación, adoptada apenas veinticuatro horas antes de la junta, ha rebajado de forma notable la tensión. Y ello, a pesar de que González ha matizado que su dimisión es «provisional» a la espera de que los jueces aclaren el caso. Amplios colectivos de accionistas del banco no ocultaban sus críticas hacia la inacción del actual consejo y en especial de su presidente, a quienes reclamaban un acuerdo para cesar a González de esos cargos que, aunque honoríficos, tenían mucha trascendencia en estos momentos. Torres ha asegurado que BBVA «ha sido, es y seguirá siendo un banco honesto».

Torres ha sido reelegido consejero con el 98% de los votos

La dimisión de González, con toda seguridad, ha actuado como bálsamo para los accionistas y para el actual consejo. Quizá por ello, el informe sobre la gestión de la entidad ha sido aprobado por el 97% de los accionistas presentes o representados en la junta -representaban el 64,43% del capital-, al tiempo que la reelección de Carlos Torres como consejero ha sido respaldada por el 98%. Curiosamente, la elección del consejero delegado, el turco Onur Genç, ha merecido el apoyo del 99% de los accionistas.

El presidente del banco ha explicado a los accionistas el procedimiento de investigación interno sobre las filtraciones en torno a Villarejo, justo después de «agradecer al expresidente Francisco González su decisión de renunciar de forma temporal a sus cargos» para, ha añadido, evitar que este asunto se pueda utilizar «para atacar al banco».

Torres no ha desvelado detalle alguno sobre el resultado de la investigación que ha encargado la entidad a tres firmas externas –Garrigues, PwC y Uría-, con la que se trata de determinar el alcance de los trabajos realizados por Villarejo para BBVA y la implicación de los responsables del banco. Como ya es conocido, las filtraciones de documentos apuntan a que durante casi catorce años, desde 2014, Villarejo realizó trabajos de espionaje que incluían el pinchazo de teléfonos de miembros del Gobierno y altos cargos de instituciones como la CNMV. Las informaciones obtenidas por esa y otras vías terminaron, aparentemente, en manos del expresidente del banco, Francisco González. Una de las pocas cosas que ya parece acreditada y que ha sido admitida por BBVA es el pago de algo más de 6 millones de euros a Cenyt, una sociedad mercantil propiedad de Villarejo. «Más importante que hacer la investigación- ha mantizado Torres- es hacerla bien». El presidente ha asegurado que, al menos hasta el momento «no se han encontrado impactos relevantes en la actividad del banco por este caso».

El caso está ya judicializado, no sólo porque la Audiencia Nacional mantiene abierta una investigación sobre las actividades de Villarejo, sino también porque se han presentado varias demandas de afectados. En concreto, las del exministro Miguel Sebastián; del exvicepresidente de la CNMV, Carlos Arenillas; el expresidente de Sacyr, Luis del Rivero y el exvicepresidente de BBVA, José Domingo Ampuero. Todos ellos figuran en los papeles del excomisario como objetivos de sus escuchas telefónicas en 2004 y 2005, cuando la constructora Sacyr pretendía convertirse en un socio de referencia del banco y asaltar su cúpula ejecutiva.

Un total de 13 accionistas -una parte de ellos en representación de sindicatos y asociaciones de consumidores- han pedido la palabra para intervenir en la junta con un denominador común: las críticas a la gestión del expresidente Francisco González. Todos ellos se han referido en tono crítico al daño que ha hacho a la reputación de la entidad el escándalo de los casos de espionaje y la contratación del expolicía. Las críticas al expresidente también se han referido al mal comportamiento bursátil del banco en los últimos años, que ha generado para ellos una minusvalía importante en su patrimonio. Varios de ellos han pedido que el banco retenga las cantidades que estén pendientes de entregar a Francisco González por su fondo de pensiones, hasta que se aclare lo sucedido.

633 millones de euros de beneficio

La junta de accionistas de la entidad se ha celebrado hoy en un contexto económico positivo, gracias a la consecución de un beneficio de 5.324 millones de euros el pasado año, lo que ha supuesto un incremento del 51,3% en comparación con el ejercicio anterior. Y ello pese a que una parte importante de ese beneficio, en concreto 633 millones de euros, proceden de una operación extraordinaria: la venta de la filial que operaba en Chile.

La entidad tiene previsto abonar a sus accionistas un dividendo bruto de 16 céntimos de euros por acción, lo que supone un incremento del 7% en comparación con la distribución aprobada hace ahora un año. El pago de este dividendo a los accionistas se realizará en abril.

El presidente del banco se ha mostrado especialmente satisfecho de la adaptación que está realizando la entidad financiera a la tecnología digital. Así, ha indicado que el valor de las «ventas digitales» del banco alcanzó el pasado año el 37% sobre el total y que espera una evolución acelerada de esta nueva forma de relacionarse con los clientes. Así, ha apostado porque este año más de la mitad de los clientes de BBVA se relacionen con la entidad a través de un teléfono móvil.

Por su parte, el nuevo consejero delegado del banco, Onur Genç, ha destacado ante los accionistas el buen comportamiento del negocio internacional de la entidad, especialmente en México, al tiempo que ha minimizado los riesgos de futuro en Turquía, donde BBVA ha hecho una apuesta muy importante en Garanti.

Del Rivero critica la gestión de González

Luis del Rivero, el expresidente de la constructora Sacyr y unas de las personas supuestamente espiadas por Villarejo por encargo del BBVA, ha tomado hoy la palabra en la junta de accionistas del banco. En tono sarcástico ha recordado que el exgobernador del Banco de España, Jaime Caruana, animó a los antiguos consejero del BBV a dimitir de sus cargos tras el caso de las cuentas de Jersey «y ahora él se sienta en el consejo de administración». Del Rivero ha criticado la evolución económica de la entidad en la última década y ha criticado con dureza la carta en la que Francisco González anunció ayer su dimisión.

Del Rivero encabezó en 2004 un intento de tomar el control del BBVA mediante la compra de un importante paquete de acciones, en una operación que pretendía también desalojar de la presidencia a Francisco González.

«Una de las pocas participaciones de las que no se ha desprendido el banco -ha indicado Del Rivero- es la de Telefónica. Quizá porque nos interesa escuchar», ha apuntado en relación con el supuesto espionaje desplegado por el expolicía José Manuel Villarejo.

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