Aitor Elordi se gana el derecho a soñar

Elordi, en un momento del encuentro. /e. c.
Elordi, en un momento del encuentro. / e. c.

El vizcaíno se planta en la final del Manomanista de promoción tras superar a Zabala al gestionar bien un encuentro que se le complicó en la segunda mitad en el Adarraga

JUAN PABLO MARTÍN

Aitor Elordi jugará su primera final del Manomanista de promoción. El vizcaíno sacó ayer el billete en el frontón Adarraga de Logroño tras su triunfo frente a Javier Zabala en un partido en el que impuso su experiencia después de que se le complicara en la segunda mitad. El de Mallabia supo gestionar mucho mejor sus recursos y estuvo entero en los momentos más delicados frente a un rival que acusó que ha debutado hace apenas mes y medio, y no pudo con la presión. El que vistió de colorado se ganó el derecho a soñar y estará en la lucha por la txapela dentro de trece días en el Labrit de Pamplona frente a Darío, en una final que tendrá como protagonistas a dos pelotaris de Aspe.

El partido cumplió punto por punto con las premisas que Elordi había marcado en la previa. Es cierto que el vizcaíno no esperaba llegar a la mitad de la contienda con diez tantos de ventaja, pero la renta obtenida en esta fase del choque fue determinante y una inyección de moral muy importante para el mallabitarra.

Pero se la ganó a pulso. Entró mucho más enchufado que su oponente en el encuentro y supo sacar partido a un saque bien cruzado y bombeado a pared que no tuvo respuesta por parte del riojano en los primeros compases, lo que provocó que perdiera confianza. Elordi sabía que no tenía nada que hacer en el peloteo, pero su golpe de derecha fue fresco y lo aprovechó muy bien para generarse situaciones de remate. En el momento que tuvo oportunidad movió a su rival con el gancho y la volea y todo fue más sencillo. Zabala no aprovechó las ocasiones que dispuso para comenzar a dominar el tanto porque no dio altura a la pelota con ninguna de las dos manos.

Remontada

Pero lo que parecía que iba a ser un paseo se complicó en la segunda mitad porque en el mano a mano no hay nada escrito hasta el final. El riojano comenzó a asentarse sobre la cancha, lo que tuvo reflejo en su jugada inicial y en su pegada. Y los diez tantos de diferencia con los que contaba Elordi superado con creces el ecuador (16-6), empezaron a quedar se en nada porque Zabala tiro de potencia para alejar al vizcaíno del frontis.

Una tacada de ocho tantos le permitió colocarse a dos de diferencia y las alarmas se encendieron para el colorado. No podía con el saque cruzado de su rival, por lo que optó por restar a bote consciente de que era improbable que el de Logroño buscara el remate directo. En la primera tentativa no le salió bien, pero a la segunda aprovechó que su rival se vendió para colocar una pelota profunda por pared con la derecha. Así comenzó el principio del fin para Zabala. Elordi recuperó el saque y volvió a sacarle un gran rendimiento al cruzarlo. El riojano no pudo devolver tres -dos con la derecha y una con la zurda-, y en los dos que sí consiguió hacerlo dejó pelota servida para que el gancho del vizcaíno le llevara a la final.