Aeropuertos y estaciones de tren comienzan su particular vía crucis de huelgas en Semana Santa

Varios pasajeros, este viernes, ante uno de los mostradores de información del aeropuerto de Madrid-Barajas./ EFE
Varios pasajeros, este viernes, ante uno de los mostradores de información del aeropuerto de Madrid-Barajas. / EFE

Los vigilantes de Barajas iniciaron este viernes un paro indefinido, desde el lunes lo harán los pilotos de Air Nostrum y el miércoles le tocará al ferrocarril

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Los millones de españoles que saldrán de vacaciones esta Semana Santa deberán armarse de paciencia, y no solo por los atascos ya habituales en la carreteras. Desde ayer mismo y hasta varios días después de volver al trabajo hay convocadas una serie de paros, los más acusados a priori en los aeropuertos y las estaciones de tren, que les harán sufrir un particular vía crucis.

La primera huelga, que es además la única de carácter indefinido, comenzó este viernes en el aeropuerto internacional de Madrid-Barajas. Los vigilantes de los filtros de seguridad de la instalación protestan por la eliminación de un plus para toda la plantilla (radioscopia, a razón de casi 1,3 euros por hora), al tiempo que también quieren recuperar la antigüedad perdida y otros derechos.

Pero la concesionaria del servicio, Ilunion, se niega a sus demandas. Dado que estos miembros de la seguridad privada se dedican al control de tarjetas de embarque y acceso de viajeros junto a los arcos de seguridad, las colas fueron frecuentes en las primeras horas de huelga. La plantilla afectada es de 1.100 personas entre vigilantes y auxiliares.

El lunes próximo la conflictividad laboral se extenderá a la aerolínea Air Nostrum, donde el sindicato de pilotos Sepla ha convocado seis jornadas de paros de 24 horas (los días 15, 16, 17, 22, 23 y 24 de abril). La razón esgrimida es el «incremento en el desvío de la producción a otros aerolíneas», que incumple un acuerdo anterior con ese colectivo.

La compañía aérea defiende que con esa política de externalización de servicios, limitada al 20% en el pacto con el Sepla, ahorra costes y que el verdadero motivo de la protesta es la falta de acuerdo sobre el nuevo convenio colectivo. Los servicios mínimos fijados por el Ministerio de Fomento cubren hasta el 31% de sus rutas peninsulares y todas las conexiones con las islas. Al final, los vuelos cancelados por Air Nostrum se elevan a 148 la semana próxima (de lunes a miércoles), con 10.000 pasajeros afectados.

También en los puertos

La huelga siguiente, convocada por CC_OO para el miércoles que viene, tendrá alcance multisectorial al afectar tanto al ferrocarril (en ADIF, la sociedad pública que gestiona estaciones de tren y vías) como a la red de puertos del Estado y también a los servicios de salvamento marítimo (Sasemar). Aquí la razón admitida de inicio es la paralización de los preacuerdos de nuevos convenios ya alcanzados en esos ámbitos, lo que se ve como una «transgresión de la buena fe de la negociación».

Aún no hay resolución de Fomento, departamento del que dependen todos los transportes afectados, sobre los servicios mínimos. En el caso de los puertos pueden afectar no solo a las mercancías, sino también a viajes organizados en cruceros.

Aunque el mayor efecto, debido al inicio de la segunda parte de las vacaciones de Semana Santa, se espera en el ferrocarril. Renfe tampoco ha anulado servicios por ahora pese a que tiene programadas tres millones de plazas para viajar en sus trenes esta Semana Santa (entre los días 12 y 22), reforzando hasta un 20% los AVE en las horas punta.

Los paros en ADIF se repetirán el día 24, esta vez a instancias del Sindicato de Circulación Ferroviario, y con el mismo motivo. Eso sí, a última hora los maquinistas (Semaf) han desconvocado el suyo, previsto inicialmente 24 horas antes.

Sí se mantiene la huelga del Sábado Santo en los aeropuertos de AENA –junto a movilizaciones los días 21 y 24– en los servicios de 'handling', es decir, la asistencia en tierra tanto a pasajeros como a su equipaje y a las propias aerolíneas. Aquí UGT y USO reclaman que se garanticen los derechos de los trabajadores subrogados.