Tratado de solvencia de Artola e Imaz

Artola fue el encargado de poner el ritmo al partido y decantar la victoria. /josé usoz
Artola fue el encargado de poner el ritmo al partido y decantar la victoria. / josé usoz

Juegan mañana la final del Torneo Ciudad de San Sebastián tras vaciarse para superar a Jaka y Zabaleta en un duelo muy exigente y largo

JUAN PABLO MARTÍN

El esfuerzo mereció la pena. Artola e Imaz rompieron los pronósticos con un tratado de solvencia y jugarán mañana (17.00 horas) la final del Torneo Ciudad de San Sebastián. Segundo choque cumbre para el delantero de Alegia este verano y cuarto para su compañero. La época estival está siendo muy productiva para el guardaespaldas de Oiartzun, que llegaba al encuentro después de haber encajado una severa derrota en Elgoibar ante el mismo rival en los cuadros largos y logró recomponerse y cumplir a la perfección. Los que no lo hicieron fueron Jaka y Zabaleta. El primero quería aprovechar la oportunidad que le dio su empresa al meterle en la primera competición por parejas pero le pudo la ansiedad, mientras que el navarro no rindió lo esperado. Arrancó el choque con más taco de lo habitual por miedo a que su diestra se resintiera y no pudo gozar la pelota lo que acostumbra. Permitió que sus rivales se crecieran y en la segunda mitad del partido fue demasiado tarde. Como consecuencia de ello, Baiko Pilota se asegura su cuarto trofeo por que Artola e Imaz tendrán como rivales a Olaizola II y Albisu. Aspe, por el momento, debe conformarse con dos a falta de la disputa de Lekeitio y San Mateo.

El encuentro arrancó colorado. Jaka salió a por todas con dos ganchos en apenas seis pelotazos que les pusieron por delante en el luminoso. Pero los azules reaccionaron rápido y todo empezó a cambiar de color. En el momento que Artola se sintió cómodo y comenzó a poner el ritmo al juego el panorama cambió. Con Imaz seguro atrás y sin pasar muchas dificultades para sujetar a un Zabaleta, que no marcaba diferencias, tomaron la delantera en el luminoso y llegaron a contar hasta con seis tantos de ventaja (4-10) antes de alcanzar el ecuador. El partido se puso exigente y para entonces ya se habían cruzado 348 pelotazos a buena, señal de que la segunda mitad podía ser dura.

Artola e Imaz llegaron al primer descanso obligatorio con un esperanzador 7-12 porque estuvieron mucho más sólidos en su juego, mientras que sus rivales pecaron de irregularidad.

Cansancio

Pero todavía quedaba un mundo por delante. El zaguero de Etxarren entró a los vestuarios y bajó el taco para ganar sensibilidad en su mano buena. Generó algunos huecos más a su delantero y Jaka consiguió apretar las cosas (12-14), pero no tuvo la paciencia ni el acierto suficiente en los momentos clave. Para entonces el material comenzó a bajar. Las pelotas se gastaron lo que favoreció a los azules, que mantuvieron sus prestaciones y alcanzaron el segundo parón televisivo con otros cinco tantos de ventaja (13-18).

Faltaba el último empujón pero el cansancio era evidente y en el aire flotaba la duda de si podrían aguantar. Los 602 pelotazos que se habían dado hasta entonces podían pasar mucha factura sobre todo atrás. Dos tantos seguidos de Zabaleta y un error de Imaz llevaron la emoción al marcador, pero Jaka no pudo completar la remontada. Las decisiones erróneas que tomó y su falta de acierto fueron una losa para los colorados, y sus rivales levantaron los brazos tras cerca de hora y media de juego.

En el primer partido, Elordi y Ruiz se impusieron (18-16) a Retegi BI y Oier Etxebarria, mientras que en el tercero, Elezkano y Ladis Galarza tuvieron bastantes menos problemas para superar (7-18) a Ezkurdia y Bikuña.