GP de Tailandia

Marc Márquez es invulnerable: nueva caída... y saldrá tercero

Momento de la caída de Márquez./
Momento de la caída de Márquez.

La pole fue para Quartararo, que sumó la temporada por delante de Viñales

BORJA GONZÁLEZBuriram (Tailandia)

«Lo ha intentado. Como siempre, no cambia», decía con una sonrisa Alex Márquez (líder de Moto2 con 38 puntos de ventaja sobre Jorge Navarro y que este sábado logró la pole en su categoría) sobre la caída de su hermano, la segunda del fin de semana, esta mucho más 'normal', de las clásicas suyas. Incluso 'prevista'. «Cuando he salido de la cuatro sabía que me caía en la cinco, porque se me ha movido el manillar fuerte y cuando se mueve el manillar fuerte se abren las pinzas de freno y he llegado a la cinco, frenaba la moto y no frenaba como siempre y cuando ha sucedido ya he dicho 'no entro'. Pero he querido entrar igual porque era la última vuelta, venía en rojo, lo sabía, pero no ha podido ser y estaba enfadado por eso, porque sabía qué pasaría antes de que pasase».

Y es que Marc Márquez, tras el susto del viernes, sacó su esencia y no dio muestras en ningún momento de verse afectado por el fuerte impacto del primer libre de la prueba tailandesa. El anticipo fue su rendimiento en el segundo libre, saliendo con un ritmo altísimo desde el inicio; el sábado lo afrontó de la misma manera. En el primer entrenamiento, en agua (las pruebas se retrasaron por la fortísima tormenta que cayó sobre Buriram desde primera hora de la mañana), volvió a ser el más veloz cuando las condiciones eran peores; ya con la pista seca, en el cuarto libre, evidenció que es el que mejor ritmo tiene de toda la parrilla, a falta de que eso se pueda plasmar en la carrera que le podría hacer por sexta vez campeón de la categoría. Carrera para la que parte como favorito, aunque dos Yamaha le vayan a anteceder en la parrilla de salida.

Primero, la de Fabio Quartararo, de nuevo majestuoso en la vuelta lanzada, ese piloto que el propio Márquez señala como el que más le inquieta de cara al futuro, y que mejoró el mejor registro que se había dado con una MotoGP en el trazado asiático; después, la de Maverick Viñales, que sigue apretando para tratar de repetir victoria en un complicado año en el que empieza a evidenciarse una mejoría en la M1, pese a que sus pilotos siguen quejándose de problemas de desgaste de neumático en el final de las carreras, además de la típica inferioridad en la potencia del motor. «Está siendo difícil en ese aspecto porque en Aragón tuvimos una bajada muy grande. Aquí veremos porque no hemos llegado a las 20 vueltas de neumáticos y es un poco complicado saber», reconoció, un extremo en el que coincide con Valentino Rossi, cuarto en el año pasado detrás de Viñales y algo menos consistente en este. «Estoy contento porque tenemos una oportunidad buena y lucharemos por intentar llegar con opciones de victoria hasta la última curva», señaló por otra parte el de Roses (Girona). «Estamos más cerca que en Aragón, bastante más. Así que la estrategia será tirar fuerte desde el principio». Un piloto que no es el que más debe preocupar a Márquez, si es que alguien a estas alturas lo hace.

«La prioridad número uno es quedar por delante de Dovizioso, y hay que intentar hacer una carrera normal. Y si miramos hoy los papeles hacer la carrera normal es luchar por la victoria», concluyó Márquez, que para cerrar este campeonato tiene que sumar dos puntos más que el italiano de Ducati, séptimo este sábado en Buriram, y con el que se jugó la victoria hasta la última curva en 2018 en este mismo escenario, en otro espectacular mano a mano. «Viendo los ritmos Fabio y Viñales están un poquito mejor que Dovizioso, pero en Aragón también era algo parecido y luego acabó segundo, así que, no es que se esconda, pero si miras las dos últimas vueltas del FP4 son las dos que tienes que coger de referencia, y ha ido igual de rápido que yo».

Un análisis precavido que no esconde, por otra parte, que, pese al inquietante arranque de gran premio, el líder de MotoGP vuelve a tener la situación bajo control, aunque esta vez el riesgo de lluvia pueda trastocar sus planes de sellar con cuatro carreras de adelanto su octava corona. El foco de atención principal de un fin de semana en el que de nuevo todo está girando alrededor de un piloto que ya trascienda a las pistas para pasar a la categoría de icono del deporte a nivel mundial..

«Está todo más o menos controlado»

¿Qué tal se encuentra después de la paliza física del día?

Bien, bien, hoy me he levantado un poco magullado lógicamente, pero una vez que el cuerpo se calienta no es ningún problema o ninguna excusa y no es ningún impedimento para mañana. Creo que hoy ha sido un buen día para nosotros, hemos trabajado muy bien, pero esta última caída en la Q2 ha sido una caída normal, la que no fue normal fue la de ayer, pero ésta sí que ha sido normal, con la pista con buena temperatura, aunque patinaba más de lo normal, ya se ha visto que no he sido el único en caerme. Creo que en esa curva se han caído dos más y es normal, pues empujas al máximo, pero todo está más o menos controlado y con confianza para mañana.

¿Le ha disgustado no conseguir la pole?

Sí, se me ha visto serio porque sabía que era la última vuelta pero cuando he salido de la cuatro sabía que me caía en la cinco, porque se me ha movido el manillar fuerte y cuando se mueve el manillar fuerte se abren las pinzas de freno y he llegado a la cinco, frenaba la moto y no frenaba como siempre y cuando ha sucedido ya he dicho 'no entro'. Pero he querido entrar igual porque era la última vuelta, venía en rojo, lo sabía, pero no ha podido ser y estaba enfadado por eso, porque sabía qué pasaría antes de que pasase.

Y no para por eso, porque sabía que se caería...

Sabía que me caería de delante; una cosa es abriendo el acelerador como ayer y otra es de delante pues sabía que si entraba hacía la pole, pero no ha entrado (sonrisas). No es ninguna excusa, me quedaba todavía el sector tres y cuatro pero era la última vuelta y tenía delante a otro de referencia, que era Valentino, y seguramente hubiese ayudado, pero eso no cambia nada. Estaba serio más por la caída que por la pole.

¿Ha pensado en que podía salvar la caída?

El momento en que la salvas es en la última parte, donde se ha caído Quartararo, por ejemplo. Ahí aún con tanta velocidad y tanto freno es muy difícil pues cuando se te va, se va y, aparte, hay un bache pequeñito que está para todos pero si lo pasas a más velocidad de la normal te caes.

¿Ha dormido bien esta noche?

No, me he despertado más de lo normal, lógicamente cada vez que me movía me acordaba de la 'voladita' de ayer, pero no es nada del otro mundo. Una vez el cuerpo calienta se te olvida y con la adrenalina no notas nada.

Y la carrera, ¿cómo será?

Lógicamente Fabio buscará su primera victoria, Viñales ganar como en Holanda, pero no es nuestra prioridad número uno; para conseguir el objetivo, la prioridad número uno es quedar por delante de Dovizioso, y hay que intentar hacer una carrera normal. Y si miramos hoy los papeles hacer la carrera normal es luchar por la victoria.

¿Y si la carrera es en agua?

Ahí es donde van a entrar más factores, te tienes que encontrar, tienes que sentirlo y ahí sí que es un poco más lotería. A ver qué pasa cuando sales y cómo te encuentras.

Con agua al principio del FP3 parecía estar muy bien...

Con mucha agua me he encontrado muy bien, cuando el agua ha bajado va cambiando y me cuesta un poco más, y con poca agua me he encontrado muy bien otra vez; pero si la carrera es con agua será un poco una incógnita, o hay más riesgos, pues no sabes cuándo te vas a caer, pero en seco, al menos en el FP4, los límites los tenía bastante marcados y podía hacer el ritmo muy constante.

¿Con el ritmo en la mano le preocupa Dovizioso?

Viendo los ritmos Fabio y Viñales están un poquito mejor que Dovizioso, pero en Aragón también era algo parecido y luego acabó segundo, así que, no es que se esconda, pero si miras las dos últimas vueltas del FP4 son las dos que tienes que coger de referencia y ha ido igual de rápido que yo.

¿Se irá hoy con la misma tranquilidad para dormir?

No, no, tranquilidad igual, si fuese Valencia la última carrera no estaría tan tranquilo pero al final lo estoy planteando como un fin de semana normal, se está viendo que estoy empujando como siempre y saldré a la carrera como siempre a intentar imponer un ritmo, y si no encuentro la confianza con la moto, a intentar acabar la carrera lo mejor que pueda.