Kutxabank vende 700 millones de créditos dudosos a un fondo 'buitre'

Imagen nocturna de la sede de Kutxabank en Bilbao /Lusi Ángel Gómez
Imagen nocturna de la sede de Kutxabank en Bilbao / Lusi Ángel Gómez

La entidad aligera su mochila inmobiliaria en la recta final del año para reforzar la tesorería

Manu Alvarez
MANU ALVAREZBILBAO

Kutxabank acaba de formalizar su segunda gran operación de aligeramiento de créditos dudosos y propiedades inmobiliarias, tras alcanzar un acuerdo con el fondo 'buitre' norteamericano Bain Capital, que algunas fuentes han valorado en torno a los 700 millones de euros. El acuerdo supone en la práctica una continuación de la estrategia iniciada a finales de 2014, cuando la entidad financiera vasca que preside Gregorio Villalabeitia alcanzó un acuerdo con el fondo Lone Star, para transferirle la propiedad de su sociedad inmobiliaria Neinor, con un importante paquete de promociones inmobiliarias y terrenos. En aquel caso, la valoración ascendió a 930 millones de euros.

El acuerdo encaja dentro de la dinámica que ha seguido el conjunto de la banca en España, para quitarse de encima los restos de la crisis inmobiliaria. Y aunque Kutxabank fue en este sentido un banco privilegiado, por el reducido índice de créditos dudosos que ha contabilizado en su balance -en comparación con otras cajas de ahorros-, fruto también de una estrategia bastante prudente en el ámbito de la promoción inmobiliaria, no pudo evitar la enfermedad generada por un virus que derivó en pandemia nacional. La fusión de BBK, Kutxabank y Vital, sin embargo, puso en evidencia que la entidad guipuzcoana sí había ido bastante lejos en sus aventuras inmobiliarias, especialmente en la zona del Levante y Andalucía. Los fiascos de sus promociones -en algunos casos simples intentos pero que implicaron la compra de terrenos que fue imposible recalificar- como las que se lanzaron junto al Mar Menor en Murcia o Valle Romano en Málaga, dejaron importantes abolladuras en el balance de la entidad. La incorporación de Caja Sur -adquirida por BBK antes de la creación de Kutxabank- también disparó el inventario de problemas inmobiliarios y de créditos fallidos ligados a muchas promociones.

A diferencia de la operación de venta de Neinor, que incluía fundamentalmente activos inmobiliarios, en este caso la transacción se refiere a créditos que «en su mayor parte, en un 48%, según ha indicado Kutxabank, están garantizados por bienes suelos y el 29% por viviendas terminadas. Su ubicación se encuentra principalmente en el País Vasco y Andalucía. El banco también ha matizado que la venta se ha ejecutado después de un «proceso competitivo» en el que han valorado varias ofertas.

Todo apunta a que los activos transferidos ahora a Bain Capital estaban ya provisionados en su mayor parte en las cuentas del banco vasco. Esto es, se habían catalogado ya como pérdidas potenciales en ejercicios anteriores, por lo que su impacto negativo en la cuenta de resultados del banco ya ha aflorado hace tiempo. Ahora, con la venta, el banco actualizará esas provisiones, quitará de su balance activos tóxicos que generan dudas sobre la solvencia futura de la entidad y reforzará su liquidez con el ingreso del dinero pactado por la venta. Además permite una mejora estética importante en los ratios de Kutxabank ya que sitúa su porcentaje de créditos en situación de mora -aquellos en los que el cliente no ha atendido a los pagos comprometidos- por debajo del 4%.

Bain es un fondo 'buitre -denominado así por la estrategia de comprar 'carroña inmobiliaria' a precio de saldo, para intentar hacer negocio con ello- que ya había formalizado hasta ahora importantes operaciones de este tipo con entidades como Bankia, Sabadell, Liberbank, Cajamar e Ibercaja. El fondo tiene ahora destacados intereses estratégicos en España, ya que adquirió a finales de 2017 el control accionarial sobre la sociedad Habitat Inmobiliaria. Una promotora que el grupo ha comenzado ya a relanzar, al calor de la recuperación de este segmento de mercado que ha permanecido aletargado durante casi una década, pero que muestra ya signos de progresiva recuperación. Habitat se encuentra en pleno proceso de relanzamiento tras la entrada de Bain y se intuye que la adquisición de activos a Kutxabank persigue precisamente alimentar los proyectos de construcción de la empresa. El objetivo declarado recientemente por sus directivos es entregar una media de 2.000 viviendas al año, o que situaría a esta promotora entre las principales del sector en España.

Habitat inmobiliaria fue creada en 1953 en Barcelona, aunque la crisis la llevó a un procedimiento concursal y posteriormente fue adquirida por un grupo de fondos de inversión, algunos de los cuales aún permanecen junto a Bain en el accionariado. A principios de este año, Habitat Inmobiliaria se sumó a los varios centenares de empresas catalanas que decidieron abandonar la comunidad autónoma, para trasladar su sede social a Madrid.