Olaizola II y Albisu, por agotamiento

Olaizola II consiguió 15 tantos, uno de saque, pero tuvo que emplearse a fondo./ignacio pérez
Olaizola II consiguió 15 tantos, uno de saque, pero tuvo que emplearse a fondo. / ignacio pérez

Sacan el billete para la final del Torneo de Lekeitio tras pegarse una paliza ante unos sólidos Artola e Imaz en un duelo de 839 pelotazos

JUAN PABLO MARTÍN

La segunda semifinal del Torneo de San Antolín de Lekeitio tuvo su miga. Olaizola II y Albisu sacaron el billete para disputar el choque cumbre de mañana frente a Altuna III y Rezusta después de pegarse una paliza de las buenas. Artola e Imaz presentaron batalla hasta que les aguantaron las fuerzas y el choque se cerró con 839 pelotazos. Fue uno de los más intensos de la época estival. Ayer no hubo excusas. Ambas combinaciones se pusieron el mono de trabajo y tuvieron que cavar con pico y pala hasta encontrar una salida al encuentro. Los que vistieron de colorado vieron la luz antes y consiguieron alcanzar el destino deseado.

El choque olía a revancha después de que en la reciente final de San Sebastián se impusieron el navarro y el guipuzcoano. Y suyo fue el arranque del encuentro en el frontón Santi Brouard. El delantero de Goizueta salió con el gancho bien engrasado y encontró los huecos necesarios para colocarse con un 4-1 en el luminoso. Pero Artola e Imaz no estaban para ceder en ninguno de los aspectos y consiguieron entrar en el partido merced a su seguridad y una gran defensa. Albisu dominaba en su parcela, pero el de Oiartzun lo devolvió casi todo, por lo que la refriega en los cuadros alegres fue intensa. Artola trató de poner el ritmo en cuanto pudo y se agarraron al partido a partir del empate a seis, que fue el primero de los siete que se registraron a lo largo de los 76 minutos que duró la disputa. Los azules incluso llegaron a ponerse por delante con tres tantos de diferencia (7-10) antes de que el choque llegara a su ecuador merced a su resistencia y a que no cometieron errores.

Pero los colorados reaccionaron de forma progresiva mejorando sus prestaciones y todo se enfangó. El material bajó, los tantos se alargaron y, como ninguno fallaba porque las defensas por parte de los cuatro fueron férreas, hubo que tener paciencia para encontrar el hueco. Los 103 pelotazos que se cruzaron en el 13-14 que cayó del lado de los azules fueron un claro ejemplo de que nadie regalaba nada. Antes, en el 5-2, hubo otro tanto de 96.

Los colorados abrieron un hueco de cuatro tantos tras el empate a 15 que hizo mucho daño a sus rivales mejor final

No hubo tregua

La contienda siguió cerrada sin que nadie consiguiera romperla. No hubo tregua. Los delanteros se las vieron y se las desearon para acabar porque todo volvía al frontis. Olaizola II necesitó de su gancho incisivo -acabó nueve tantos con este golpe- para abrir la defensa rival, mientras que Artola movió bien al pelota. Fue tras el empate a 15, con una hora de juego transcurrida, cuando el de Goizueta y su compañero consiguieron encarrilar el encuentro.

Para entonces el cansancio era evidente y la resistencia de los azules comenzó a resentirse. Los colorados se repartieron bien el trabajo con un par de buenas acciones de cada uno que les permitieron abrir un pequeño hueco de cuatro tantos (19-15) que hizo mucho daño a sus oponentes. Respiraron. Artola trató de reaccionar pero dos de sus pelotas terminaron en la chapa y vieron cómo la victoria se les escapaba de las manos después de dejarse la piel en el encuentro.

Las pruebas médicas arrojan que Laso no tiene rotura

La ecografía y la resonancia magnética a las que fue sometido Laso en el bíceps de su brazo derecho tras abandonar con dolores el partido del domingo en Gautegiz Arteaga han mostrado que el navarro no tiene una rotura de fibras. El delantero recibirá varias sesiones de fisioterapia esta semana y, si para el lunes la dolencia no evoluciona, se le volverá a realizar otra ecografía.

Mikel Urrutikoetxea por su parte recibe hoy la primera de las dos sesiones de plasma en la zona del pectoral izquierdo donde tiene la rotura de fibras con el objetivo de que la cicatrización sea más fuerte.