Buen debut de Oier Etxebarria

Oier Etxebarria debutó con victoria en profesionales. /M. Askasibar
Oier Etxebarria debutó con victoria en profesionales. / M. Askasibar

El zaguero de Igorre se mostró seguro y Elordi tomó el protagonismo para vencer (20-22) a Darío y Ruiz en el Parejas de promoción

J. P. M.

Oier Etxebarria arrancó con buen pie su andadura en el profesionalismo. El zaguero de Igorre y Elordi sumaron su primer triunfo (20-22) frente a los riojanos Darío y Ruiz en un duelo en el que el guardaespaldas se mostró seguro y su compañero reclamó el protagonismo para sacar punta al buen momento que atraviesa. Aunque en los primeros compases se mostró algo nervioso aguantó bien, cubrió mucha cancha y demostró que tiene buenas piernas. Le faltó buscar un poco más de altura, pero tan sólo falló una pelota al inicio.

El resto de la contienda Oier Etxebarria hizo un buen trabajo. Los colorados trataron de buscarle las cosquillas, sobre todo el delantero, pero no lo consiguieron. Contó con la ayuda de su delantero que restó de aire para quitarle la pelotas malas y supo dejarle las buenas para que cogiera la medida al choque. Los vizcaínos fueron casi siempre por delante en el luminoso merced a la inspiración del de Mallabia, aunque tuvieron un par de baches. El primero, en el ecuador de la contienda, cuando Darío encadenó un par de saques y Elordi perdió otras dos pelotas. Pero su reacción no se hizo esperar y de la igualada en el cartón 10 pasaron a contar con cinco tantos de ventaja.

Los riojanos, sin embargo, no cedieron y se agarraron a la contienda, merced a varias buenas acciones del delantero de Ezcaray.

A un tanto

Sin embargo, los que vistieron de azul fueron mejores en el intercambio de golpes y todo se aclaró para ellos. Merced a su estabilidad y acierto, alcanzaron el tanto 21 después de un nuevo gancho del mallabitarra -consiguió ocho a lo largo de todo el choque-. Y cuando parecía que no iban a tener problemas para certificar su primer triunfo llegó su segundo bache. Darío arriesgó consciente de que era todo o nada y las cosas le salieron. Se encontró con varios regalos en el resto y los riojanos llegaron a colocarse a tan solo un tanto de diferencia. Pero no pudieron ir más allá porque los vizcaínos no perdieron los nervios y supieron jugar bien sus cartas.