BBVA destaca que el crecimiento salarial vasco esta justificado por el alza de la productividad

Rafael Doménech, responsabl de Análisis Macroeconómico de BBVA Research; y Carlos Gorria, Director Territorial Norte de BBVA /E.C.
Rafael Doménech, responsabl de Análisis Macroeconómico de BBVA Research; y Carlos Gorria, Director Territorial Norte de BBVA / E.C.

Las mayores incertidumbres que ahora se ciernen sobre la economía es el parón del sector de automoción a nivel europeo y el 'Brexit', aunque alerta de la gran exposición de la industria vasca las guerras arancelarias de Trump

Carmen Larrakoetxea
CARMEN LARRAKOETXEABilbao

Aunque la ralentización del crecimiento de la economía vasca es una realidad constatable, no resulta preocupante para el servicio de estudios BBVA Research, porque se sustenta en bases sólidas y si no hay sobresaltos procedentes de la esfera internacional se mantendrá en niveles aceptables los próximos años. Su previsión es que en 2019 la economía vasca crezca un 2,2% y el año que viene otro 2%, para terminar a finales de 2020 con un tasa de paro de un 8,1%, equivalente las buenas cifras de antes de la crisis económica. Se van a crear 27.000 empleos en dos años.

Uno de los aspectos que llama la atención del último informe «Situación País Vasco», que elabora el servicio de estudios del banco, es la constatación de que el crecimiento de la economía vasca se está construyendo sobre bases sólidas -con incrementos de productividad- y que está permitiendo alzas salariales por encima de la inflación sin perder la competitividad.

El responsable de Análisis Macroeconómico de BBVA Research, Rafael Doménech, ha destacado que en País Vasco se está acercando «ya a los niveles máximos de crecimiento existentes antes de la crisis económica, pero con economía mucho más productiva, incluso con un PIB un 10% superior a antes de la crisis». Este mayor crecimiento económico acompañado del estancamiento de la población que padece el País Vasco, lleva a que la riqueza se trasmite a un «aumento del PIB per cápita», término que lo que implica es un mayor nivel de renta por persona.

Doménech insiste en que el incremento de la productividad vasca es un hecho real y además muy superior al de otras comunidades autónomas, por lo que el mayor nivel salarial vasco o el incremento de los salarios por encima de la inflación se están sustentando sobre bases sólidas. Así se mostró favorables a que «los salarios crezcan cuanto más mejor, siempre que eso sea el resultado de un crecimiento elevado de la productividad».

Otro factor que habla de la productividad y competitividad que ha llegado a alcanzar la economía vasca, según los datos del informe «Situación del País Vasco», es la baja tasa de paro. Doménech destacó que la previsión es que entre 2019 y 2020 se creen en Euskadi unos 27.000 puestos de trabajo, lo que reducirá la tasa de paro al mencionado 8%. Esta buena noticia tiene una doble vertiente, no tan positiva, como es la cada vez mayor escasez de personal para cubrir las vacantes que se están registrando en el sector productivo vasco, lo que a la larga, si no se cubren pueden afectar negativamente a la tan necesaria competitividad.

De ahí que el economista del BBVA ha emplazado a reformar y modernizar los servicios de empleo públicos y privados con el objetivo de que -a través de técnicas de inteligencia artificial y big data- se puedan llegar a tramitar ofertas y demandas de empleo a nivel europeo, para propiciar que no quede un sólo puesto de trabajo sin cubrir.

Incertidumbres

Todas las previsiones macroeconómicas del servicio de estudios BBVA Research se basan en un escenario internacional sin grandes sobresaltos, aunque esto parece poco probable con las amenazas y guerras arancelarias del presidente de estados Unidos, Donal Trump, o la posibilidad del un 'Brexit' duro.

En caso de que ambos escenarios negativos se produzcan y se agudicen, según el informe económico del banco las cinco comunidades autónomas más afectadas por los aranceles son, por este orden: Navarra, País Vasco, Cataluña, Asturias y Comunidad Valenciana, por el peso que tienen en sus economías los sectores de automoción, acero y aluminio y alta tecnología.

Y sin factores externos adicionales, la mayor sombra que se cierne sobre la economía vasca y española gira al rededor del sector de automoción, en que las incertidumbres generadas en toda Europa alrededor de los combustibles fósiles, han impactado ya en el conjunto de la economía, como lo demuestra el parón que sufrió la economía alemana en el segundo semestre de 2018, en el país que es precisamente la locomotora económica de la Eurozona y uno de los principales mercados de las exportaciones industriales totales vascas.