Alerion, el ojo que todo lo ve

Oier Peñagaricano muestra uno de los drones que desarrolla la 'startup' Alerion./LOBO ALTUNA
Oier Peñagaricano muestra uno de los drones que desarrolla la 'startup' Alerion. / LOBO ALTUNA

Los drones de la 'startup' guipuzcoana aúnan navegación de precisión y análica de datos

IRATXE BERNAL

¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¡No! Es un dron, uno esos pequeños vehículos aéreos no tripulados que lo mismo pueden ser un mero entretenimiento -un paso más allá de los aviones teledirigidos- que portar una cámara para mapear una zona o localizar personas o incluso emplear sensores con los que controlar la calidad del aire. Pero hay drones y drones. Los que en San Sebastián desarrolla la 'startup' Alerion son otra categoría. Innovación sobre la innovación.

No podía ser menos viniendo de un doctor en Ingeniería Aeroespacial por la Universidad de Michigan y otro en Ingeniería Electrónica por la de Surrey. Oier Peñagaricano y Pablo Ghiglino se conocieron en esta universidad inglesa, donde el primero trabajaba como investigador y el segundo desarrollaba sus tesis. El uno empleaba drones para hacer simulaciones de condiciones de navegación alrededor de asteroides y en alunizajes. El otro, estudiaba su uso para lograr desde el mismo ojo del huracán datos sobre la evolución de un tornado. Allí pensaron en aunar experiencias para desarrollar juntos drones con mayor autonomía, alto rendimiento en condiciones extremas y capacidad para procesar datos que los que ya estaban en el mercado.

En 2014 llevaron su idea a la Agencia Espacial Europea, que acababa de abrir un programa para incentivar la trasferencia de tecnología desarrollada en investigaciones aeroespaciales a usos más terrenales. El proyecto de Peñagaricano y Ghiglino fue seleccionado y ellos, acogidos en la incubadora que la propia Agencia tiene en Baviera.

Allí nació Alerion, que dio sus primeros pasos buscando lo que sus drones podían aportar en la inspección y mantenimiento de aerogeneradores. Una idea que de nuevo gustó, esta vez a a la Comisión Europea, que les concedió una subvención de 1,1 millones dentro del programa Horizon2020 SME Instrument, que apoya a las pequeñas y medianas empresas que trabajan en tecnologías incipientes o con un alto grado de innovación.

«La mayoría de los drones funciona gracias a GPS. Eso te permite dirigirlos a lugares o estructuras fijas. Son muy útiles, por ejemplo, en la agricultura porque con ellos puedes cubrir grandes extensiones de terreno. Pero, ¿qué pasa si la estructura que hay que controlar se mueve? ¿Cómo va a saber el dron dónde están, por ejemplo, las palas de un aerogenerador y con qué orientación se han parado? Ahí nosotros ya aportamos un plus, porque nuestros drones son capaces de trazar trayectorias con precisión sin comprometer la seguridad de la estructura», explica Peñagaricano.

Lo consiguen gracias a una tecnología de navegación desarrollada por ellos mismos y ya patentada en Europa, aunque ya han solicitado una PCT -sistema internacional de patentes- para una protección más amplia. Su desarrollo parte, a su vez, de la tecnología LiDAR, siglas de Laser Imaging Detection and Ranging. Es decir, que funciona a partir de haces de rayos de luz láser infrarroja que, rebotando en los objetos, dan información precisa de la ubicación o movimiento de éstos al instante. El conjunto de reflejos devueltos al dron sirve para que éste procese una imagen tridimensional en tiempo real de lo que tiene delante.

Alerion

150.000
euros aportados por los dos socios promotores de la empresa.
120.000
euros fue la facturación de la 'startup' durante 2017. Este año esperan alcanzar los 240.000.
2,5
millones de euros necesitan para continuar con el desarrollo y ampliar el equipo y el marketing

La empresa nació en la incubadora de la Agencia Espacial Europea en Baviera

Alerion logró una subvención de 1,1 millones de la CE para pymes que trabajan en tecnologías incipientes

Es decir, que además de adaptarse al terreno mejor y ser capaz de monitorizar estructuras complejas e irregulares, el dron puede gestionar al momento la información que le llega del entorno y ésta no tiene por qué limitarse a la ubicación de la estructura que se quiere controlar. Basta con equiparlo con la tecnología necesaria en cada caso (sensores o medidores y sus correspondientes sotfwares) para que obtenga una infinita variedad de datos que él interpreta y envía al operador encargado de la supervisión de la estructura, quien obtiene la información legible al instante. Aquello tan resultón de colocar una cámara y retransmitir imágenes es ya pasado. Para aficionados. Lo de que el dron envíe información en bruto a la nube, también. Esto es navegación autónoma de precisión, visión artificial y analítica de datos todo en uno.

La firma busca ahora incrementar su equipo para continuar con el desarrollo de la tecnología e iniciar acciones de marketing, por lo que acudirá los días 16 y 17 en B-Venture, el mayor evento de financiación para 'startups' del norte de España. El encuentro está organizado por EL CORREO con el patrocinio del Gobierno vasco, la Diputación foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao, así como con la colaboración de Elkargi, Telefónica, BStartup de Banco Sabadell, Laboral Kutxa, CaixaBank y la Universidad de Deusto.

Echarse a la mar

La tecnología desarrollada por Alerion permite a los drones monitorizar estructuras complejas e irregulares, que pueden ser plantas petrolíferas o termosolares, torres de electricidad o puentes. Pero de momento es en el mantenimiento de los aerogeneradores donde más se han centrado. De hecho, en colaboración con una multinacional de las energías renovables ya trabajan en explotaciones 'off-shore', es decir, lejos de la costa, donde hay que tener en cuenta factores como las condiciones del mar. De hecho, puede variar algo tan sencillo como la ubicación del barco desde el que parte y al que regresa el dron.

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