El próximo 3 de junio, nuevo 'round' en el metal de Bizkaia

Los piquetes, en una empresa de Bolueta./Fernando Gómez
Los piquetes, en una empresa de Bolueta. / Fernando Gómez

Los sindicatos califican de éxito la huelga de hoy, mientras la patronal rebaja el seguimiento y denuncia actuaciones violentas

ERLANTZ GUDE

La huelga del metal vizcaíno, celebrada hoy con «gran éxito» a juicio de los cuatro sindicatos convocantes -ELA, CC OO, LAB y UGT- y con un seguimiento mucho más modesto en opinión de la patronal, ya es pasado. El próximo 'round' se vivirá el 3 de junio, día en el que las partes se han vuelto a citar. El encuentro será decisivo para vislumbrar si habrá acuerdo sobre un convenio que afecta a 50.000 trabajadores y dará una pista sobre el futuro de las próximas movilizaciones, otras cuatro huelgas convocadas para los días 6, 7, 20 y 21 de junio.

Los sindicatos cifraron entre un 70% y un 80% el seguimiento del paro, que según sus datos alcanzó a todas las comarcas del territorio. Motivo por el que evidenciaron su satisfacción, como subrayó la líder de Comisiones Obreras en Euskadi, Loli García. El buen resultado, agregaron las centrales, exige a la patronal, la Federación Vizcaína de Empresas del Metal (FVEM), que «mueva ficha» ofertando «un convenio digno que blinde los derechos de las plantillas». «La pelota está en su tejado», dijeron.

La patronal rebajó considerablemente el seguimiento de la huelga, que redujo a un 26%, y denunció «numerosos casos de coacciones para la paralización de la actividad, fundamentalmente a primera hora de la mañana». Asimismo, subrayó que varias empresas «nos han informado de actuaciones con violencia contra sus instalaciones, habiéndose producido destrozos en las mismas y atentando en algunos casos contra la seguridad de los trabajadores».

Sobre la cuestión de fondo, la negociación del convenio, la federación ha insistido en su determinación de acordar «un convenio digno», al tiempo que recuerda que desde que arrancaron las conversaciones, hace más de un año, ha modificado sus propuestas mientras los sindicatos no lo han hecho. La última propuesta de la patronal data del 15 de enero y consistió en subidas salariales para 2018 conforme al IPC real del año anterior más el 1,75%, así como un 0,25% tanto este como el próximo ejercicio. Fue desechada por los sindicatos.

Las valoraciones de ambas partes han puesto el colofón a un día que arrancó muy pronto y que ha vivido su momento álgido en la manifestación que ha recorrido este mediodía el centro de Bilbao. La marcha discurrió entre el Sagrado Corazón y la Plaza Euskadi, sede de la patronal. Unas 11.000 personas, según el Ayuntamiento, han marchado atendiendo a la convocatoria de ELA, CC OO, LAB y UGT, que en esta ocasión han optado por aparcar sus diferencias y unir fuerzas para sacar adelante el convenio.

La manifestación ha transcurrido en un clima de euforia y sin incidentes. Los manifestantes colocaron pegatinas de los sindicatos en la sede de la FVEM, mientras sonaban petardos y coreaban lemas en demanda de sus reivindicaciones. Tras guardar un minuto de silencio por las cuatro víctimas en accidente laboral de los tres últimos días, los representantes de las centrales convocantes han exigido a la patronal que reconsidere su postura. «Dicen que faltan perfiles cualificados en el metal. ¿Cómo los van a conseguir con las condiciones que ofrecen?». 'La Internacional' en euskera y el 'Eusko Gudariak' han puesto fin a la marcha.

La huelga ha tenido perfiles de histórica por lo inusual, ya que en los últimos años los conflictos en Euskadi se han centrado en el sector público; y además, ha sido la primera unitaria en el metal -el sector más importante de Bizkaia y pilar de la economía vasca- desde 2002, ya que en otra convocada en 2013 hubo división sindical, lo que se tradujo en fracaso.

Manifestación en Bilbao.
Manifestación en Bilbao. / Fernando Gómez

Desde primera hora, los piquetes han recorrido parques empresariales y fábricas con el fin de recabar apoyos entre las plantillas. Por ejemplo en Bolueta. Allí, los grupos de presión se han concentrado en torno a las 7.00 horas en la estación de metro para después continuar su recorrido por el concesionario Audi Alzaga, donde han empapelado la cristalera con carteles y lanzado pasquines al ritmo de las bocinas. Después, han continuado su marcha por otras empresas del polígono que colinda con la N-634 del barrio bilbaíno.

La protesta ha estado encabezada por la secretaria de Acción Sindical y Empleo de CC OO, Garbiñe Espejo, quien ha retuiteado un mensaje en el que se celebraba el cierre de la empresa bilbaína Asebal por parte de los trabajadores de la plantilla. Antes de incorporase a la manifestación, estos piquetes han continuado su ruta por Rekalde y Deusto.