Nadal y Bautista hacen historia

Nadal y Bautista hacen historia

España tendrá por primera vez dos semifinalistas en Wimbledon; el manacorí se medirá a Federer y el castellonense a Djokovic

ÍÑIGO GURRUCHAGALondres

Dos tenistas españoles estarán en las semifinales de Wimbledon por primera vez en la historia del torneo, después de que Roberto Bautista y Rafael Nadal ganasen a sus rivales de cuartos en partidos consecutivos en la renovada pista uno. Sólo en Roland Garros ha sido habitual la presencia de más de un español en las rondas finales. En el abierto parisino ha habido, incluso, cuatro finales con solo competidores españoles. Fue en 1994 (Bruguera-Berasategi), 1998 (Moyà-Corretja), 2002 (Costa-Ferrero) y 2013 (Nadal-Ferrer).

La de ayer sobre la hierba londinense fue una jornada de contraste de juegos y rivales, que comenzó con el castellonense enfrentado alargentino Guido Pella. Bautista le rompió el servicio en el primer juego del partido y contuvo el afán de recuperación de Pella con servicios variados y precisos. Señoreaba el centro de la pista, pero el rival no se entregaba. Dos errores no forzados en bolas demasiado largas crearon apuros al español, 0-40 en el 3-4. Dos puntos con servicios y un intercambio fino de ambos, deuce. Pella gano el quinto desempate, 4-4.

El público de la pista uno disfrutaba de la contienda equilibrada entre un Bautista de anticipación y golpes más planos, con bolas de bote muy bajo, y un Pella más atlético, con mayor giro en el golpe, de bolas más liftadas, más propias de la tierra batida. 30-40 y deuce en el siguiente juego. Pella ganó el quinto desempate, 5-4, pero tiró su servicio, 5-6, y no apretó en el 5-7.

Había jugado seis horas más que Bautista en el torneo, cinco largos sets contra Raonic el lunes. ¿Pagaba ese esfuerzo al final de un primer set que había durado una hora? Dijo que no se cansó, tras el partido, que simplemente no pudo con el rival. Bautista rompió de nuevo en el primer juego del segundo set.

Meticuloso, inmutable, el castellonense golpeaba ajustado a los ángulos. Pella desplegaba persistencia, golpes de gran calidad y también dobles faltas, errores y gestos causados quizás por la relativa impotencia. El set, 4-6, fue más rápido.

Pella se puso 40-0 en el primer juego del tercer set pero desembocó en deuce y en su primer juego ganado en el principio de un set. Bautista perdió su servicio en blanco para el 2-0.

El set avanzó con desempates y el argentino los ganó para llegar al 5-3. Cuando había que decidir si se prolongaba el set o el partido, los dos tenistas golpearon con fuerza y brillo desde la línea de fondo, 30-30, 30-40 con una cortada de Pella que se quedó en la red, deuce, y 6-3.

Bautista salvó dos puntos de ruptura, 15-40, con 1-1 en el cuarto set y le rompió a Pella para el 1-3. El español recuperaba el control y la seguridad en sus puntos. Con 3-5, Bautista repitió el juego sólido, los golpes exactos. 6-3, un beso a los cielos, en su palco lágrimas semifinales. Y una cita con Novak Djokovic, a quien conoce bien y a quien ha batido dos veces este año.

Saques a 200 kilómetros

Más de tres metros detrás de la línea comenzó Nadal su partido contra Sam Querrey. Jugar contra alguien que percute servicios regularmente a 200 kilómetros por hora es, para quien no comparte esos mismos atributos, cuestión de esperar atrás y de paciencia. En el tercer juego ya le había roto el servicio al estadounidense, que ahora tenía que inventar para recuperarlo.

Querrey no es un tenista de un solo golpe. Tuvo un punto de ruptura, con 3-4. Se siente muy cómodo en la hierba desde que jugó en Wimbledon por primera vez. Presionó el segundo servicio del español. Se plantó más tarde 0-30 con servicio de Nadal, deuce, advertencia del juez al mallorquín por el tiempo empleado en sacar y ruptura, 5-5.

Había que empezar de nuevo. Nadal, diligente, le rompió, 5-6, en el cuarto desempate. De nuevo punto de ruptura para el americano, 30-40, salvado con un ace. Ventaja de nuevo para Querrey por un revés rudo y largo o más tarde por ser arrollado. Nadal dudaba y el 5-7 no tranquilizó.

Pero rompió con autoridad en el tercer juego del segundo set y giraba de nuevo la rueda a la espera de que Querrey lograse detenerla y recuperar el gran tesoro de su servicio perdido. Con 2-3, el largo estadounidense no logró rematar un 15-40. Nadal era irregular cuando habia intercambios o intentaba resolver el punto con un golpe, pero 2-4, y el set, 2-6.

La discontinuidad del juego con los grandes sacadores tiene estas cosas. La gente lo describe como el juego clásico en la hierba y lo que vemos ahora sería el resultado de una ralentización. Cuando el promedio de golpes por punto aumenta, Nadal se adueña del partido. El tercer set ya estaba cedido en la mente de Querrey y el desenlace, 2-6, dejaba al español en una semifinal contra su viejo amigo, Roger Federer.