El PSE tendrá la oportunidad de recuperar poder en Kutxabank con la renovación de su consejo

El PSE tendrá la oportunidad de recuperar poder en Kutxabank con la renovación de su consejo

El próximo mes de enero vence el mandato de 7 de los 16 vocales del órgano de gobierno del banco

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

En abril del pasado año, el exconsejero de Economía del Gobierno vasco en el gabinete de Patxi López Carlos Aguirre cesaba como consejero de Kutxabank al vencer el periodo para el que había sido elegido. Pocos meses después se rompía el equilibrio político mantenido hasta entonces en el seno del consejo y el PSE perdía la plaza. La vacante, en una maniobra que el PNV adjudicó al presidente de la entidad, Gregorio Villalabeitia, fue cubierta por José Julio Zatón, exdirectivo de banca y sin perfil político alguno. El PSE tomó 'nota' para reclamar una futura reparación de aquella jugada de ajedrez. La oportunidad para la formación que lidera Idoia Mendia llegará el próximo mes de enero, momento en que finaliza el mandato de siete de los dieciséis integrantes del consejo de administración del banco.

La renovación afectará, precisamente, a los consejeros que participaron en la fundación de la entidad en enero de 2012, fruto de la fusión de las antiguas cajas BBK, Kutxa y Vital. Su mandato de ocho años terminará con el inicio del año, aunque decaerán en sus funciones cuando se celebre una junta de accionistas. Fijar esa fecha depende del consejo de administración y puede hacerlo con carácter extraordinario en cualquier momento -que sólo haya tres socios en el banco facilita los trámites- o agotar los plazos. En este caso el margen sería la última semana de junio, fecha límite para convocar la junta de accionistas que debe aprobar la cuenta de resultados y el balance del ejercicio anterior.

Desde la salida de Aguirre, el PSE tan solo tiene dos representantes en el consejo de Kutxabank, los mismos que el Partido Popular. Se trata de José Miguel Martín Herrera, exconsejero de Urbanismo y Vivienda del Gobierno vasco, y de Manuela Escribano, exviceconsejera de Hacienda. Es una cuestión conocida, evidente, aunque no oficial, ya que el nombramiento de consejeros no se produce formalmente por su pertenencia a una u otra 'cuadra' política, sino por otros motivos más asépticos. En el caso de Martín Herrera es representante de la Fundación Kutxa y Escribano figura como independiente. También Carlos Aguirre había accedido al consejo de banco como teórico independiente.

Por su parte, el Partido Nacionalista Vasco cuenta con ocho vocales en el consejo. Otros tres, sin embargo, no tienen una clara vinculación política y fuentes del propio consejo de administración de la entidad financiera justifican sus nombramientos como «una imposición del presidente», Gregorio Villalabeitia. Un grupo en el que, señalan, también se puede encuadrar al actual consejero delegado, Javier García Lurueña.

Conocedores del proceso apuntan a que «si no se ha producido ya la negociación entre PNV y PSE, debe estar a punto de producirse». No hay mucho tiempo, aclaran. Los consejeros que acceden ahora al cargo como independientes -aunque en algunos casos sea un auténtico eufemismo- deben pasar un proceso de valoración por parte del Banco Central Europeo y no es sencillo. Consume muchas semanas antes de que pueda hacerse efectivo el nombramiento y en caso de dudas, hay que hacer un sondeo previo al supervisor bancario. Desde la crisis de las cajas de ahorros en España, el BCE ha impuesto unos criterios bastante rígidos para acceder a los consejos de administración de la banca. Los perfiles que pasan el filtro del BCE deben estar ligados al ejercicio de la auditoría y también a puestos de dirección en el sector financiero. El resto tienden a ser rechazados.

Las fundaciones bancarias

Otra vía para acceder al consejo de Kutxabank -previsiblemente la que está más al alcance de una negociación política- es la de los denominados 'consejeros dominicales'. Esto es, aquellos que representan a la propiedad y que en esta circunstancia deben ser designados por las fundaciones BBK, Kutxa y Vital. En este caso, aunque el BCE reclama también que exista un currículum profesional suficientemente lustroso, lo cierto es que tiende a ser más permisivo y menos exigente que con quienes ostentan la vitola de 'independientes'.

En el caso de las fundaciones bancarias, los pactos políticos están también al 'pil-pil'. A mediados de noviembre se producirá la renovación de la mitad de los patronos que se sientan en el principal órgano de gobierno de estas entidades. Esto es, en el equivalente al consejo de administración de cualquier sociedad mercantil. Y, al menos en la parte que corresponde a las antiguas entidades fundadoras de las cajas de ahorros -ayuntamientos y diputaciones-, existe asimismo un acuerdo tácito para que refleje el equilibrio político en esas instituciones, donde existen en la actualidad ejecutivos de coalición entre jeltzales y socialistas.