Tercera ronda

Muguruza, ciclón a octavos

La hispano-venezolana Garbiñe Muguruza, en Melbourne. /EFE
La hispano-venezolana Garbiñe Muguruza, en Melbourne. / EFE

La española continúa a un nivel superlativo y se deshace de Bacsinszky en dos mangas para sellar su pase a octavos de final del Abierto de Australia

ENRIC GARDINERMadrid

Las alarmas están activadas en el complejo tenístico de Melbourne Park. Garbiñe Muguruza ha venido a este torneo a tomárselo en serio. La tercera victoria en el cemento Australia, ante la suiza Time Bacsinszky (7-6 (5) y 6-2) acerca a Muguruza a la candidatura a hacer algo grande, tras tres actuaciones sólidas, en las que ha sabido sufrir, aplastar y remontar.

El encuentro de este sábado, alejado ya de los horarios intempestivos de su cruce de segunda ronda, siguió un guion parecido a las actuaciones pasadas. La española dominó desde el fondo con 28 golpes ganadores, aunque incrementó el número de errores no forzado, con 37, y vivió una pequeña montaña rusa en el comienzo del primer set. Entregó su saque a las primeras de cambio, lo recuperó y lo volvió a ceder para dar una ventaja de 4-2 a Bacsinszky. Un espejismo de lo que vendría a continuación. Lejos de verse set abajo, la española se hizo con los dos siguientes juegos, salvó una peligrosa vicisitud con 5-5 y dejó el partido en el 'tie break'. Mismo escenario en el que tropezó contra Johanna Konta y en el que buscó su redención.

Cuando el desempate cayó del lado de Muguruza, la contienda parecía claramente decantada. A un lado quedaba la suiza, de mucha mayor calidad atesorada que lo que indica su ránking, que la manda hasta el puesto 145 del mundo después de un largo período afectada por las lesiones. Al otro, una dos veces campeona de Grand Slam, a la que se ven hechuras para buscar un tercer título en la tierra que nunca le ha visto pasar de cuartos de final. Minutos después, cuando le cuestionaron sobre su nivel, sobre si es su mejor versión, simplemente lo negó. Se ve con opciones de ir más allá. La ambición entra dentro de sus planes en este Abierto de Australia.

La llegada del segundo parcial evidenció aún más la superioridad de la española, pese a lo que le costó certificar la rotura. Se puso por delante en el primer juego, la suiza contragolpeó y desde el 1-1 hasta el final, la helvética solo volvió a hacer un juego. Cuando Muguruza soltó el último golpe y Bacsinszky no acertó a devolverlo, su cara de seriedad y concentración, con la mirada clavada en su palco, contrastó con la alegría habitual de la victoria. El pase a octavos estaba sellado.

En la cuarta ronda del torneo, Muguruza se verá las caras con la checa Karolina Pliskova.

En el resto de la jornada, el asturiano Pablo Carreño consiguió el billete para octavos de final al superar al italiano Fabio Fognini (6-2, 6-4. 2-6 y 6-4), por lo que en octavos se medirá al japonés Kei Nishikori. Además, el máximo favorito al título, el serbio Novak Djokovic, se dejó su primer set del torneo ante el canadiense Denis Shapovalov, pero también aseguró su presencia en la siguiente instancia de Melbourne en cuatro mangas. El ruso Daniil Medvedev será su próximo rival.