Un Manomanista para valientes

Mikel Urrutikoetxea, flanqueado por Roberto García Ariño e Iñaki Gorostiza en las inmediaciones del barrio Axpe de Atxondo./fotos: ignacio pérez
Mikel Urrutikoetxea, flanqueado por Roberto García Ariño e Iñaki Gorostiza en las inmediaciones del barrio Axpe de Atxondo. / fotos: ignacio pérez

Gorostiza y García Ariño IV analizan la final que juegan hoy Urrutikoetxea e Irribarria en el Bizkaia, en la que el vizcaíno «deberá mostrar su versión más agresiva»

JUAN PABLO MARTÍN

Fueron los últimos finalistas vizcaínos de un Manomanista antes de que irrumpiera Mikel Urrutikoetxea. Iñaki Gorostiza se llevó aquella final que disputó frente a Roberto García Ariño en el frontón Adarraga. Desde entonces han seguido muy de cerca la evolución del delantero de Zaratamo que devolvió a Bizkaia el título más grande en 2015. Hoy (17.30 horas) está ante la oportunidad de recuperarlo en el frontón Bizkaia y sumar su segunda txapela después de que en los últimos seis años el mano a mano no haya tenido dueño. Tendrá un rival conocido. Irribarria fue el que se la arrebató una temporada después. Pero desde entonces ha pasado mucho tiempo y la experiencia les dice que ningún partido es igual. «Ese año le salió todo al guipuzcoano, llegó en un momento de forma impresionante y jugar con aquel nivel de perfección es muy difícil», sostiene Gorostiza. Sin embargo, reconocen que el de Arama esta vez también llega «con la confianza que le han dado sus victoria en los últimos partidos. Contra Altuna III rindió a un gran nivel y frente a Elezkano II lo tuvo más fácil porque hubo poca pelota», añade García Ariño.

Admiten que el contratiempo que ha tenido Urrutikoetxea por los problemas en la zurda que le llevaron a pedir un aplazamiento «no ayudan», pero estiman que el de Zaratamo ha contado con tiempo suficiente para que su izquierda vuelva a ser la de siempre y llegará con garantías. Han visto como el vizcaíno ha sacado los encuentros que ha jugado hasta ahora con autoridad por lo que están esperanzados en que pueda «rendir a un gran nivel. Creo que será una final dura por lo menos hasta la mitad del encuentro, aunque la forma de jugar de hoy en día provoca que se pueda romper en cualquier momento», añade García Ariño. «Ojalá veamos un gran espectáculo con emoción y tensión», zanja Gorostiza.

«Deberá aprovechar todas las pelotas para tratar de revolucionar el juego y no dejar pensar a su rival» Iñaki Gorostiza | Expelotari

Un duelo largo

Se enfrentan dos estilos diferentes de interpretar el mano a mano y, vistas las cualidades de ambos protagonistas, consideran que a Urrutikoetxea le puede venir mejor un duelo largo. Ambos coinciden que el que vestirá de rojo necesita «su versión más agresiva» ante la mayor pegada del guipuzcoano. «Debe de aprovechar todas las pelotas de aire para revolucionar el juego con el objetivo de que su rival tenga menos tiempo para pensar. Aunque Irribarria reste al cuadro dos es mejor dar un paso al frente y entrar de sotamano que dejarla botar», señala el zaguero. Una de las cosas que les sorprendió en la final de 2016 fue que a Urrutikoetxea le costaba dar el paso al frente para buscar el aire, algo de deberá subsanar contra un rival al que no se ha vuelto a enfrentar en esta modalidad en un torneo oficial.

Pero la final tendrá muchos más matices. «El saque siempre es muy importante en este tipo de partidos, por lo que el que mejor lo ejecute tendrá mucho ganado ya que empezará a dominar el tanto», añade su compañero. El de Zaratamo admitió el jueves que no estaba satisfecho por cómo había ejecutado la jugada inicial, salvo en contadas ocasiones a lo largo del campeonato y que era un aspecto que intentado mejorar con trabajo.

Otra de las facetas a las que puede sacar mayor partido el de Baiko Pilota es al resto. Siempre se le ha dado bien. No es de los que deja mucha pelota servida porque es capaz de ganar altura o cruzarlo. «Pero con la violencia que da a la pelota su rival puede ser complicado si consigue ponerla bien en pared», advierten.

Una vez entrados en el peloteo tienen muy claro que Urrutikoetxea necesita de forma imperiosa «mover a su rival». «Obligarle a que recule y juegue a bote, pero evitar a toda costa que entre de frente a la pelota porque en caso contrario puede ponerla muy atrás», destaca García Ariño. El de Arama sufre cuando tiene que desplazarse y las aperturas al ancho con la izquierda pueden ser una buena opción. El delantero de Aspe lo sabe y estará atento para que no le sorprenda. «Por eso, el vizcaíno deberá tener cuidado. En caso de no abrir bien los ángulos Irribarria es capaz de colocar la pelota más atrás con la derecha que con la izquierda, que es su mano natural», recalca el que fuera intendente de Asegarce.

«El vizcaíno debe evitar que Irribarria entre de frente a la pelota porque puede ponerla muy atrás» Roberto García Ariño | Expelotari e exintendente

Dinero a la par

Ante el poderío del guipuzcoano, necesita «asumir más riesgos que en otras ocasiones». «El de Zaratamo remata mejor que su rival, por lo que lo debe aprovechar. Irribarria era más rematador hace tres años que ahora», destacan.

El material también puede tener su importancia a la hora de decantar la contienda. En un principio, ambos protagonistas han quedado satisfechos con lo que encontraron en el cestaño, «pero habrá que ver cómo se comporta durante el encuentros», señalan. Además de por el juego, su experiencia les dice que muchas finales también se han decantado por otros factores «porque a jugarlas no te acostumbras nunca, y hay que saber gestionar todo lo que las rodea. Aunque ahora parece que lo llevan mejor». A priori, el Bizkaia no colgará el cartel de completo porque ayer todavía restaban algo más de un centenar de entradas por vender de 130 euros, pero el ambiente de gala está asegurado. Los corredores cantarán el dinero a la par con ligera tendencia azul. No hay un favorito claro. Es una final para valientes.