Cómo ganar un partido con dos ganchos y una escapada

Artola se dispone a golpear de derecha ayer en el Ogueta de Gasteiz. /Jesús Andrade
Artola se dispone a golpear de derecha ayer en el Ogueta de Gasteiz. / Jesús Andrade

Artola y Mariezkurrena II ganan a Arteaga II y Albisu en un duelo plagado de errores, impropio del Parejas

ENRIQUE ECHAVARREN

Artola y Mariezkurrena II salieron contentos del Ogueta por el punto conquistado, el séptimo, que allana su camino hacia la liguilla de semifinales del Campeonato de Parejas a falta de dos jornadas. Pero no por su juego precisamente. La victoria sobre Arteaga II, recambio de Aimar Olaizola, y Albisu les permite ver el horizonte de forma diferente, pero como vuelvan a repetir un partido como el de ayer en el histórico recinto gasteiztarra es probable que se queden en el camino. El domingo en el Beotibar de Tolosa pueden sellar su pase matemático si ganan a Altuna III y Martija, que vienen pisándoles los talones con seis triunfos. Es el partido decisivo.

Resulta complicado explicar cómo se puede ganar un partido con solo dos ganchos y una escapada. Esos fueron los méritos de Artola y Mariezkurrena II sobre la cancha. Ni más ni menos. La colaboración de Arteaga II y Albisu también fue determinante en un duelo para olvidar, plagado de errores. El público abandonó el frontón tremendamente decepcionado. La competición oficial regresaba al Ogueta tras haber pasado de largo durante el Campeonato del Cuatro y Medio. La respuesta fue buena, 772 espectadores, pero el espectáculo que le brindaron los cuatro protagonistas no estuvo a la altura de la entrada.

Las estadísticas no fallan, son frías como el hielo. Artola sumó solo dos tantos en juego, dos ganchos, y un saque que no tenía ningún misterio. Idénticas son las cifras de Arteaga II, una parada al txoko de zurda y un gancho. Y un tanto de saque, también restable. Se acabó el repertorio ofensivo. Albisu y Mariezkurrena II también firmaron otro cada uno. El ataundarra de una descolgada a la punta y el de Berriozar con una escapada de derecha al ancho. Ambas jugadas estuvieron acompañadas de la fortuna.

Sería mejor no hablar de los errores, pero hay que hacerlo. Uno tras otro, en los dos bandos. De los 37 tantos que subieron al marcador, 29 fueron por fallo del contrario. Han leído bien, ¡¡¡29 de 37!!! Una auténtica oda al despropósito. Albisu se llevó la palma con diez. Arteaga II tampoco se quedó corto, ocho tantos desperdició el delantero lasartearra. Y para no quedar mal, Artola y Mariezkurrena regalaron once entre ambos, cinco el alegiarra y media docena el zaguero de Berriozar. Suspenso con mayúsculas. A todos.

El partido, por llamarlo de alguna manera, comenzó torcido antes de que la pelota se pusiese en juego. La ausencia por lesión de Olaizola II brindaba una oportunidad de oro a Arteaga II, que se estrenaba en el Parejas de Primera. La sombra del goizuetarra planeaba sobre el Ogueta y el lasartearra no aprovechó la oportunidad que le concedió su empresa, Baiko. Atenazado por los nervios y la responsabilidad, no pudo desarrollar su juego. Artola y Mariezkurrena II le evitaron y llevaron el peso a la zaga rival, donde Albisu no transmitió buenas sensaciones en ningún momento.

Aquello se convirtió en un tiovivo. A ver quién fallaba más con la escopeta de feria. Para el 8-2 el ataundarra ya había dejado de poner seis pelotas en el frontis y la diferencia en el marcador seguía aumentando a favor de los ganadores (10-2, 14-3, 16-9, 18-10 y 20-12). No había nada que hacer, salvo esperar a que acabara cuanto antes. Y lo hizo después de 58 minutos y tras cruzarse 461 pelotazos a buena. Sin duda, el peor partido del campeonato.

El Campeonato de Parejas está siendo un éxito de público en las doce jornadas que se llevan disputadas. Salvo algunos casos puntuales, los llenos se han convertido en costumbre -el Labrit de Pamplona sigue siendo un caso aparte-, pero las empresas deben reflexionar tras lo visto ayer en el Ogueta. La última jornada de la liguilla de cuartos puede ser intrascendente.