Zabaleta marca su territorio

Zabaleta levanta una pelota con la derecha en los últimos cuadros del frontón de Amorebieta./j. alemany
Zabaleta levanta una pelota con la derecha en los últimos cuadros del frontón de Amorebieta. / j. alemany

El zaguero navarro rebosa confianza y regularidad en uno delos mejores momentos de su carrera

JUAN PABLO MARTÍN

Tras unos días de desconexión, hoy (17.00 horas) vuelve a la faena en el frontón de Rentería. José Javier Zabaleta tendrá de compañero a Irribarria para medirse a Altuna III y Rezusta. Otra buena piedra de toque para el zaguero navarro que de un tiempo a esta parte marca su territorio. El de Etxarren está en un momento muy dulce. Aunque él no quiere hacer excesivo caso a los halagos, los que le conocen admiten que nunca le habían visto en semejante estado. Rebosa confianza y regularidad, dos premisas fundamentales para un guardaespaldas. Si a eso se le suma la potencia que atesora en sus manos, el cóctel de contundencia es absoluto.

La feria de San Fermín sirvió para refrendar el estado del zaguero más estético de ambos cuadros que deja indiferente a muy pocos. Después de varias tentativas, el navarro se hizo con un torneo que le faltaba, décimo hasta el momento, y fue nombrado mejor jugador. Era el escaparate ideal para brillar y lo hizo, pero los destellos del guardaespaldas de Etxarren ya venían dejando su estela desde hace tiempo. «He escuchado cosas bonitas a lo largo de las últimas semanas, pero yo voy a seguir igual. Entrenado e intentando jugar bien», destaca.

Ha aprendido que la base de todo está en el trabajo que no se ve. La lesión de larga duración de tobillo que sufrió hace tres años y la posterior de la palma de la mano, con las que lo pasó realmente mal, le sirvieron para replantearse algunas cosas y para disfrutar mucho más de lo que hacía una vez que se recuperó. Y está en ello. Descubrió a Iñaki Barbajero, su actual preparador, con el que entrena tres veces por semana -aunque sigue con Justo Lillo cuando el navarro no puede-, e incrementó el hambre por todo lo relacionado con este deporte.

Así comenzó su reconstrucción conforme sus lesiones mejoraban. Ha estado presente en las últimas dos finales del Parejas, el torneo por excelencia para los zagueros, que no han hecho más que corroborar que todo iba por buen camino. Y en este tiempo Zabaleta ha ganado poso. «Estoy a gusto sobre la cancha. Sin problemas físicos y bien de manos», reconoce. Es la situación ideal que todo pelotari quiere para tratar de conseguir la regularidad necesaria tanto mental como de juego. Y cuando un zaguero como el de Etxarren consigue «disfrutar» en los partidos como lo hace en los últimos tiempos es muy complicado de parar.

«Contento»

Vista su situación actual, los delanteros de Aspe están deseando tenerle de compañero por la seguridad que transmite, los huecos que les abre y los que les cubre. Porque el navarro, además de golpe, es un pelotari que atesora buenas piernas para llegar al 'txoko' o al ancho, y cuenta con la visión suficiente para poder sorprender a sus rivales.

Hoy vuelve a la faena después de un pequeño descanso porque es consciente que a partir de ahora los partidos se le pueden acumular. Tras sus demostraciones es uno de los pelotaris más solicitados y va a resultar complicado que su empresa le deje fuera de los torneos de verano que restan. Y el de Etxarren quiere seguir «jugando como hasta ahora». No pide más. Que todo siga igual. Sin contratiempos que impidan estar «contento» cada vez que se viste de blanco. Zabaleta está en plena madurez y quiere disfrutar una de las épocas que más partidos le guarda. Tiene dos meses por delante hasta San Mateo. La única feria que le falta.